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Este mediodía se ha celebrado en el salón de actos del Ayuntamiento de Marchena la Gala del Día de Andalucía, en la que se han reconocido a los marcheneros más ilustres de 2010. Valiéndonos de la “indeclinable marcheneridad” que ha manifestado sentir uno de los premiados, el periodista Ignacio Camacho, con idéntica intensidad a juzgar por la satisfacción que se vislumbraba en todos ellos, se podría decir que lo han vivido Andrés López, los tres valientes que salvaron a una familia de morir en un incendio, a Araceli Jiménez,  Eduardo Fernández, Antonio Álvarez, Pilar Marchena, las hermanas Siles, Ana Talaverón o Martín Polo, galardonados por sus extraordinarios méritos.

 


 


Desde las 11:00 horas fueron llegando al salón de actos, completamente lleno y con las fuerzas de seguridad con uniforme de Gala, los galardonados, algunos de ellos aprovechando la ocasión por la cercanía generacional para hablar entre ellos muchos años después, pues un buen número de los marcheneros premiados hoy desarrollan su labor fuera de nuestra localidad, en la mayor parte como consecuencia de su éxito profesional.


De esta forma, comenzó la Gala con la lectura de rigor de una propuesta por el bien de interés general de nuestro pueblo, a diferencia de ediciones anteriores que fueron dos, por parte de José Zapico, portavoz del equipo de Gobierno, y Manuel Buendía, por parte de la oposición, quienes dieron cuenta de la Propuesta Plenaria de trasladar a Junta y Estado la solicitud de un III Plan Extraordinario de Financiación Municipal, habida cuenta de la situación de crisis.

Martín Polo recogería en nombre de su compañero, el primer premio en categoría de Juventud por su trabajo sobre el territorio desconocido de la Atlántida que nunca se sabrá a ciencia cierta dónde está, pero que llevaron y llevarán en su corazón después de que les repercutiera en obtener un III Premio en el Concurso Nacional de Jóvenes Investigadores de los Ministerios de Igualdad y Educación con ese proyecto transversal que recogía desde las múltiples fuentes y en base a una reflexión propia realmente fascinante con la que nos deleitaron en su día.


Presentado por la concejala socialista Beatriz Sánchez, Martín Polo quiso dedicar a todos los trabajos premiados en el IES, 16, y al profesor Juan Antonio Zambrano por saber conducir su trabajo, así como excusó la ausencia de su compañero de trabajo Javier Luque, presente esta semana en Italia con el grupo de teatro grecolatino In Albis, que dirige su padre Pepe en el IES Fuente Nueva de la vecina localidad de Morón de la Frontera.


El portavoz socialista, Juan Antonio Zambrano, presentó a continuación a Roscos Andrés, premiado en la categoría de Empresa en la que ha relevado a Procavi, premiada en 2010. Zambrano destacó la iniciativa e innovación emprendida por Andrés López, repasando su trayectoria de panadero desde la infancia y destacando que en su vocabulario “siempre ha tenido prohibidas dos palabras, pelotazo y crisis”, para mostrar “vitalidad y saber adaptarse” a las nuevas formas de producción y sobre todo, contar con los trabajadores como parte de su éxito que le ha llevado a invertir 2 millones de euros y llevar su producto a diversas zonas del territorio nacional e internacional siendo empresa “puntera” en Marchena, como recordó Zambrano que le dijo su amigo Juan Robles.


Andrés López, que expresó que “si no hay buenos trabajadores, todo lo que hagas no vale para nada”, destacó de esta forma calificando como los “mejores” a sus 32 empleados, en especial a los últimos 14 más jóvenes, para desmentir el mito de que la actual juventud no está capacitada.


Andrés López, muy expresivo en todo momento, mencionó su especial vinculación con “vascos y catalanes que son mis amigos” con lo difícil que parecía en su momento expandir el negocio y con quienes ahora aguarda grandes proyectos de la marca que lleva el nombre de Marchena por toda Europa, ahora en mente de extender el producto por Inglaterra.


