Juventud

Las lluvias acontecidas en los pasados meses de diciembre y enero han arrojado una serie de datos interesantes que podemos ofrecerles gracias al trabajo constante desde final de 2005 por parte del profesor Antonio Sánchez y sus alumnos de ESO del IES López de Arenas. Entre el 15 de diciembre de 2009, mes más lluvioso de los últimos cinco años con 251 litros el metro cuadrado, y el 15 de enero de 2010, enero con más precipitaciones de los cinco últimos años (133), cayeron 365,6 de los 385,3 litros llovidos en los dos últimos meses, lo que equivale a un 60,34 por ciento de los 605,8 litros llovidos en los 12 meses de 2009, que se cerró como el año con menos lluvias desde 2006 incluido en adelante, con casi 100 litros por metro cuadrado menos que los dos años anteriores y 200 menos que en 2006. 


 

 El profesor Antonio Sánchez es un amante de la meteorología y la aplica cien por cien en sus clases de Ciencias Naturales y al servicio de todo el IES López de Arenas con datos actualizados cada mes en todos los conceptos: presión atmosférica, temperatura, precipitaciones, dirección del viento, humedad y estado de los cielos.


Es una labor que lleva desarrollando desde septiembre de 2005 con la participación voluntaria de cientos de alumnos durante todos estos años y que a día de hoy, es una garantía de fiabilidad para contar con una base de datos que cobrará más valor conforme pase el tiempo y que el propio profesor nos indica que, en fines de semana y festivos, e incluso todos los días de verano, mide los parámetros de la estación meteorológica situada en el centro educativo para seguir llevando la cuenta de todos ellos. En cuanto a los alumnos, con ellos reciben una aplicación práctica de los conocimientos teóricos de 1º y 2º de ESO en Ciencias Naturales.


Concretamente, Carlos y José Manuel midieron el pasado viernes en los higrómetros, termómetros, pluviómetros y barómetros correspondientes, con sumo cuidado y con todo detalle como cada día, los datos correspondientes en temperatura, presión atmosférica y humedad a las 11.30 de la mañana de ese día, más la lluvia recogida en las últimas 24 horas.

Ese día, el termómetro marcaba a esa hora 16 grados, habían caído 7 litros (el día anterior 24 litros) y la humedad era del 90 por ciento: "A ver si tenemos aquí a los futuros hombres del tiempo en Marchena" bromea Antonio Sánchez, al que tampoco se le olvida mirar la veleta con la figura de Sancho Panza y el Quijote para visualizar la dirección del viento.


Y después del baile de cifras, los datos día por día de la estación meteorológica muestran que desde octubre de 2005, cuando se inicia este trabajo permanente, el mes que más ha llovido del total de 52 meses transcurridos es el de diciembre de 2009, con 251,5 litros por metro cuadrado, y al que sólo se acerca el mes de abril de 2008 con 217,5 litros, y ya a mayor distancia noviembre de 2007 con 164,5 litros, octubre de 2006 con 152,9 mayo de 2007 con 138 y enero de este año 2010 con 133,8 y que se sitúa en el sexto puesto en los 52 meses y en el primero de los cinco eneros medidos.


Esos 251,5 litros se suman a los 133,8 de enero de este año y suman 385,3 litros, concentrados entre el 15 de diciembre y el 15 de enero 365,6 de ellos, es decir un 95% de lo caído en los dos meses se concentró en ese tramo de un mes, especialmente a partir del 19 de diciembre que es la fecha en la que comenzaron las lluvias torrenciales, hasta el jueves 14 de enero de este año, cuando cayó la última lluvia de cierta importancia con 19 litros el metro cuadrado. La cantidad de 365,6 litros equivaldría a la caída en 220 días, es decir, siete meses y varios días de 2009, cuando llovió en el total del año 605,8 litros.


