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El paro ha bajado en 1.120 personas en la provincia en el mes de febrero y la contratación indefinida se ha situado en casi el 40% del total. El secretario de Comunicación de CCOO de Sevilla, José Manuel Torres, ha puesto en valor “los buenos resultados que sigue generando en el mercado de trabajo la legislación en favor de los trabajadores y trabajadoras y fruto del diálogo social”. Con todo, CCOO ha pedido no perder de vista el objetivo de cambiar el modelo productivo para no depender de los vaivenes de la temporalidad que genera el sector servicios.

 

 


 


CCOO de Sevilla ha puesto en valor los efectos positivos que la Reforma Laboral sigue generando en el mercado de trabajo. Febrero terminó con una bajada del paro de 1.120 personas, la mayor desde el año 2005, que ha colocado a Sevilla como la segunda provincia del Estado con mayor descenso del desempleo en el último mes.


Además de la histórica bajada del paro, febrero ha respondido bien en contratación con casi un 40% de contratos indefinidos y en Seguridad Social, con un aumento de 2.760 cotizantes.


El descenso del desempleo se ha producido en todos los sectores salvo en el colectivo sin empleo anterior, donde ha aumentado en 391 personas. El sector servicios, con 1.065 parados y paradas menos, lidera la caída, seguido de la construcción (-245), la industria (-176) y la agricultura (-25).


El secretario de Comunicación de CCOO de Sevilla, José Manuel Torres, ha destacado que “la Reforma Laboral, negociada por CCOO, sigue generando buenos resultados en el mercado de trabajo. Tenemos más y mejor empleo que antes de su entrada en vigor, más personas cotizando a la Seguridad Social y menos inestabilidad en el empleo”.


A pesar de ello, Torres ha pedido “no echar las campanas al vuelo porque la Reforma Laboral debe venir acompañada de un cambio de modelo productivo que aleje a Sevilla de los vaivenes de la temporalidad que genera el sector servicios”.


El futuro, a juicio del secretario de Comunicación de CCOO de Sevilla, debe pasar por “una apuesta política que potencie la implantación de sectores que generen un mayor valor añadido y den lugar a la creación de un empleo estable y de calidad. Las administraciones públicas deben situar este objetivo como prioridad absoluta y trabajar en ello de la mano de sindicatos y empresarios”.