Editorial


Aunque España no haga demasiado por recordarlos a la hora de la verdad y su estoica defensa de la democracia pagando por ella con su vida, los represaliados de la Guerra Civil, enterrados en fosas comunes lejos de cualquier atisbo de humanidad tras ser fusilados, estarían honrados si levantasen cabeza de que la representación municipal haya elegido desde hace varios años entregar la ofrenda floral en el día de Todos los Santos a los pies del monumento que con toda justicia se le levanta humildemente en honor a ellos en el cementerio de Marchena, donde el público ha asistido para honrar a sus familiares en este día especial.



Un cementerio de San Roque  lleno de marcheneros y marcheneras, que han tenido que aparcar en muchos casos alejado de la puerta, por la afluencia masiva que cada 1 de noviembre se da, siendo este lugar punto de reflexión y de justo recuerdo a tantas personas que nos dejaron.


Un ajetreo que tiene su colorido por las propias ofrendas florales y porque el sol, curiosamente, no quiere dejar de salir este día, siendo habitual ya la radiante y espléndida mañana del 1 de noviembre, muy luminosa, como si los muertos quisieran corresponder a los vivos impregnándola de luz y borrando tristezas y meditaciones sobre el fatal destino de la muerte.


Al filo del mediodía,  tuvo lugar la tradicional ofrenda del Ayuntamiento, estando presente el alcalde, Juan Antonio Zambrano, las concejalas María del Mar Romero, Beatriz Sánchez y Enrique Martín Romero, (Grupo Socialista), Carmen Baco por parte del Grupo Andalucista, y Agustín Salvago representando al Grupo Popular.


Tras depositar la corona en el monumento a los represaliados del Golpe en la Guerra Civil, a nivel local se hace justicia en esta materia, que no en todos los pueblos ocurre, por desgracia.


A continuación, Beatriz Sánchez, junto al ex alcalde Manuel Ramírez Moraza y el ex concejal socialista Fernando Berdugo, hicieron su pertinente ofrenda floral como es tradición en el Partido Socialista Obrero Español. Javier Segovia, junto con Francsico Rey, y otros miembros de IU Marchena, quisieron homenajear a las víctimas, con ofrenda floral de rojo, amarillo y morado, en honor a la República democrática española.


Finalmente, la asociación Dignidad y Memoria, con su presidenta Antonia Parra, y su vicepresidenta Bienvenida Guisado, junto con miembros destacados de DIME como el historiador Javier Gavira hicieron lo propio.


Seguro que la asociación habrá acogido con esperanza la noticia del llamamiento de la justicia argentina a la extradición de los acusados de torturas durante el régimen franquista, algunos de los cuales aún siguen con vida  y serán juzgados a 10.000 kilómetros de nuestra tierra, algo que parece quedar relegado en segundo plano para muchos, como se recoge en este magnífico artículo de Ignacio Escolar en www.eldiario.es Francisco Javier Segovia, concejal de IU y miembro de DIME, posaba en símbolo de agradecimiento con la bandera de Argentina.


Como decía la canción del cantautor Francisco Narváez de la carta de Julia Conesa, una de las ‘Trece Rosas’ muertas en joven edad defendiendo la República en Madrid, que sus nombres ‘no se borren de la historia’, en esta mañana, en la que, haciendo honor a otra letra de Narváez, le habrá venido a algunos de los presentes en esta mañana, los abuelos y padres que nunca conocieron en la ‘Marchena de 1936’, la de alcaldes y concejales que huían o eran fusilados, la de represión asesina e indiscriminada al pueblo, la de acoso y derribo a quienes sostenían la democracia, la de una historia oculta sacada a la luz brillantemente por Javier Gavira, la de quienes se jugaban la vida por unos ideales y unos derechos que hoy, aunque en democracia, sigue la sociedad teniendo que pelear no sin pocas dificultades, si bien con la esperanza de que en nuestro pueblo sigue habiendo gente lejos de tener ‘la voz dormida’.


1 de noviembre, día de Todos los Santos en este país, día también de los 200 valientes de Marchena.
 

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