Juventud

La joven cantaora Julia Carmona, prometedora en el mundo del flamenco, contagió de su alegría y buen hacer al público presente en el Pub Jardín el sábado por la noche. Juan Antonio Suárez al cajón flamenco y Eduardo Cortés a la guitarra, completaron la fiesta.


Julia Carmona es marchenera de 16 años y revolucionó con su cante el Pub Jardín, con mucho público en la noche del sábado, aunque ya anteriormente se había producido su debut en el Pub Dili.


Julia, a la que la afición flamenca le viene de su madre, Silvia, a la que le gusta el baile, ya acudió al programa Veo Veo cuando tenía 8 años y el talento aún perdura, y lo que queda.

Al concierto acudieron los compañeros del grupo flamenco Los Puros de Naca o el gran guitarrista marchenero Melchor Chico, quienes siguieron atentamente la evolución de Julia.

A lo largo del concierto desarrolló un gran repertorio desde Niña Pastori a Antonio Carmona, entre ellos como por ejemplo: La Tana, las Chuches,  Parrita, etc…

Con garra y sentimiento y en la línea de esta corriente de flamenco nuevo, Julia, también admiradora de India Rodríguez o de la Mala, provocó las palmas y el baile del público presente derrochando gracia y salero durante su actuación, que fue todo un éxito, lo que está generando que le salgan nuevos contratos para los próximos meses.

Con esta enorme expectación generada en cada uno de los conciertos, incluido el del sábado, Julia se está ganando un renombre entre el joven público marchenero y de localidades cercanas como Araha, contando también con un excepcional acompañamiento en la guitarra del también jovencísimo Eduardo Cortés, nieto del guitarrista Tate Cortés e hijo de la cantaora Pepi Cortés: lo cierto es que se ve un gran futuro en el mundo del flamenco para Eduardo tanto por su talento como por su temprana edad.

Junto a ello, tirando de experiencia y el buen compás de siempre, el cajón flamenco del polivalente Juan Antonio Suárez, que igual toca a la par con una pianista, como ya hiciera con Laura de los Ángeles el año pasado, pone la chispa en la fusión jazz y flamenco, como ha demostrado en su etapa en la Bejazz, o en el propio mundo del flamenco acompasa a la perfección llevando de la mano con su cajón flamenco esos destellos y remates a las canciones tan bien trabajados.