Miguel Ángel García, Miguel Sarabia y Andrés Delgado recogerían a continuación un premio muy especial que despertó una gran ovación, el de Solidaridad, después de rescatar del fuego en diciembre de 2009 a una familia marchenera, como pudimos narrar en aquel despertar de conmoción en la barriada de la Alameda de aquel día que se ha ido superando gracias a la fuerza de los vecinos y amigos e indiscutiblemente a la talla humana de estos tres hombres que destacó en su presentación el concejal socialista Manuel Buendía, que concluyó su discurso manifestando que “el miedo es natural en el prudente y vencerlo es natural en el valiente”.


Los tres hombres que se jugaron su propia vida en aquella madrugada y que siempre se han mantenido en segundo plano con una verdadera humildad fruto de su honestidad tanto en aquel momento como con su saber estar posterior una vez alcanzado el reconocimiento de un barrio como el de La Alameda, han subido hoy al escenario mostrándose como son, serenos, y a la vez emocionados como se ha podido palpar en sus voces que recordaban como fue “impresionante verlos chillando y diciendo que me quemo, que me quemo”.


Aunque alguno de ellos ha manifestado “ser más de campo que un arao”, el cierre fue fiel reflejo de su carácter solidario en el sentido más grande de la palabra: “El premio más importante es ver como hoy están bien aquí” los que pudieron ser en su día trágicas víctimas de aquel susto de muerte que les destrozó su casa, ya recuperada hoy.


José María Segovia, presidente de la Federación Andaluza de Entidades Flamencas desde 2007 y premiado por el galardón de Flamenco, Patrimonio de la Humanidad con que la Unesco ha declarado en 2010 a nuestro arte andaluz, excusó en vídeo su ausencia agradeciendo el premio y narrando una granaína: “Siempre estaré orgulloso de mi pueblo, y de mi gente, Marchena, donde nació mi madre, Marchena mi cuna fue, y donde se enterró mi padre”.


El concejal de Cultura y aficionado al flamenco Antonio Calle, destacó su larga trayectoria con programas de difusión del flamenco y circuitos por toda Andalucía fruto de la gestión de Segovia, para pasar una de sus hijas a recoger el galardón.


Llegó el capítulo para el Deporte que la Gala del 28F, más allá de la propiamente del deporte, dedica a grandes deportistas de nuestra localidad, y en modalidad amateur el premio fue para Susana y Teresa Siles por la consecución del Mundial de Sudáfrica con la selección española, colofón a una trayectoria cargada de éxitos que ojalá continúen en Italia este mismo 2011.


Tras destacar la concejala de Asuntos Sociales, Carmen Baco, la “profesionalidad, honestidad, constancia, ilusión…” de las hermanas Siles y pedir apoyo a la Diputación y a la Junta de Andalucía para ellas, se pudo observar a Susana más emocionada que en otras ocasiones con la voz entrecortada en la lectura de su discurso en el que destacaba el “sacrificio, esfuerzo y apoyo” de su mentor y padre Antonio Siles, rememorando que cuando empezaron era más difícil que las mujeres se abrieran hueco en este deporte, que se viene consolidando desde la creación de la categoría de Damas.


Recordó Susana como veía “inalcanzable” las clasificaciones para el Mundial en sus inicios, si bien desde 2001 en Hungría ya han participado en seis hasta llegar a su gran éxito de 2010 en Sudáfrica.


Teresa Siles empezó más tarde, con 13 años, y desde entonces fueron un equipo ambas hermanas considerando el éxito de la otra como de sí mismo para crecer juntas, como la propia Teresa destacó.


Pasando a la categoría de Deportista Profesional, el entrenador campeón de la Copa del Rey con el Sevilla FC, Antonio Álvarez, ha sido el elegido este año.


Jorge Vega, portavoz del Grupo Popular, recordó la elegancia futbolística y las 16 temporadas del sevillista como futbolista titular indiscutible hasta acabar en el Málaga y en el Granada CF ya a sus 40 años, o parte clave del éxito de la época dorada del Sevilla FC como segundo de Juande Ramos en la etapa triunfal de las5 Copas, concretamente 2 UEFAS ganadas al Middelsbrough y al Español, 1 Copa del Rey contra el Atlético de Madrid, 1 Supercopa de España al Real Madrid y 1 Supercopa de Europa al FC Barcelona.


