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Un devastador incendio en el cordel de Jarda, situado en término municipal de Marchena en dirección a Lantejuela, ha devastado todas las plantaciones que han llevado a cabo durante 15 años los miembros de la asociación el Taller Verde en colaboración con cientos de escolares marcheneros y voluntarios, en un área de casi 500 metros de largo por 40 de ancho. Palmitos, encinas, pinos, algarrobos y una gran diversidad floral plantada desde 1993 para repoblar y llenar de naturaleza la zona, se han venido abajo con un incendio en el que aparece un cable eléctrico a ras de suelo y del que en diez días no se ha sabido absolutamente nada. El Taller Verde pedirá un informe a Bomberos de Osuna para que recaigan responsabilidades sobre quienes corresponda.


El incendio se produjo el sábado 8 de agosto y hasta ayer no tuvieron constancia los miembros del Taller Verde, que tres días antes, el miércoles 5 y con las altas temperaturas del verano, realizaron labores de mantenimiento y riego en la zona, informa el portavoz de la asociación, Antonio Mérida, que con razón y ateniéndose a las imágenes y dimensiones del incendio, expresa que "esto es una auténtica tragedia, tiene un aspecto desolador". En 15 años es "el de mayores dimensiones sobre un espacio natural que es un tesoro", pues todo el cordel se extiende casi por 2 kilómetros en unas tierras que se encuentran a 11 km de la población y del que casi una tercera parte ha resultado quemada.

Los miembros del Taller Verde se sorprendieron de que los Bomberos de Marchena no supieran nada del incendio, por lo que solicitarán un informe al cuerpo que actuó, el de Bomberos de Osuna, situado a una distancia casi de 30 kilómetros hasta el punto del incendio, para exigir explicaciones y una reparación de daños a Endesa si el informe recoge lo que los propios Bomberos han comunicado extraoficialmente al Taller Verde. "Hemos encontrado un trozo de cable del tendido eléctrico en el suelo" a pies de uno de los muchos postes que pasan por el cordel y sus alrededores, tendidos que "son anteriores incluso a nuestras primeras plantaciones de árboles" en la zona. Los propios Bomberos comunicaron al Taller Verde que "vieron saltar los chispazos de los cables" en el momento del incendio, en plena tarde calurosa del sábado 8 de agosto.

"Vamos a llegar hasta el final para que se depuren responsabilidades", añade Mérida, que reivindica que barbaries como estas "no pueden volver a ocurrir, este patrimonio y el río es lo único que nos queda, es muy visitado por las familias de Marchena, hay que poner todas las medidas para protegerlo, con este incendio además se han roto las ilusiones de muchas personas que realizan un gran esfuerzo cuidando semana tras semana las plantas".

En el paisaje se observan además tres cortafuegos. El Taller Verde agradece al guarda del Cortijo de la Torre que evitara una mayor tragedia con dos cortafuegos al inicio y al final de la zona quemada, aunque lamenta que un agricultor haya realizado un cortafuegos con un tractor en la zona lateral del incendio que desplazó el fuego hacia el cordel y evitó que se quemara sus campos de trigo.

 

 

El incendio supone "la agresión de mayor magnitud" al medio ambiente marchenero en más de dos décadas y ha afectado a los árboles más jóvenes plantados por Taller Verde y escolares, explicó Mérida. El desastre se ha cebado con animales de campo como conejos que tienen numerosas madrigueras por el cordel e insectos que han muerto agonizantes calcinados.

 

 

Por su parte, el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Marchena, Manuel Ponce, que se desplazó al lugar alertado por los miembros del Taller Verde, anunció que el consistorio estudiará el informe de los Bomberos de Osuna para "poder cuantificar los daños y enviar un escrito a la delegación de Medio Ambiente" de la Junta en Sevilla, administración que es "la competente en este terreno", insistió. Ponce se mostró indignado por el incendio y expresó que "la mejor solución va a tener que pasar por el deslinde y el vallado" del cordel.

 

Diez días después del incendio, el panorama del cordel de Jarda a su entrada es absolutamente desolador. El tremendo incendio ha supuesto un auténtico jarro de agua fría para una asociación que se ve abocada con sus propias fuerzas y trabajo a volver a repoblar la zona quemada. Lo hacen, a pesar del desastre y de los pocos medios con los que cuentan, por el bien de todos los marcheneros para contar con un lugar natural de disfrute y un paraje con valor ecológico, del que quedan dos terceras partes que reflejan el trabajo de tantos años, como pueden ver en estas dos últimas fotografías.