El mes de diciembre de 2009 ha roto todos los registros del último mes del año, en el que ha llovido 28,6 litros por metro cuadrado en 2005, 54 en 2006, 25,2 en 2007 y 82 litros en diciembre de 2008, lo que en total de esos cuatro diciembres suman 189,8 litros, es decir, sumados todos alcanzan 61,7 litros menos que diciembre de 2009 en solitario y que sumado sólo llega al 75, 46 por ciento de lo que ha llovido este diciembre reciente, 251,5 litros. O sea, en cuatro diciembres, ha llovido tres cuartas partes de lo que en el de 2009.


En cuanto al mes de enero, los 133,80 litros por metro cuadrado caídos superan los 83,5 de 2006, los 104 caídos en enero de 2007, 47,5 en el primer mes del año 2008 o 40,5 en enero de 2009. Es un registro más normal dentro del promedio, pero que aún así resulta bastante superior al resto de los eneros y quinto en el total de 53 meses medidos desde septiembre de 2005 hasta la fecha. Ciñéndonos a los días, el martes 22 de diciembre fue el más lluvioso con 45 litros por metro cuadrado, mientras que el día anterior, el 21, cayeron 40 litros y el sábado 19, 38,5 litros, siendo el día 4 de enero con 26,5 litros el más lluvioso de lo que llevamos de 2010.


No obstante, si analizamos las cantidades caídas cada año desde 2006 hasta la fecha, el 2009 es el año más seco con diferencia. En 2006 se registraron sumados los doce meses 809,4 litros, en 2007, 689,8, en 2008, 672,8 y en el recién finalizado 2009, 605,8 litros; una media anual de 694,4 litros por metro cuadrado, 57,86 cada mes. Esto quiere decir que en 2009, el mes de diciembre resultó ser un pequeño salvavidas para que las precipitaciones no sufrieran una bajada escandalosa que hubiera dejado el año en los 450-480 litros por metro cuadrado si se hubiera mantenido la media. La cantidad caída en diciembre hizo que la bajada de litros respecto a la media de los cuatro años haya sido sólo de un 12,62 por ciento.


Lo más positivo, sin embargo, es que esta recta final de año y mes de enero, auguran un año agrícola en el que restando aún siete meses para que concluya en agosto, se podrían igualar e incluso superar los mejores registros. El año agrícola comienza en el mes de septiembre y concluye en agosto, y de esta forma se realiza la medición anual por parte de los alumnos del IES López de Arenas dirigidos por el profesor Antonio Sánchez.


Concluido el mes de enero, se han recogido 441,1 litros desde el 1 de septiembre de 2009, por encima de los 419, 8 que se llevaban en septiembre 2006 a enero de 2007, de los 341 de la 2008-2009, los 331,5 de la campaña 2007-2008 o los 267,2 de la 2005-2006.


En el total de los años agrícolas, en la campaña 2005-2006 se recogieron en total 494 litros, en la 2006-2007, 770, ya en la 2007-2008 fueron 716 y la pasada campaña 551 litros por metro cuadrado. Los 441 recogidos en los cinco primeros meses auguran, si en este año llueve en los siete meses que restan hasta agosto en cantidades normales, un año agrícola con unos 750 litros, aunque si de aquí hasta final de mayo, que es el período cuando a efectos reales llueve, se produjera un año de niveles, si no altos, medio altos como hasta ahora, las previsiones más optimistas podrían apuntar a que el año agrícola podría acabar alcanzando los 830 litros el metro cuadrado aproximadamente, si bien es cierto que las fluctuaciones entre los mismos meses de un año y otro varían considerablemente, salvo entre junio y agosto que apenas llueve prácticamente nada cada año.


Lo cierto es que mes por mes, diciembre, que era el séptimo más lluvioso de los doce del año con una media de 47,45 litros en los cuatro años anteriores, ha pasado al tercer lugar con una media de 88,26 litros el metro cuadrado, producto de los 251,5 litros registrados en el último mes de 2009, configurándose como uno de los meses más variables con 28,6 litros en 2005 o 25,2 en 2007, diez veces menos que la última cantidad registrada.


