Juventud

Para los más viejos del lugar, o incluso no tanto, la caza de los 'tintibaleros' era una de las grandes diversiones de los juegos de verano en los campos de Marchena para los niños, de entre los cuales surgió uno que se enganchó definitivamente a la Biología, Joaquín Márquez, autor de un trabajo publicado en la revista internacional Métodos en Ecología y Sistemática, y que con el descubrimiento de la presencia de esta especie en proliferación en la Campiña nos informa a la vez de los procesos de cambio climático que ha provocado que desde África y comenzando por el cauce del Río Corbones, siga recorriendo cada vez más terreno hacia el Norte el deprededor Trithemis Kirbyi ardens.


Su trabajo, Trithemis kirbyi ardens (Gerstaecker, 1891) (Odonata: Libellulidae); datos de  campo sobre su ecología en el Sur de España y primeros registros para la provincia de Sevilla (España, fue publicado a finales de 2011 en Métodos en Ecología & Sistemática (MES), una revista internacional que  publica trabajos científicos relativos a la Sistemática, Taxonomía, Ecología, Biología de la Conservación y Análisis de Métodos Científicos, bajo los formatos de articulo científico, revisiones o comunicaciones cortas, además de publicar suplementos y monografias. Siendo evaluados rigurosamente por revisores internos  y externos, siguiendo estrictamente las reglas y recomendaciones de los Códigos Internaciones de Nomenclatura Zoológica y Botánica, para el caso de la descripción de nuevas especies.

 
Joaquín Márquez, que reconoce ser "biólogo por vocación" desde esos primeros juegos con los Tintibaleros, por cierto término éste exclusivo de Marchena e incluido en los diccionaros de palabras andaluzas especiales de cada pueblo, hasta licenciarse en Biología por la Universidad de Sevilla y trabajar actualmente en el Departamento de Sistemas Físicos, Químicos y Naturales (Zoología), además de realizar la tesis doctoral en Bilología de la Conservación y este mismo trabajo bajo la supervisión del Dr. Manuel Ferreras.

En zonas de la campiña sevillana (sur de España) con una alta carga agrícola-ganadera, el número de odonatos se reduce a unas pocas especies, adaptadas a vivir en medios donde existe una  estacionalidad marcada fuertemente por las altas temperaturas y la escasez de precipitaciones en verano.
 

Como nos comenta Joaquín, marchenero de 33 años, y señala en la parte inicial de su trabajo "la  pérdida de hábitats naturales por la acción antrópica o fenómenos como la desertización, la contaminación difusa de las aguas por parte del abonado de las tierras de labranza, y las evidencias del calentamiento y efectos del cambio climático en países como España, favorecen la migración de odonatos de procedencia africana hacia Europa, a través del mar Mediterráneo".


El cambio climático pues, como algunos vaticinaron en su día, no es un mito científico, sino una realidad cada vez más contrastada que origina cambios en los ecosistemas y que mantiene alertas a los científicos en su actividad diaria.

De esta forma, la  observación de varios ejemplares adultos de Trithemis kirbyi en distintas localidades cercanas a los valles de los ríos Corbones y Guadaira a partir del verano de 2010, permitió  certificar los primeros registros de la especie para la provincia de Sevilla y su colonización en medios erosionados por la explotación de la tierra, donde la mayoría de los competidores son especies africanas, garantizando el éxito de expansión en dirección hacia el norte del país.


Precisamente en este aspecto quiere incidir Joaquín Márquez: "Lo que llama la atención y en lo que es un referente esta libélula es en su proceso de expansión", indica el investigador marchenero, que explica como esta especie procedente de otra congenere que hace 20 años se desarrolló expandiéndose en el mismo sentido, es prolífera en cuanto se reproduce varias veces al año llegando a haber "tres generaciones", destacando además por su "fuerte capacidad de reproducción a través de la estrategia de poner multitud de huevos" para que el porcentaje de nuevas libélulas sea mayor.

El hecho de su expansión se debe a que el trithemis kirbyi cuenta con "una gran capacidad de adaptación" que le hace un odonato "devorador del ecosistema que le rodea" y que en el caso de los encontrados en el río Corbones en distintos puntos "contaban con una competencia a la que han ganado la partida", debido a que se adapta mejor al clima cada vez más cálido de la zona, como posteriormente veremos en las tablas estadísticas de gráficos de temperatura, y también a la contaminación que sufren los ríos con la infiltración de sobras de productos químicos, que dificulta el desarrollo de las larvas en las especies tradicionales, pero que afectan en menor medida a esta libélula africana que a través de las cubiertas de los barcos probablemente llegaron a España y que se vienen desarrollando en esta zona de la Campiña marchenera y de la Puebla de Cazalla especialmente, aunque su expansión en pocos años podría llegar "incluso hasta Centroeuropa y muy pronto como mínimo al Sur de Francia", ya que el avance hacia el Norte de España está siendo "muy rápido", asegura Joaquín Márquez.


