Sociedad

Un grupo de ancianos de la residencia asistida de Mayores de la Junta de Andalucía en Marchena disfrutaron de su visita a los patios cordobeses, exponentes de la riqueza decorativa y colorido que en la capital cordobesa se dan en este mes de mayo, y donde pudieron gozar del encanto y sabor a antaño de esta fiesta que se celebra como en ningún otro rincón de Andalucía, en Córdoba capital, como actividad que se suma a las muchas desarrolladas, entre ellas la exposición del altar y Cruz de Mayo que aún pueden visitar en el patio central de la residencia.

 


 

Primavera, macetas, rosas blancas, rosas y rojas, jazmín y azahar, aire puro en los patios cordobeses de escalinatas, sardinés y paredes blancas, de romero y sol, de colorido radiante con reminiscencias de Al Ándalus mirando de frente la Mezquita, la judería y el Guadalquivir.

Córdoba en mayo disfrutada por nueve residentes de Marchena que vieron ante sus ojos probablemente los patios de sus infancias, con el bullicio, la alegría y la amabilidad de las gentes del lugar y que con tanta luz se exponen al público en Córdoba como auténtica obra de arte.

Allí, los mayores, acompañados por la doctora Gil, la trabajadora social Guadalupe Vázquez, dos alumnas del taller de Empleo, del Curso de Geriatría (Merchi y Delia) y de la monitora del mismo, Amelia, pasaron un magnífico día completado con un almuerzo en la residencia Figueroa de la Junta de Andalucía para merendar posteriormente a la vuelta en el Centro Comercial de Écija.

Sin lugar a dudas, una forma de hacer envejecer a nuestros mayores con ilusión, con actividades y con actuaciones que les motiven para seguir con fuerza en estas avanzadas edades.