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Las jornadas de Recuperación de la Memoria Histórica organizadas por la Asociación Marchenera DIME, contaron con dos magníficas ponencia, una la del Comisario de Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, al exponer los casos desconocidos de fosas comunes donde hay miles de personas enterradas, y que con un nudo en la garganta, exclamó "¡qué les molestará a alguna gente que no quiere que esto se conozca! ¿cómo tienen el corazón? ¿lo tendrán podrido por no negarle un enterramiento digno a estos muertos que también son españoles? El catedrático Leandro Álvarez Rey, realizó una excepcional semblanza pormenorizada del diputado socialista marchenero en la República Mariano Moreno Mateo, exiliado a México, destacando su integridad y brillantez política, y llamó al poder judicial a encabezar las investigaciones sobre el franquismo.

 


 El comisario de Memoria Histórica expuso las políticas que está desarrollando bajo su coordinación en la Junta de Andalucía, y reconoció que esta tarea ha de ser objeto de aplicación por parte de ciudadanía, asociaciones, Universidad y Ayuntamientos "sea cual sea su color político", señaló.


Actualmente se están estudiando 77.000 expedientes del Tribunal de Responsabilidad Militar de Andalucía, de aquellos procesos en los que los falangistas "no tuvieron bastante con los asesinatos, sino que seguían robándole todo lo que pudieran a la viuda de turno o a los familiares que dejaran en vida los muertos por aquello de recuperar el daño que la actividad republicana había hecho a España", recordando uno de los últimos casos como el de la represión sobre el alcalde de Cuevas de Almazora (Almería), Martín Márquez, uno de tantos otros que "salía pobre de la política no igual que Zaplana, que dijo que venía a la política a forrarse, está grabado", indicó, criticando los dudosos informes que incluso algunas instituciones realizaban sobre personas que no fueran afines al régimen franquista, como el citado alcalde.


En este sentido, alternó datos de la política que lleva a cabo la Junta de Andalucía con vivencias personales, señalando que la administración autonómica ha compensado con 10 millones de euros a los presos del franquismo y sus familiares, desde 1991 en adelante y que próximamente abrirá una línea de ayuda a aquellas famosas mujeres peladas, colectivo hasta el que ahora no había reparado la Junta en ayudar, reconoció Gallo, citando la labor de la asociación de las 19 mujeres de Guillena, en honor a sus paisanas ejecutadas por las tropas franquistas por la labor como voluntarias que habían ejercido para defender a la República.


El Comisario de Memoria Histórica anunció la informatización de 90.000 fichas del Tribunal Militar II de Andalucía, y resaltó también el apoyo de Gobierno para las exhumaciones que se vienen realizando en nuestra comunidad autónoma.
Asimismo, fue más allá y ha firmado con las Diputaciones convenio de reconocimiento de los españoles que tuvieron además de que pasar por una infame huida en la Guerra Civil, por la muerte en los campos de concentración nazi, como el de Mathausen, donde fueron asesinados 5.000 españoles, 1.400 de ellos andaluces. De hecho, esta misma mañana se ha inaugurado una placa en la Diputación de Sevilla con los nombres de los sevillanos que allí murieron.


Al Comisario de Memoria Histórica se le hizo un auténtico nudo en la garganta cuando habló de "un asunto de una importancia tremenda que no se ha estudiado en Andalucía", como es "la fosa más grande de Europa Occidental, que se encuentra en San Rafael, en Málaga, con 4.400 personas que mataron, verlo, impresiona, hay más de cien mujeres, y niños que se ven", dijo con la voz entrecortada y visiblemente emocionado: "No abrir viejas heridas, ¡como si se hubieran cerrado alguna vez...San Rafael!".


En aquella fosa común se encuentran incluso represaliados bombardeados desde el aire por la aviación alemana profranquista cuando huían a pie de la ciudad de Málaga: "Lo mismo se hizo en Jaén por orden de Queipo, en Andalucía no hubo Guerra Civil, ¡qué fusil llevaba en las manos Luis Arispón!", exclamó a modo de ejemplo mencionando al alcalde republicano de Marchena asesinado, "en Andalucía hubo un genocidio", aseveró Gallo.


Las cifras de asesinados que dio el Comisario de Memoria Histórica fueron escalofriantes: 11.644 en Sevilla, casi 10.000 en Córdoba, 7.000 en Málaga, 6.000 en Huelva...


En el ámbito de la búsqueda de fosas comunes, Gallo aclaró que, al contrario que se dijo desde los medios de comunicación, la Junta de Andalucía no buscó el cadáver de Federico García Lorca, sino que fue Paco Galadí, familiar de un ejecutado, el que solicitó que se estudiara la ubicación de la fosa de Alfácar donde se creía que estaba su abuelo, y en definitiva, también, el escritor, en una fosa donde podría haber más de 3.000 enterrados y donde el Instituto de Geofísica de Granada determinó movimientos de tierra, aunque no se dio con la localización exacta a lo que se sumó la problemática de unos chalés construidos sobre el terreno.