El marchenero, que en su día a día trabaja como técnico auxiliar y técnico especialista en el Laboratorio de Zoología de la Universidad Pablo de Olavide, nos comenta mientras nos muestra su trabajo que "la investigación realmente la trabajo en el tiempo libre, ya que en el día a día estamos con nuestras obligaciones en laboratorio y el trabajo diario", por lo que esta investigación de la que hablamos ha tenido un extenso "trabajo de campo" al punto, de que, como refleja en el mismo, ha llegado a estar en la ribera del Corbones "a las dos de la tarde de un día de agosto con 42 grados" con objeto de estudiar las características climatológicas a las que se adapta este odonato, esta libélula de aspecto rojizo a la que tanto cariño guarda el biólogo.De hecho, en su particular despacho de investigación, no caben las muestras de distintos insectos, materiales técnicos y todo un dispositivo de investigación profesional, siendo éste lugar donde pasa las horas con entusiasmo y pasión Joaquín Márquez, que en todo momento destaca como los odonatos, fundamentalmente tropicales,  al presentar el mayor número de especies en  estas zonas, como se registra en los catálogos  mundiales, pero "el aumento global de la temperatura, manifiesto en el actual cambio climático, está provocando modificaciones en la distribución de los odonatos"..

Hay estudios recientes sobre la odonatofauna de determinadas zonas de España donde existe un fuerte estiaje durante el verano (Junta de Extremadura 2009), en las que además de ríos  permanentes y arroyos estacionales, existen abrevaderos y embalses artificiales. "Con ello, se favorece la presencia de especies generalistas y de origen africano (Brachythemis impartita, Crocothemis erythraea  y  Trithemis annulata)", señala Márquez en el trabajo poniéndonos en antecedentes.

MATERIALES Y MÉTODOS

Sobre la base de que los ríos que atraviesan la campiña de Sevilla, Guadaira y Corbones son los de mayor longitud, y con objeto de observar qué especies de  odonatos adultos se encuentran en el río Corbones (nacido al norte de Cádiz cerca del límite con Málaga y desarrollándose ampliamente por la provincia de Sevilla hasta confluir en el Guadalquivir) en los días más calurosos del año  2010(sobrepasando los 40 ºC), fueron visitadas varias localidades (localizaciones en el argot científico) en los términos de la Puebla  de Cazalla y de Marchena. La distancia entre los  puntos de muestreo más extremos fue de unos  40 km.

El autor, explica como el río Corbones presenta una  temperatura media de 17,5ºC, con veranos calurosos, con temperaturas medias que oscilan entre los 33º y 34ºC, e inviernos suaves con  medias mínimas entre 4º y 6ºC. Las precipitaciones anuales varían entre los 543 mm  en su cuenca baja y los 890 mm en su parte alta (Joya 2004),  con un periodo seco de tres o cuatro meses, para estudiar también las zonas de embalsamiento del agua y fijar los puntos sobre los que realizó el muestreo de trithemis:


1) Parque Corbones, en la A-8206 (carretera  Puebla de Cazalla-Villanueva de San Juan)
 2) Junta de los ríos  (confluencia del río de la Peña con el río Corbones) en A-8206 (Ctra. Puebla Cazalla-Villanueva San Juan) 
3) Puente en A-364 (Ctra. Marchena-Écija)
4) Arroyo del Lavadero, en SE-5202 (Ctra.  Marchena-Paradas).


Paralelamente, "por sus características de hábitat seminaturales", se fijó un nuevo punto de  muestreo en una zona cercana a la desembocadura del río Guadaira (uno de los ríos más contaminados de España) en el río  Guadalquivir. Es un tramo rectilíneo de un
canal, con fondo y paredes de hormigón, que  atraviesa el campus de la Universidad Pablo de  Olavide (37º21´26”N, 5º56´13”O); en el  término municipal de Dos Hermanas y donde el cauce es oxigenado artificialmente por una fuente de  agua, se encuentra parcialmente colonizado por  eneas (Typha latifolia).

