Juventud

El marchenero Miguel Ángel "El Niño del Roete", interpretará este sábado noche junto a su Grupo un espectáculo en la sala municipal de Cultura en la que reflejará un cuadro flamenco típico de Feria, con toda la esencia y viveza de lo que hay alrededor y detrás de los tablaos. El bailaor, que precisamente encarrila su carrera profesional en los tablaos de Sevilla y ha llevado su arte a países tan diversos como Marruecos y Corea del Sur, se caracteriza por su calidad técnica y elegancia en lo alto del escenario y se muestra muy agradecido en la entrevista que mantenemos a Ángeles Acedo, "mi primer y fundamental pilar en mi carrera".


 A partir de las 23:00 horas de este sábado y en beneficio de la asociación de Alzheimer, Amanecer, de Marchena, Miguel "El Niño del Roete", ofrecerá en la sala de Cultura un espectáculo que ha despertado grandes expectativas en el público y sobre todo mucha ilusión en el marchenero, de 24 años.

"El objetivo del espectáculo que vamos a ofrecer este sábado es recrear cómo se vive una Feria", declara Migue, que avanza que se verán números por todos los palos del flamenco, desde alegrías y bulerías hasta incluso alguna soleá por bulería o tangos, siempre con la intención de que "se observe la máxima viveza y expresión dentro del escenario" a través de bailes a dos o en pareja. También habrá una pequeña parte de copla dentro de la actuación.

Estrenará este espectáculo llamado Cuadro Flamenco en Marchena, Migue, que tendrá al cante al Pati de Triana, componente de Triana Pura y cantaor de gran experiencia, además de a Juan Murube, artista al que define "muy completo en muchos estilos", y natural de Los Palacios.

Al toque intervendrá El Pati Hijo, también componente de Triana Pura, y al baile, junto al Niño del Roete, Juana Márquez, de Montequinto, y Lorena Polay, de Dos Hermanas, además de la colaboración especial de la marchenera Ana Martín Romero, componente de la asociación del Roete. Álvaro Palacín actuará de palmero y Margarita Vera, joven arahaleña, como cantaora solista.

"Vamos a presentar la vida de un tablao, el formato del espectáculo, el como se vive, el como se prepara, porque yo considero que un tablao es la esencia del flamenco, la universidad del flamenco.

En varios tablaos como el Palacio Andaluz lleva desarrollando Migue sus espectáculos y bailando durante varios años, "aprendiendo de lo que es el día a día del flamenco, donde compruebas como cada día los bailaores, guitarristas y cantaores nos adaptamos uno a otro y damos lo mejor de nosotros mismos en el escenario, saliendo ahí arriba sin conocernos apenas".

Es un mundo en el que "aprendes a tener que defenderte ante un público y hacer tu trabajo en días buenos, pero también en otros que tienes varias circunstancias físicas o emocionales que no son las mejores, pero consigues enfrentarte y superar los problemas del día a día".

Migue nos recuerda que su hermano Edu lo llevo a bailar "por primera vez con tres años, así que se puede decir que ya llevo 24 años bailando, pero me gustaba desde antes que me llevara", afirma. 

En el Roete "lo he aprendido todo con Ángeles Acedo, estoy muy agradecido a ella", de la que afirma que también le ha ayudado a "seguir progresando en mi carrera en los últimos años, es una persona muy involucrada y que conoce a mucha gente en el mundo del flamenco y ha sido mi primer e importante pilar en mi carrera", destaca.

Ya en Sevilla ha contado con la experiencia de ser alumno de la academia de Israel Galván, con quien ha representado un espectáculo en el Teatro Central de Sevilla: "Es una persona capaz de hacer cosas increíbles en un escenario", afirma del innovador y genial bailaor, Migue "El Niño del Roete", que también se quedó sorprendido de lo que conlleva el mundo del espectáculo "en todas las facetas, modistas, vestuarios..." durante su experiencia con Israel Galván.

También ha tenido como profesores a Manuel Betanzos, a Rafael Campayo, Rafael del Carmen o Adela Campayo, entre otros, en estos últimos ocho años de su vida, en  los que ha tenido la "satisfacción" de ser también monitor de la Agencia Andaluza del Flamenco.

Luego ha viajado durante su carrera a Marruecos o a Corea del Sur, donde "yo ya sabía que el flamenco suele gustar, pero el público nos mostró un fanatismo y un estar volcados con nosotros impresionante, estuvimos tres meses allí, nos salieron contratos de actuaciones, de publicidad..."

 El Niño del Roete, de familia torera, de los Hilacho, declara con humildad que "no tengo grandes ambiciones en el flamenco, pero sí poder dedicarme profesionalmente y seguir disfrutando hasta cuando quiera".

Migue es admirador de "la elegancia de Antonio Gades o de Sara Baras" y del "extraterrestre" Israel Galván, capaz de hacer "increíbles figuras y soniquetes" en el escenario.

Para el marchenero, el baile es "expresion corporal, lograr formas difíciles de alcanzar", y no consiste en buscar un aplauso fácil del público con aquello de "doblarse y que se te caiga la flor, no es eso", es "expresar una técnica, un movimiento con elegancia, controlar las costillas, las barbillas, los glúteos, los brazos, transmitir una armonía de todo el cuerpo".

El Niño del Roete afirma que tratará de transmitir ese concepto elegante al público marchenero mañana a partir de las 23:00 horas en la sala municipal de Cultura, en un Grupo donde "todo el mundo tiene el mismo protagonismo".

Estamos seguros de que el bailaor marchenero, como todo aquel que siente lo que vive y cree en lo que hace, hará ver, dentro de un trabajo sólido y preparado, eso que le sucede a él cada Feria que "si te pide el cuerpo bailar, no te puedes controlar, y como te gusta, bailas".