Gallo concluyó que "todos nuestros muertos merecen ser enterrados dignamente", que "ni los iberos dejaron a sus muertos enterrados en las cunetas", concluyendo recordando el mito de la tragedia de Antígonas.


Por otra parte, la segunda ponencia del lunes se centró en la figura de nuestro paisano Mariano Moreno Mateo, quien fuera diputado socialista en las Cortes y dejara el pabellón marchenero muy alto, destacando por su valentía política, carisma y argumentaciones brillantes fruto de su preparación como Abogado y licenciatura en Filosofía y Letras, entre sus extensos méritos académicos.


Esta ponencia la llevó a cabo el catedrático en Historia de la Universidad de Sevilla, Leandro Álvarez Rey, un aténtico especialista en Historia de España del Siglo XX y pródigo en amplia bibliografía. El ponente llegó a destacar a Mariano Moreno como "referencia del socialismo español en la República", iniciando su intervención recordando una frase del diputado marchenero ya en su exilio en México: "Franco hizo el milagro de tapar el sol de la verdad con un dedo y echar la sombra sobre toda España".


Leandro Álvarez comenzó haciendo una breve previa histórica en la que junto a esta frase, expuso el caso del destacado representante del PSOE y la UGT Julián Besteiro, que murió en la siniestra cárcel de Carmona en 1940 después de la "farsa" a la que fue sometido por un Tribunal de la época en la que formaba parte de ese Tribunal franquista "alguien que por el apellido debería ser abuelo o familiar de determinado juez del Tribunal Supremo y que tuvo la desfachatez de rematar la farsa preguntándole dónde estaba el oro de España, a lo que Besteiro respondió: debe usted buscarlo en las cunetas, las cárceles, en los cementerios y en el exilio".


De los 200 diputados de las Cortes republicanas en el momento del golpe, más de 50 fueron asesinados y muchos emprenderían el exilio fundamentalmente  Argentina, México, Colombia y también Panamá, Chile, Paraguay o Cuba, o el camino de las cárceles franquistas, explicó el profesor Álvarez, en exposición  de la impunidad que ha existido siempre sobre los responsables franquistas, por lo que solicitó de forma clara que "el poder judicial debe encabezar la investigación de toda esa farsa, de la fosa de mentira y olvido que existe en España, debe estar a la cabeza de la ciudadanía española porque el objetivo es recuperar la memoria para hacer justicia, ante todo es un acto cívico y de ciudadanía, y como tal, de justicia y reivindicar el conocimiento de aquel genocidio".


Tras esta exposición, se centró en el análisis de Mariano Moreno Mateo, marchenero nacido en 1895 exponente del interclasismo propio de PSOE de la época, pues fue hijo de propietarios rústicos adinerados y un tío sin descendia le dejó una afortunada herencia.


Después de los méritos académicos anteriormente reseñados en el principio de la noticia, Mariano Moreno se instala a mediados de los años 20 en Marchena ejerciendo la abogacía y se afilia a la Agrupación Socialista de Sevilla, para posteriormente hacerlo a la de Marchena en 1929 en una época de esplendor del partido, a pesar de que ya comenzó a sufrir las garras de la intolerancia con las amenazas y coacciones que concluyeron con la detención y procesamiento después de la huelga y manifestación del 15 de diciembre de 1930, incluso pidiéndose la pena de muerte sobre él, con la suerte de que en abril del 31 se proclamó la República y se produjo el sobreseimiento de la causa.


Mariano Moreno fue primer alcalde de Marchena en abril de 1931 después de la repetición de las elecciones ante una primera impugnación de los sectores caciquiles, que se logró vencer, aunque lo hizo por breve período de tiempo, ya que en junio se convocaron elecciones a las nacientes Cortes republicanas ganadas por la Convención Republicana-Socialista y fue elegido diputado por la provincia de Sevilla, siendo el 3º de todos que más votos obtuvo e instalándose en Madrid ya en julio de 1936, donde formó parte de la Comisión de Justicia y de la de Reforma Agraria, destacando sus iniciativas en el campo sociolaboral, por entonces atrasadísimo en la España de la época. Así se recoge en uno de los textos de una Sesión de Cortes, donde critica en su discurso las tretas de la oligarquía agraria para bloquear la reforma en Marchena y en Osuna, donde expresaba que "se procura parcelar en porcón de braceros de 30 a 40 fanegas, propietarios que llegan a tener hasta 1.500 fanegas de tierra y que  argullen que no tienen relación con los aparceros para burlarla reforma y la legislación," ante lo que llamaba a "averiguar lo que haya".