Como también expone en el trabajo, las localizaciones efectuadas buscaron "diversidad paisajística" para anotar en unas tablas el número de especies, el sexo (macho, hembra o unido en tándem) y para ellas se utilizaron materiales visuales profesionales como mangas entomológicas, cámaras fotográficas, prismáticos y lupas ópticas.

Posteriormente, Joaquín Márquez expone en pormenorizadas tablas y expresa con detalle cada una de las visitas que se realizaron a las cuatro localizaciones de forma periódica.

Se  detectaron los primeros trithemis kirbyi en terrenos agrícolas cercanos a albercas (charcas artificiales destinadas al riego)  de los términos de La Puebla de Cazalla y de Marchena en los días finales de agosto registrándose los datos de todas las especies observadas y observando con curiosidad el investigador como "en las primeras horas del día no aparecía" la citada libélula, que hacía acto de presencia en las horas centrales del mediodía: "Era muy raro ver una antes de las doce de la mañana", y con ello se apoyaba la teoría de que las condiciones climáticas más extremas favorecen la proliferación de esta especie.

Márquez señala que en la junta de los ríos Peña y Corbones en la sierra sur de Sevilla; es un área forestal  alternada con zonas dedicadas a la agricultura y  la ganadería (pastoreo) y como "en este tramo alto del  río hay un bosque en galería formado por  grandes fresnos (Fraxinus sp.), densas zarzas (Rubus ulmifolius), adelfas (Nerium oleander), y  algo más alejados del cauce, grandes ejemplares  de tarajes (Tamarix sp.). El lecho es arcilloso en  prácticamente todo el cauce".

De otro lado, el parque Corbones representa una amplia zona verde en el extrarradio de la Puebla de Cazalla, situada en la margen izquierda del río y destinada al ocio  de sus habitantes, lo cual llamó la atención de Joaquín por la presencia de un ecosistema natural en un espacio público: "Hay una pequeña represa,  donde el agua cae de forma escalonada desde  una altura aproximada de 5 m. Abundan los  carrizos adelfas, tarajes y  algunas plantas de castañuela dispersas" en esta zona donde toda la margen derecha  del río, que discurre por zona de campiña en el  tramo medio, se explota mediante los tradicionales cultivos  agrícolas (cereal, algodón) y ganadería.

El "mal olor  debido probablemente a residuos procedentes de  industrias aceituneras y químicas cercanas", lo señala Márquez en su trabajo como indicador de "síntomas de contaminación" y recordando que la  contaminación química, ya se puso de  manifiesto con los controles realizados en 2005 por el proyecto LIFE-Corbones, al detectar "altos valores de fosfatos y amonio en dicha zona".

Respecto a la zona marchenera de la carretera de Écija, Márquez pone en su trabajo de relieve la formación de lagunas interconectadas en el cauce por las fuertes lluvias de otoño e invierno en 2010 y el paisaje de terrenos agrícolas que atraviesa el río, que  conserva un pequeño bosque en galería de grandes fresnos, adelfas y tarajes.

En la zona del Arroyo del Lavadero,  se trató de determinar si la especie  Trithemis kirbyi estuviera utilizando  pequeños sistemas fluviales peor conservados que el río.

RESULTADOS

De esta forma se detectaron cuatro especies en la primera visita de agosto, localizadas en el parque Corbones de Puebla de Cazalla: "Fue muy curioso observar cuando vi el primer ejemplar, como el propio odonato adoptaba la posición de obelisco para protegerse de los rayos del sol".

Capturado en la zona de cascadas, se decició muestrear este lugar con visitas de 45 minutos por ser el que mayor  número de microhábitats contenía (río de lecho arcilloso con flujo laminar, conectado a una  antigua cascada rocosa construida por el hombre  que deriva a una amplia zona inundada de forma  ovalada, libre de cobertura vegetal).

Entre  finales de agosto y principios de noviembre de 2010, se observaron hasta doce especies de  odonatos pertenecientes a las familias  Coenagrionidae (Ischnura graellsii),  Platycnemididae (Platycnemis acutipennis),  Aeshnidae (Aeshna cyanea, Aeshna mixta, Anax  imperator, Anax parthenope y Boyeria irene) y  Libellulidae (Crocothemis erythraea, Orthetrum chrysostigma, Sympetrum fonscolombii (nuestro famoso tintibalero marchenero), Sympetrum striolatum y Trithemis kirbyi).

