Sociedad

lopez de la cruz

 

Francisco Miguel López de la Cruz ha tenido que desplazarse de Málaga, ciudad donde trabaja, a Sevilla, en lugar de a Marchena, dado que nuestra estación y otras como la de Osuna, no dispone de plataforma de asistencia de rampa a personas con movilidad reducida para ayudarlas a subir y bajar del tren.  La situación pone de manifiesto la discriminación de los pueblos respecto a las estaciones de grandes ciudades y cómo queda relegado el transporte público de calidad: "No me explico cómo invierten en tantas otras cosas y no en transporte público", manifiesta a este medio Francisco, que ha grabado un vídeo en el que expone someramente su problemática, y que espera que su reivindicación sirva "para cualquier persona, no solo para mí, para cualquier otro con problemas de movilidad o cualquier otra situación de diversidad funcional y que lo necesite".

 


 

VÍDEO REIVINDICACIÓN FRANCISCO MIGUEL LÓPEZ DE LA CRUZ EN EL CANAL DE YOUTUBE DE LA VOZ DE MARCHENA

 

El Reglamento (CE) 1371/2007, de 23 de octubre, de Derechos y obligaciones de los viajeros de ferrocarril, según informa Adif en su propia página web, establece que "corresponde a los administradores de las estaciones de ferrocarril prestar asistencia gratuita a las personas con movilidad reducida a la llegada a dichas instalaciones, en el tránsito o en la salida de las mismas, de modo que dicha persona pueda embarcar en el tren saliente o desembarcar del tren entrante para el que haya adquirido un billete. Asimismo, indica que las empresas ferroviarias prestarán asistencia a bordo del tren y en el momento de embarcar y desembarcar del mismoque presta Adif desde mediados de diciembre de 2020, después de que Renfe le traspasar las competencias tras prestar el servicio en exclusiva desde 2011 y conjuntamiento con el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias entre 2007 y 2011". 

 

Los pasajeros usuarios de silla eléctrica o manual tienen en el interior de los TRD una adecuada asistencia, con un espacio reservado para que puedan colocarse en su silla, pero el problema viene cuando en muchas estaciones de origen no se cuenta con esta rampa grúa que supondría una inversión para un Estado o las correspondientes empresas operadoras que resulta asequible y además necesaria, imprescindible para estas personas, nos explica Francisco Miguel López de la Cruz, que tras su paso por los Juzgados de Motril, trabaja como Tramitador Procesal desde el 9 de enero en el Juzgado de lo Social número 9 de Málaga, en la moderna ciudad de la Justicia de la capital costasoleña, donde las condiciones de accesibilidad para personas con movilidad reducida son casi perfectas, apunta el marchenero.

 

Francisco Miguel, que se ha sacado el bono de 20 euros de Renfe para viajeros frecuentes "con la intención de tener mayor autonomía", manifiesta que "no me explico cómo en pleno siglo XXI se invierte tanto en otras cosas y no en transporte público", pese a que, como señalamos anteriormente, existe legislación específica al respecto.

 

De hecho, el Real Decreto 1544/2007, de 23 de noviembre, por el que se regulan las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los modos de transporte para personas con discapacidad, cita entre las medidas para favorecer a las personas con diversidad funcional, la plataforma elevadora y el hecho de que la persona responsable de la entidad operadora la despliegue.

 

En España existen 1.450 estaciones ferroviarias, de las que, según el presidente de Adif en 2018, Juan Bravo, 259 eran completamente accesibles en 2018, momento en el que el objetivo planteado a 2023 era hacer completamente accesibles las 352 estaciones que Adif estaba "obligada por ley", según declaró su máximo responsable.

 

No obstante, la prestación del servicio de asistencia de rampa para personas con movilidad reducida y diversidad funcional se llevaba a cabo en 140 estaciones en 2020 cuando se firmó ya en diciembre de ese año el traspaso de competencias de Adif a Renfe.

 

La estación de Marchena, según el Ministerio de Transporte, cuyo título curiosamente al completo es Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, está catalogada como Estación de Obligación de Servicio Público (OSP), pero "muchas estaciones de los pueblos se encuentran totalmente abandonas", declara sorprendido negativamente Francisco Miguel cuando observa el estado de varias estaciones en el trayecto Málaga-Sevilla.

 

No solo Marchena no cuenta con asistencia de rampa, sino tampoco Osuna, lo cual es aún más sorprendente, "teniendo en cuenta las infraestructuras que existen en Osuna, como un Hospital Comarcal", señala Francisco Miguel López de la Cruz.

 

Vistas estas circunstancias, Francisco Miguel, no pudo bajar en Osuna, ni en Marchena, su pueblo, sino 60 kilómetros más adelante en la estación de Santa Justa de Sevilla: "Cuando pregunto a los revisores y al personal del tren, te dicen que el servicio de rampa lo tienen Málaga, Sevilla, y las capitales de provincia, Granada, Almería, prácticamente", por lo que lamenta nuevamente la discriminación de muchos pueblos y la desatención que sufrimos.

 

Insiste Francisco Miguel, por otra parte, en que "no solo quiero esto para mí, sino que es un derecho para todas las personas con movilidad reducida, con diversidad funcional, para personas ciegas, que tienen derecho, para todo el que venga detrás", siendo además un sistema de elevación "de fácil manejo y en el que nosotros también podemos ayudar a la persona encargada, atendiendo sus indicaciones", explica, lamentando en el vídeo grabado que "las personas con movilidad reducida somos el último vagón en todos los sentidos".

 

Espera nuestro paisano que situaciones como éstas y que los familiares hayan de desplazarse a Sevilla en vehículo particular a recogerlo tras la paradoja de haber pasado por la estación del propio pueblo sin poder bajar, lleguen un día a su fin.

 

"Como son las primeras veces, solo me ha pasado al volver el viernes de Málaga, ya que la primera vez fuimos a Málaga en coche, al ser el primer día de trabajo y tener que llevar muchas cosas y hoy domingo también, para terminar de llevar cosas" al piso en el que vive, pero "ya la próxima semana voy a coger el tren para venir a Málaga y si sigue sin haber asistencia de rampa, tendré que salir desde Sevilla" para iniciar allí el trayecto.

 

Esperemos que mejoren este tipo de circunstancias que nos llevan a reflexiones sobre las prioridades políticas y económicas bastante chocantes y que, en el ámbito ferroviario, las altas velocidades y las estaciones catalogadas como "estratégicas" (54 en toda España, las de mayor volumen de tráfico), sean de una vez por todas compatibles con el respeto debido a los pueblos pequeños y medianos y a la verdadera igualdad de oportunidades que merecen las personas con diversidad funcional, que ya de por sí muchos obstáculos superan día tras día en distintos ámbitos.