Sociedad

El certamen de Villancicos celebrado ayer en beneficio de la construcción del Complejo Parroquial Madre de Dios, congregó a más de 500 personas en la sala municipal de Cultura, lo que hizo que se produjera una más que aceptable recaudación en pro de que el nuevo edificio siga sus pasos hacia adelante. Coros de San Miguel, asociaciones y alguna que otra sorpresa, llenaron de alegría y color el mediodía marchenero.



Aparte de la recaudación en taquilla, la barra hizo su agosto en pleno diciembre debido a que el recital comenzó prácticamente pasadas las 13:30 horas, con la actuación de los coros de las distintas misas de San Miguel, entre ellos el de Misa de las 11.00 horas, que interpretó Campanillero, la Nana y Alegría.


Muchos niños disfrutaron en la sala de Cultura, donde la asistencia de los niños de los grupos de Catequesis hizo que en todo momento se escuchara el ir y venir y jolgorio de los más pequeños. Un par de amplios grupos de Catequesis, acompañados por sus profesoras, cantaron villancicos en diferentes momentos del certamen.

 

Uno de los momentos más sorprendentes fue la entrada triunfal del coro de la Jumoza, que nos consta que ayer tuvo un día intenso y ajetreado, y que no quiso pasarlo sin entrar desde la puerta principal de la sala, pasando por la grada hasta llegar a pies del escenario con su cuerpo de canto vestido para la ocasión. Un auténtico espectáculo para escuchar posteriormente sus villancicos más flamencos.


María del Carmen Arcas, incombustible como siempre, presentó las diferentes actuaciones y anunció que para el día 1 a primera hora de la tarde pasará el cartero real por el Complejo Parroquial.