Las observaciones de  Trithemis kirbyi en dicho lugar tuvieron lugar hasta el 25 de septiembre, pues en octubre y noviembre no se detectaron más ejemplares, aunque a 2 kms del sitio se capturó un ejemplar macho maduro sin síntomas de deterioro en las alas.

Las observaciones realizadas en 2011 por el investigador reflejan el aumento del período de vuelo de la libélula estudiada desde mayo hasta los primeros días de noviembre: "Los primeros adultos del 2011 fueron hallados en la tercera y cuarta semana de  mayo en fincas agrícolas situadas junto a la carretera Marchena-Puebla de  Cazalla (A380) siempre cerca de albercas (dedicadas al riego)  y piscinas (destinadas al  ocio); la emergencia para la especie ha de tener  lugar en torno a la segunda semana de mayo" e incluso en el canal de la Olavida, explorado con resultados negativos en 2010, aparecieron por primera vez tres machos del trithemis junto a otras especies más y proliferando más ejemplares aún en los meses posteriores hasta septiembre.

Por último, el investigador marchenero pudo constatar la presencia de  T. kirbyi muy cerca del río Guadaira, en la  periferia de Morón de la Frontera en visitas realizadas el 17 de julioy el 7 de agosto de 2011 y también sobrevolando los cascos urbanos de Marchena y Morón de la Frontera.

Respecto a la temperatura, todas las observaciones de T. kirbyi realizadas en la zona del Corbones en 2010, tuvieron lugar  en meses en los que la temperatura media de las  máximas diarias registradas fue frecuentemente superior a 22ºC.


DISCUSIÓN

En la parte de 'discusíón' final, Joaquín Márquez señala que a raíz del proyecto Life Corbones, "si bien la calidad del agua de estos términos municipales  ha mejorado algo, al existir menor presión  antrópica por la entrada en funcionamiento de  plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas, la constante erosión del terreno y la  escasa  vegetación de ribera dificultan la  creación de refugios para la reproducción de muchas especies de macroinvertebrados acuáticos".

En estas condiciones, el número de  especies de odonatos es pequeño y suelen ser especies con ciclos larvarios cortos, adaptados a corrientes de agua escasa, muy tolerantes a la polución (Ischnura graellsii, Anax imperator, Anax parthenope, Orthetrum chrysostigma,  Crocothemis erythraea,  Sympetrum striolatum, Sympetrum fonscolombii y Trithemis annulata).

"Para la cartografía regional, a estas especies se  une ahora Trithemis kirbyi, observación inédita para la provincia de Sevilla", apunta Márquez, que añade que "en la primavera de  2011, pudo localizarse en otras muchas localidades de la provincia, corroborándose así
el asentamiento y expansión de nuevas  poblaciones en toda la Campiña".

"El ascenso térmico de los últimos años, podría favorecer la prolongación del periodo de vuelo en la región y el éxito colonizador de esta especie", insiste, explicando que las especies de odonatos que habitan la  campiña sevillana, "suelen ser especies  habituales de cauces alterados, con escasa vegetación de ribera, y con predominio de aguas  lentas o de cauces estacionales", favorecida su presencia por la alta erosión de los terrenos agrícolas, en muchos casos "superior al 95 por ciento" en las cercanías de los ríos

Por todo ello, la presencia de esta especie de origen africano que es ya desde hace muchos años característica del Norte africano pero como apuntábamos nacida en el sur de este continente, hace que en la Campiña de la que forma parte Marchena "paisajísticamente, el terreno ha ido  pareciéndose cada vez más a un terreno más propio de localidades del norte de África que  del sur de España", lo que ha facilitado que "un nuevo libelúlido africano haya  conseguido establecerse en la provincia de  Sevilla, atravesando el Estrecho de Gibraltar  hasta la provincia de Málaga y, posteriormente  Sevilla, en dirección al norte de España  utilizando los corredores naturales (ríos y arroyos)".

Márquez concluye su estudio ratificándolo en el sentido de que estudios de varios autores señalan observaciones en Cerdeña o el Mediterráneo y que viene al hilo de las observaciones realizadas por Bonet respecto a que "en las décadas de los 80 y 90 se  había producido una elevación de las  temperaturas medias en el sur de Europa y una disminución de la pluviosidad, que coincidió  con una fuerte propagación de  Trithemis annulata (la congenera de la t. kirbyi) en Europa, al parecerse cada vez más  las condiciones ambientales del sur del continente europeo a las existentes en el norte  de África".