Abril es el mes más lluvioso con una media de 94,32 litros registrados en el último lustro, si bien en 208 cayeron 217 litros y en 2009 poco más de 30. Le sigue en segundo lugar el mes de febrero con 91,47 litros, siempre en la baraja de 70 a 105 litros y con una gran regularidad sobre los demás, mientras que después de diciembre, que es tercero, aparece octubre en cuarto lugar con 85,6 litros por metro cuadrado de media desde 2005 hasta 2009 y que si hasta 2008 era el mes más lluvioso con 101,05 litros el metro cuadrado, la sequía de buena parte del pasado año derivó en que sólo cayeran 23,8 litros y bajara la media.


El mes de enero con 69,05 litros de media, y el de mayo con 58,12, están en sexto y séptimo lugar mostrando la variabilidad pluviométrica que se suele dar, ya que el primer mes del año, en el que como hemos referido, ha llovido 133,8 litros este 2010, registró poco más de 40 en 2008. Mayo pasó de 138 en 2007 a sólo 3 litros el metro cuadrado en 2009. Algo parecido a lo que ocurre en noviembre, en quinto lugar en cuanto a precipitaciones, que con una media de 75,08 litros es también característicamente imprevisible por cuanto en 2005 y en 2009 se registraron 14,9 y 21,5 litros, mientras que en 2007, 164,5 nada más y nada menos. Junio, julio y agosto apenas dejan ni gota y marzo y septiembre se sitúan en 42,42 y 36,5 litros de media, llamando la atención la dinámica peligrosa de calentamiento global que se produce entre el final de un verano que se prolonga y un otoño que se retrasa, ya que en este mes de septiembre se ha pasado de unos aceptables 68 y 57 litros de 2006 y 2007 a unos registros propios del verano seco con 10,5 litros tanto en 2008 como en 2009, mes en el que como veremos a continuación, los termómetros se han disparado.


Para concluir y a modo de curiosidad, comentar que la temperatura que desde septiembre de 2009 a enero de 2010 ha marcado el termómetro ha dejado datos sorprendentes en septiembre y octubre, que sólo pasaron hace cuatro y cinco meses y que no hay que olvidar que dejaron registros históricamente calurosos, con 30,9 grados de máxima y 30,7 respectivamente en la media diaria de ambos meses, mientras que las mínimas medias fueron de 19,3 y 16,6 grados, que bajaron hasta los 24 de máxima y 10 de mínima en noviembre, la primera de ellas también raramente alta para el mes en cuestión, y los 17,9 y 15,8 de máxima en diciembre y enero, donde las mínimas rozaron los 8 grados de media.


En el último mes, enero de 2010, del que disponemos datos de temperaturas diarias, la máxima más alta registrada se produjo el miércoles 20 con 21ºC y la más baja el domingo 10 con 10 grados, mientras que la mínima más baja se produjo con los 0,5 grados del viernes día 8. Los 3,5 grados de mínima del domingo 10 de enero fueron los que dieron lugar a la caída de aguanieve. La temperatura mínima más alta fue de 14 grados el martes 19 de enero, superando de esta forma incluso a muchas máximas del mes.

Incluso a nivel interno, los alumnos comprueban el consumo de agua en el centro, que tras detectar un exceso por diferentes motivos, se ha reducido drásticamente hasta llegar a los 50.000 litros del mes de enero, muy por debajo de los 134.000 de principio de curso.


En definitiva, números relativos a la climatología, para tener muy en cuenta y que siempre dejan nuevas dinámicas además de alertar de que estas lluvias que han desbordado pantanos tienen su contra en la prolongación alarmante y progresiva de la estación veraniega, que a largo plazo, puede derivar en un panorama de sequía alternado con lluvias torrenciales, pero fugaces.
 

 

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