Sociedad

Fue escuchar un maravilloso cántico por las hermanas clarisas en lengua suajili, hablada en el corazón de África, y exclamar el Rey Melchor, encarnado por Antonio Álvarez Camacho, después de los aplausos y del primer segundo de silencio posterior: "Ya sabemos lo que es el cielo". Mejor no se puede resumir la experencia de oír a estas monjas, muchas de ellas africanas, cantar con voces que recuerdan las danzas tribales que vemos a través de los documentales. Allí dejaron muchos abrigos, mantas y alimentos y cestas navideñas, en San Andrés, tampoco se quedaron cortos y a través del cartero real Manuel Henares, atendieron las peticiones de las hermanas, algunas tan curiosas como un microondas.


Antonio Álvarez Camacho, que encarnará al Rey Melchor, Gustavo Rodríguez Berdugo (Gaspar) y Rafael López Ordóñez (Baltasar) ya han sentido las primeras emociones de la mañana con la tradicional visita a los conventos marcheneros de San Andrés y Santa María, donde el portavoz de ellos, Álvarez Camacho, ha destacado el "cariño, la alegría de ver las sonrisas y las expresiones" de las hermnas ante la visitas de los reyes, y además de los regalos, han dejado unos cuadros conmemorativos con el lema oro, incienso y mirra con la colaboración del Ayuntamiento de Marchena ante la presencia del alcalde, Juan Rodríguez Aguilera, el teniente de alcalde Antonio Calle y el concejal de Festejos, José Antonio Fernández, como representación municipal.

En el convento de San Andrés, dondesus majestades han llegado a las 11:30 horas de la mañana, el portavoz real, su Majestad Melchor, ha recordado con emoción a vinculación de su padre con el convento, donde ha correspondido las peticiones de vida en fe, esperanza y amor que en las cartas a los Reyes han solicitado, así como a regalos más materiales como un microondas, garrafas de aceite, un jamón o paquetes de caramelos: "Venimos a darlo todo como ustedes dáis todo todos los días por el señor", para acabar recordando que su padre "encontró profundizar en  su espiritualidad" durante los últimos años de su vida que estuvo ligado al convento y en los que "fue inmensamente feliz".

Para concluir, las monjas obsequiaron con un desayuno de dulces y licores a los Reyes Magos mientras Gustavo recordaba algún trabajo de pintura realizado y Rafael López Ordóñez elogiaba a una hermana que "está igual de joven" qe hace casi 30 años cuando llegó al convento. Las personas presentes posteriormente se trasladaron al convento de Santa María, donde han llegado a las 12:40 horas.

Allí han descubierto que el frío pega más fuerte que en toda Marchena, ya que en las cartas enviadas a sus majestades, han solicitado mantas y pañuelos las hermanas clarisas, o, para la anécdota, un hermana que ha pedido "una carpeta para guardar todos sus escritos", ante lo que el Rey Melchor, que ha ejercido como portavoz, ha exclamado "¡A ver si no tenemos aquí una Sor María a lo antiguo que nos rememore a San Juan de la Cruz, quién sabe! Los pañuelos también los han pedido a su manera las monjas con el fin de "enjugar las lágrimas de Jesús y María"...ante lo que Melchor ha manifestado "¿esos cuántos pañuelos son? Sean los que sean, será pañuelos tejidos con hilos de amores", expresó.

Hubo una carta conmovedora para el rey Melchor, en la que la hermana superiora ha solicitado "cosas para dar de comer" a las hermanas, algo ante lo que"hoy en día se nos debería caer la cara de vergüenza", dijo Álvarez Camacho. La madre superiora dijo que "no es que estén 'esmayás', pero para mí son como mis hijas y tenemos que salir adelante con nuestro trabajo, y hay que preocuparse porque son muchas y hay que trabajar".

Posteriormente, los cánticos de villancicos han cerrado la mañana, con sones de la lengua suajili que han dejado fascinados a todos, incluidos los familiares que se han ido incorporando a lo largo de la mañana al cortejo de estas visitas, que continuan en una hora en las residencias de ancianos para comenzar la Cabalgata a las 17:00 horas.