Vega destacó que Antonio Álvarez es conocido como “el marchenero”, y además lo es “ejemplar” dijo, cuando se le nombra en los grandes medios de comunicación, y en ese sentido giró la intervención del ex jugador y entrenador del Sevilla FC  en el “difícil mundo del fútbol” al que llegó impulsado por su padre recordando que nació en la calle San Sebastián y que siempre es un “orgullo” ser marchenero.


Del deporte se pasó a la categoría de Sociedad, donde la esbelta Ana Araceli Jiménez Gavira recogió su galardón presentada como “una firme candidata a Miss España” por el concejal de Festejos, José Antonio Fernández.


Araceli tuvo especial recuerdo para su abuelo fallecido unos meses, Antonio Jiménez “Pololo”, que le ha transmitido “dignidad y humildad”, la misma con la que lleva su galardón de Miss Sevilla, durante toda su vida y a través de las anécdotas que siempre le ha contado a sus nietos fuente de enriquecimiento e idiosincrasia marchenera, manifestando que él “ya vaticinó que algún día yo estaría aquí desde que era pequeña” y para ratificar que siempre lleva Marchena en su corazón en su carrera.


Consciente de que la belleza es “relativa y no una ciencia”, dijo de nuevo como ya comentó en su día que tratará de representar a Marchena para lograr ser Miss España.


Otro joven, Eduardo Fernández Jiménez, fue presentado por el concejal de Educación, Mariano González Pimentel, como ganador del Premio al Mejor Expediente Académico. Su media de 9.74 en la carrera de Psicología, donde ha sido mejor expediente de la Universidad de Sevilla y Premio Real Maestranza, dice de la entrega de Eduardo y la pasión por lo que estudia, ahora ya como licenciado y realizando la tesis doctoral sobre Psicología Clínica y de la Salud y con una beca de formación del profesorado a sus espaldas que acredita su profesionalidad.


El premiado manifestó que en este mundo gobernado por la corrupción, la especulación y los nombramientos a dedo, es importante que se otorguen este tipo de reconocimientos que en su caso dedicó a los “pilares fundamentales” que han supuesto en su formación los profesores de Padre Marchena y el IES Isidro de Arcenegui, centros educativos en los que se ha formado, sus amigos por las buenas conversaciones que siempre han entablado con él y sus padres como “esencia” de todo a lo que ha llegado y lo que le queda por llegar, señalando en el horizonte la emigración de jóvenes talentos con su frase de cierre invitando a que se debe “mimar más” a nuestro capital humano, con un futuro para “emigrar donde mejor nos encontremos” y cerrando con un “Alemania lo tiene claro” en este sentido.


Abuelas centenarias premiadas en este 2011 fueron Amparo Pareja, Josefa Martín y Ana María Talaverón, esta última presente en el acto con las trabajadoras de la residencia de Diputación donde lleva ya más de un cuarto de siglo a sus 101 años.

 


Francisco Rey, portavoz de IU, recordó los tiempos difíciles de “el hambre” que ha vivido esta mujer nacida un 4 de octubre de 1910 cuando la necesidad le llevaba al estraperlo en el tren a Lantejuela y a evitar a la Guardia Civil dejando caer el saco fuera del tren donde sus hijos a pie lo recogían.


Anécdota más entrañable fue la de su boda en la propia residencia en 1994, aunque enviudó tres años más tarde esta mujer aún hoy, como dijo Rey, “menuda, pero hermosa, feliz e inmensa”.

 


Mucho más joven evidentemente y con un futuro prometedor por delante en el flamenco lírico redescubierto por ella misma, o que ha cobrado una dimensión diferente, se encontraba Pilar Gallegos Aguilar, presentada por Esther Álvarez (PP) como una mujer “exquisita, culta y educada” que a sus espaldas tiene toda una formación musical y que lleva el nombre de Marchena a gala, Pilar Marchena.


La artista, que ha despegado definitivamente en el panorama nacional con su segundo disco, Grandes Voces del Cante Flamenco en la voz de una Soprano, realizó una excepcional descripción del panorama musical marchenero, al que de esta forma quiso brindar su galardón desde las personas inmersas en el mundo de la música clásica, a un joven maetro de clarinete con un “brillante futuro por delante”, un joven grupo de rock unido a la cantera de “música pop urbana” en Marchena, pueblo donde hay grupos de “jazz, sevillanas, coral, coros sacros, saeteros de prestigio, bandas de cornetas y tambores consagradas en Andalucía…”. Con un saludo más flamenco que ninguno, cerró una intervención llena de modestia y ejemplar, sin duda alguna, Pilar Marchena: “Va por todos vosotros”, culminó su discurso la artista.