Por lo tanto, "el empobrecimiento del hábitat del entorno de ríos como el Corbones y afines, y el mantenimiento prolongado de altas temperaturas durante la mayor parte del año, favorecerá al establecimiento de poblaciones de  Trithemis kirbyi (Fig. 5) en el sur de la península ibérica,  compitiendo con  Sympetrum foscolombii (tintibalero) en fuertes periodos de sequía".

En su estudio, también se observa como las altas temperaturas estivales de la última década están provocando que los otoños sean
más suaves, produciéndose un lento descenso térmico a medida que se acercan los meses de octubre y noviembre. Dado que las observaciones se prolongaron desde mediados  de mayo hasta primeros de octubre, todo podría indicar que su periodo de vuelo de la t.kirbyi estaría condicionado por las temperaturas máximas.

Los análisis muestran temperaturas medias durante más de seis meses propias del verano en sí o muy cercanas a ella que hace que el período de vuelo se produzca desde mitad de mayo a mitad de noviembre .

"Los odonatos son un taxón adaptados al calentamiento (Pritchard y Leggott 1987)  capaces de sobrevivir al cambio climático, adaptando estas nuevas condiciones para  ampliar su período de vuelo a través de cambios en la fenología (Hassall et al. 2007)", concluye su trabajo, en el que habla de "colonización" y "asentamiento de estas especies africanas oportunistas" en el sentido más científico de adaptación, para culminar así esta explicación pormenorizada de una nueva realidad por la nueva especie y por el nuevo clima que está produciendo estas apasionantes transformaciones en nuestro hábitat.

No se quiere despedir Joaquín Márquez sin su "más sincero agradecimiento a Manuel Ferreras-Romero", así como a la valoración realizada por los anónimos revisores del manuscrito y poniendo a disposición su e mail para todos los amantes de la naturaleza y la biología que deseen colaborar con él o puedan localizar más t. kirbyii.

 
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Pueden leer el artículo íntegro en:

http://metodosenecologiaysistematica.org/vol6/vol6(1)/04-trithemis.pdf

Más publicaciones de Joaquín Márquez:

Ruiz-García, Antonio; Márquez-Rodríguez, Joaquín; Ferreras-Romero, Manuel. Implications of anthropogenic disturbance factors on the Trichoptera assemblage in a Mediterranean fluvial system: Are Trichoptera useful for identifying land-use alterations? Ecological Indicators, v.14, no.1, 2012 March, pages 114-123  (ISSN: 1470-160X)
Ferreras Romero, M. & Márquez Rodríguez, J. “Dragonflies and Seasonal Streams in the Sierra Morena Mountains (southern Iberian Peninsula)”. En: 1st European Congress on Odonatology, Vairão-Vila do Conde. Portugal. 2-5 July 2010, Programme and abstracts, pag 69.
Ferreras Romero, M..; Márquez  Rodríguez, J.; Rubio  Soler, M. I. Restauración y seguimiento de las comunidades de macroinvertebrados acuáticos del río Guadiamar. En: La Restauración Ecológica del Río Guadiamar y el Proyecto del Corredor Verde. Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía. 2008, págs 243-250.
 Ferreras Romero, M.; Márquez Rodríguez, J.; Sánchez Lanuza, A. “Dragonflies bring up in a temporary river of Andalucía (Southern Spain) affected by different antrophic activities”. En: 3ème Congrès Franco-Tunisie de Zoologie, Tabarka, 3-7 novembre 2006. Résumés des Communications, pag 227.
Ferreras Romero, M.; Fründ, J.; Márquez Rodríguez, J. “Sobre la situación actual de Lestes macrostigma (Eversmann,1836) (Insecta: Odonata) en el área de Doñana (Andalucía, sur de España)”. Boletín de la Asociación Española de Entomología, Vol. 29, Nº 3-4, 2005 , págs. 41-50.
García Mas, I.; Ferreras Romero, M.; Cano Villegas, F. J.; Márquez Rodríguez, J. “Contribución al conocimiento de las Sanguijuelas (Anelida Hirudinea) de cursos fluviales del Parque Natural de Los Alcornocales (Andalucía, sur de España)”. Revista de la Sociedad gaditana de Historia Natural, Vol. V, 2008, págs 93-99.
Márquez Rodríguez, J.; Ferreras Moreno, M. “Contribución al conocimiento de la distribución ibérica de Macromia splendens (Pictet, 1843)(Odonata: Corduliidae)”. Boletín de la Asociación Española de Entomología, Vol. 32, Nº 3-4, 2008 , págs.371-374