Sobre las opiniones contrarias a aprobar estas bases de trabajo que dignificaran las condiciones de los campesinos, contestó a un diputado derechista que la reforma tomaba "un nuevo concepto de la justicia social en cuanto a lapropiedad de la tierra, es un instrumento de trabajo y debe ser para el que la hace, para el que la fecunda con el esfuerzo de su propio trabajo", prosiguiendo rebatiendo la acusación de que esta reforma respondía a una "dictadura socialista", ante lo que el diputado marchenero: "Es evidente que la reforma agraria no es socialista, en nuestra orden doctrinal desconocemos la propiedad privada, la declaramos abolida y proponemos la explotación colectiva, pero si con la reforma agraria se intenta dar el timo a los socialistas...como socialista cumpliremos con nuestro deber, que es propagar y ser consciente de que con la reforma nos dirigimos a campesinos que dan 160 a 200 peonadas al año y cobran 1,75 a 2 pesetas diarias que les sirven sólo para una cosa, para morirse de hambre, a ellos les digo, habéis sido defraudados por la Reforma Agraria".

También fue Mariano Moreno uno de los miembros socialistas más activos para la Ley de Congregaciones Religiosas, que regulaba los derechos y deberes de la Iglesia y a la que a Gregorio Arranz, diputado derechista, le expuso: "No dudo señor Arranz de que su señoría discute con buena fe, pero parte de supuestos inadmisibles, pues plantea un problema curioso, capcioso, dos problemas distintos son hacer y poder hacer lo que prohíbe, en cuanto que no prohíbe, ni hay razón para qué podamos hacerlo, eso es principio de derecho, toda ley posterior deroga la anterior. No volvamos a manos muertas como en los tiempos ominosos, razonas para limitar la posibilidad de adquisiciones de grandes caudales las hay, pues esto representa la existencia de un caciquismo contra el cual la República no tiene más remedio que ir!.

El profesor Álvarez Rey definió a Mariano Moreno como un político que se fue alineando con el ala izquierda del partido, a pesar del respeto por la gestión y capacidad política de Indalecio Prieto, y lo que se demostró incluso presentando enmiendas a la política de negociación llevada a cabo por Fernando de los Ríos, ministro de Justicia, con la Iglesia. No obstante, el talante del diputado marchenero fue siempre "respetuoso, activo en la iniciativa pero en ningún modo peligroso o radical como se ha hecho ver en alguna obra.

Su compromiso con las condiciones de trabajo también le llevó a ser Delegado de Trabajo de Andalucía en 1931 y con la democracia, a trasladarse rápidamente en avioneta a Marchena para organizar una manifestación popular contra el intento de golpe de Sanjurjo, símbolo junto al de las propuestas que a las mismas Cortes llevaba, de que no fue nunca persona que olvidara a su pueblo.

En 1933, a pesar de la victoria de la CEDA, Mariano Moreno fue uno de los socialistas más votados pero no revalidó su escaño en las Cortes en aquellas elecciones en las que las candidaturas de izquierda se dispersaron y favorecieron la victoria de la agrupada CEDA. Durante ese tiempo ejerció de abogado en la Federación Nacional de Transporte y del Sindicato Obrero de Mineros de Asturias, ejerciendo de abogado defensor de mineros procesados después del fracaso de una huelga.

La victoria en las elecciones del 36, a las que fue elegido como el 6º de los diputados del PSOE de Asturias que se presentaron a la coalición Frente Popular, que venció claramente con 170.852 votos, propició que se sobreseyera el proceso que sobre él pesaba que lo acusaba de extraviar documentos de obreros condenados a muerte. Formó parte en el nuevo Gobierno de las comisiones de Justicia y Presidencia y durante la Guerra Civil ocupó diferentes puestos gubernamentales hasta que formó parte de los últimos comités y focos de resistencia republicana en Cataluña y se embarcó a México a sus 44 años el 27 de julio de 1939, ocho años después de que se hubiera instalado en Madrid y viendo como perdía todos sus bienes con un Expediente de Incautación de Bienes por valor de 2 millones de pesetas y sufriendo la muerte de su padre, Sebastián Moreno Valle, fruto de los malos tratos en la Comisaría de Policía de Sevilla.

Ya en México fue socio fundador del Ateneo Español de México, país que no reconoció la dictadura franquista y donde se celebraron sesiones simbólicas republicanas, destacando por su colaboración con publicación de artículos en periódico y trabajando como abogado y gerente de empresas de construcciones mecánicas. Hoy en día, después de su muerte el 28 de mayo de 1971 en Ciudad de México a sus 76 años de edad, la Fundación Pablo Iglesias guarda todos los documentos de su vida política en signo de homenaje a su labor como a la de tantos otros y pueden ser consultadas por los investigadores y ciudadanos que lo deseen. El PSOE de España reconoció de militancia al marchenero Mariano Moreno a título póstumo en 2008 después de su expulsión en 1946 por su postura más favorable al sector de Negrín y La Moneda, derrotado en las elecciones del exilio por la candidatura de Indalecio Prieto, a pesar de lo que hasta los últimos días de su vida, nunca renunció a su condición socialista y republicana y a defender la legitimidad de la democracia republicana tumbada por los fascistas.

El ponente culminó su presentación en la necesidad de que exista reconocimiento público y que las instituciones impulsen el interés por una personalidad de la política nacional, que fue "referente del socialismo español en la República", concluyó.

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