Sociedad

La finca del conocido marchenero Miguel Carrasquilla fue escenario ayer por la noche de una exhibición de trillado agrícola, en la que se reunieron unas 50 personas, la mayoría de ellas pertenecientes al club de pensionistas e invitadas por Carrasquilla, con objeto de pasar unas horas de nostalgia y buenos recuerdos al presenciar el manejo de esta técnica tradicional durante tantas décadas en la agricultura marchenera y andaluza. Los mayores presenciaron emocionados la antigua maquinaria que Carrasquilla conserva en su finca.


Esta técnica con una persona tirando de la soga de los mulos que giran en círculo arrastrando el trillo, una estructura de madera en la parte superior con sierras cortantes en la parte inferior y que los más viejos del lugar recordaban anoche como un elemento más de su vida cotidiana de la década de los 40 y 50, incluso algunos de ellos observando pequeños detalles de los mecanismos y discutiendo entre ellos sobre la forma de trillar, la forma de montarse a las máquinas, el mecanismo para movilizarla, o la procedencia de estas herramientas que se propagaron por toda España, muchos de ellos recuerdan que venían de Vitoria.

Después de amontonar la paja para que no se la llevara el ligero pero persistente viento de la noche, los mulos giraron en círculos a gran velocidad. Fue para los mayores una gozada ver los preparativos, los amarres, y el propio arte de trillar, previamente y como no disfrutando de las herramientas agrícolas antiguas que Carrasquilla conserva en su finca; rusos, surcos, galvanes, arañas...disfrutaron como niños y pasaron un buen rato en compañía de familiares y amigos, mostrándose muchos de ellos muy agradecidos a Carrasquilla por darle oportunidad de recordar las artes antiguas de una forma agradable y con todo el cariño dedicado para quienes vivieron, sintieron y sufrieron tantos años el campo.