Provincia

teresa benitez ok

 

La Gerente del Grupo de Desarrollo Rural Serranía Suroeste sevillana, Teresa Benítez, ha escrito una reflexión en el espacio 'La voz invitada', de Diario de Sevilla, donde defiende la labor desarrollada por esta entidad gestora de fondos europeos para el medio rural en nuestra comarca. Leader es "un modelo de democracia participativa que tanta falta hace", destaca Benítez, que critica que estos GDR sean puestos en sospecha por grupos políticos y administraciones absolutamente celosos de controlar parcelas de poder. (Imagen: La Voz de Marchena).

 

 


 

 

"La experiencia vital de 25 años de trabajo en desarrollo rural en una comarca andaluza da para muchas reflexiones sobre la situación que me encontré cuando empecé y la actual. Los programas de desarrollo rural, puestos en marcha en Andalucía en los años 90 hasta la actualidad, han proporcionado un mejor conocimiento de las necesidades que tenían y tienen las áreas rurales y han contribuido con creces a potenciar sectores económicos que han sido clave en el desarrollo rural europeo y, en particular, en las comunidades rurales andaluzas.

Tras treinta años desde su creación por parte de la Unión Europea como una iniciativa piloto para frenar la despoblación en las regiones europeas, Leader ha resultado ser una de las políticas públicas más rentables desde el punto de vista económico. Cada euro público invertido en proyectos Leader moviliza 1,5 euros del sector privado. ¿Alguien da más por menos?", reflexiona Teresa Benítez, que añade que LEADER, que da cumplimiento al Fondo Europeo de Desarrollo Rural (FEADER) es realmente la única política pública diseñada por Europa, aplicada a todas las áreas rurales europeas y de obligado cumplimiento", pues el Feader obliga a que al menos el 5% de dicho fondo se destine al enfoque Leader.

 

"Además, es la única política realmente participativa porque las asociaciones que gestionan estos programas deben tener una composición público-privada equilibrada entre los sectores públicos, agentes económicos y sociales de la comarca y que representan a la población. También se presta especial atención a que representación equilibrada de mujeres. Por tanto, Leader es todo un ejemplo de cómo la sociedad civil participa, gestiona y decide en qué proyectos e iniciativas invertir los fondos que se les proporciona en cada marco comunitario", afirma Teresa Benítez.

 

"No se puede hacer desarrollo rural desde las ciudades ni desde los despachos en Bruselas. Todas estas inversiones a pequeñas infraestructuras locales y apoyo a pequeños emprendimientos relacionados con la formación en nuevas tecnologías, diversificación de actividades, negocios impulsados por mujeres, guarderías en pequeños núcleos de población, artesanía alimentaria, comercios locales de todo tipo, clínicas dentales, centros de día, servicios turísticos, alojamientos rurales, etc. es lo que hace que el entorno rural esté vivo y que la gente que vive en estas áreas rurales tenga servicios de proximidad tan importantes para poder continuar viviendo en el medio rural. Los últimos treinta años de Leader en Andalucía han contribuido a la modernización de la sociedad rural, a un modelo de gobernanza consolidado y a un mayor conocimiento de los habitantes del mundo rural de su realidad y potencialidades y es, sin lugar a dudas, un magnífico modelo de democracia participativa que tanta falta hace", expone la gerente del, GDR.

 

Respecto a determinadas derivas de partidos políticos y administraciones, Teresa Benítez indica que "los mismos que crean la iniciativa después le ponen piedras en el camino. No cabe duda de que estos programas, gestionados por la sociedad civil bajo la forma jurídica de asociaciones sin ánimo de lucro, no están libres de ser monopolizados por partidos políticos o por personas, entidades que quieren controlarlos, o incluso administraciones que no ven con buenos ojos o más bien tienen recelos a compartir esta parcela (que el propio Reglamento Europeo obliga a compartir con los Grupos de Acción Local) que antes solo las tenía el Estado en todas sus formas. Por supuesto que han de ser sometidas a un control que garantice el correcto uso de los fondos públicos que gestionan pero, dicho control sobre la legalidad en su funcionamiento, no debe convertirse en una tutela absoluta, sin poder de decisión, bajo sospecha continua de una administración absolutamente celosa de su parcela de poder".

 

Por todo ello, los Grupos de Acción Local "se han convertido en un instrumento de desarrollo local muy poco operativo, excesivamente burocratizado, sin apenas poder de decisión y sometidos a un férreo control de la administración que no casa con la agilidad, cercanía y simplificación de actos que necesitan los pequeños emprendimientos en las áreas rurales. Ahora que se habla de la España vaciada, la propia administración ignora este magnífico instrumento contra la despoblación, que ya existe desde hace 30 años, que son los Grupos de Acción local".

 

El colmo del malestar entre los trabajadores de los GDR ha llegado con su exclusión de la gestión de los Next Generation: "Y no solo eso sino que también se quedan fuera de todos los diseños de las políticas de reactivación económica tras la pandemia (por ejemplo los fondos Next Generation EU) cuando en realidad los Grupos podrían convertirse en los Centros de Innovación de los Territorios Rurales han demostrado sobradamente su solvencia técnica y su capacidad para liderar procesos de desarrollo", agrega Teresa Benítez.

 

VÍDEO CAMPAÑA PROMOCIONAL ESTRECHANDO LAZOS DE GDR SERRANÍA SUROESTE

Suscríbete al canal de Youtube