El alcalde de Marchena presentó a Ignacio Camacho, periodista de sobra conocido por sus artículos en ABC, pero que desde décadas atrás en sus inicios en Cambio 16 y posteriormente como subdirector del Mundo, ha hecho gala de una pluma de gran calidad y es habitual comentarista en tertulias radiofónicas y televisivas de los asuntos de máxima actualidad en España.

Fue director de ABC nombrado en 2004 y ha publicado sobre la transición andaluza “Crónicas de un sueño” o “Memoria del Paisaje”, sobre casos como el de Juan Guerra “El huerto del asistente”, así como artículos que le han valido el premio de 2010 Mariano de Cavia al mejor periodista, caso de “La enfermedad del olvido”, para ganar el de la Fundación de Instituciones Españolas (FIES), con “El consenso y el rey”, artículo en el que, dijo Rodríguez Aguilera “da constancia de la importancia del acercamiento de fuerzas políticas” para resolver los problemas de hoy en día.


Ignacio Camacho, que ya fue pregonero de nuestra Feria, cerró de forma brillante la gala con un discurso que se hizo poético, evocador, descriptivo, intimista pero a la vez conectando con la esencia Marchenera partiendo de su propia vida y agradeciendo que tras muchos años de ausencia se siga reconociendo su trabajo en Marchena y haciéndole sentir como tal, marchenero: “Si nación es nacer, mi nación es Marchena, si es memoria, Marchena es mi nación porque es mi tierra, suelo de mis primeros pasos, donde yacen quienes me otorgaron la vida”.


Prosiguió Camacho proclamando que si “nación es sentimiento, Marchena es mi nación”, ya que le queda la esencia del “afecto” con el que recibieron a su familia y Marchena fue también para él donde forjó su “aprendizaje humano”, para manifestar de idéntica forma que “si Marchena es paisaje, mi nación es Marchena” de “blancura de la cal y verdes olivares, si Marchena es cultura, mi nación es Marchena, donde aprendí a escribir, leer y pensar, Marchena es mi nación, mi raíz, mi pueblo, mi gente y si Nación es patria, Marchena es patria, donde se quedó para siempre mi niñez y no hay patria más profunda en un hombre que su infancia”.


Volvió Ignacio Camacho a agradecer el afecto, respeto y acogida que sus padres tuvieron en Marchena para comentar que “no vengo a presumir” de premios y reconocimientos, destacando “la solidaridad, el coraje, el arte, el valor de quienes hoy me acompañan”, en referencia a los premiados y expresando lo que daría por llegar a ser centenario o por “el minuto de  intensa gloria levantando esa Copa hacia el cielo” en guiño a Antonio Álvarez.


Describió entonces Ignacio Camacho “la luz transparente, el aire hipnótico de la luna, los geranios y jardines” de Marchena en su memoria que le llevó mientras hablaba a ser “ese niño de la calle Carreras hijo de un abogado y poeta gracias al que “aprendí a amar, mirar y llevar en el alma este pueblo”. También mencionó a su madre Georgina que le impulsó el orgullo de ser marchenero y sentirse así hoy, “tanto como los armaos, como las rejas de San Andrés, la guitarra de Melchor y la mirada de Nuestro Padre Jesús Nazareno”.


Marchenero de esa Marchena “histórica plantada como un broche de plata en el campo de Andalucía” y que estuvo y también estará “cuando seamos recuerdo polvoriento”.


Ignacio Camacho cerró su intervención con su “satisfacción íntima, gozosa soberbia de ser marchenero, como vosotros, marchenero de siempre, marchenero de a pie, de alma, de corazón, de sentimiento, de raíz y de memoria”, y agradeciendo que el Ayuntamiento en Pleno lo haya considerado para este galardón, dijo ser “marchenero de indeclinable marcheneridad”.


El himno de Andalucía y el de España y la fotografía oficial de todos los galardonados juntos, cerraron esta celebración del día de nuestra comunidad autónoma en este 28 de febrero de 2011.