Hermandades

La Agrupación Musical Dulce Nombre de Jesús presentó anoche su nuevo disco "30 Años, A mi niño Nazareno" en la sala municipal de Cultura con un escenario perfectamente decorado para la ocasión  y ante más de 500 personas en un concierto en el que cada uno de sus temas fue sonando con la calidad que caracteriz a la Agrupación, presentado por Antonio Olmedo y los cinco Hermanos Mayores que ha tenido la Hermandad y que recordaron momentos inéditos para el gran público. Se quedaron algunos detalles de la grabación guardados en el cajón y hubo algunas novedades, como el distintivo de Donante de Órganos entregado a la Agrupación Musical.


Fue un concierto en el que se demostró esa línea de toque para los que están debajo de la gloria, para que el costalero mezca el paso, para la recreación en algún momento pero también para la continuidad, para definirse en ese estilo que sigue haciendo avanzar a la banda y que se demostró desde el primero hasta el último de sus temas que ya 30 años después de su fundación adquiere de forma clara y rotunda, porque sonaron con dulzura, pero también con la rotundidad que dan los años, los sones de la Agrupación en el concierto dado en la sala municipal de Cultura con un público que respondió a las mejores expectativas llenando por completo los más de 500 asientos dispuestos.

Uniformado el escenario con los cuatro trajes con los que ha contado la Agrupación desde 1979 hasta la actualidad, sin incluir el actual con el que cuenta desde 2006, comenzó el concierto con una saeta de Carmen Rodriguez Melero y desde la lejanía de detrás del telón, los sones de la sus músicos que salieron partidos en dos para fundir sus pasos en uno a la marcha de Saeta, en elegante presentación al público.

"Cada marcha tiene un sitio, un lugar de confianza donde ser interpretada", manifestó el presentador Antonio Olmedo, tras destacar la voluntad y constancia de la Agrupación Musical a lo largo de su historia y que hace ya de "cada marcha una letanía" para quienes las escuchan.

A continuación, Manuel Martín Vázquez, Hermano Mayor que impulsó la banda en 1979 auguró un largo futuro para una banda "aún joven" y utilizó el título de la primera de las marchas "Oración bajo tu mirada", para manifestar que "bajo tu mirada y tu protección has visto crecer a muchos jóvenes que han aprendido a rezarte con sus sones" y a repartir éstos "por Andalucía y fuera de Andalucía". La marcha, muy acorde con el título, sonó serena y con encanto, como cuando se mira al Dulce Nombre de Jesús y el Dulce Nombre de Jesús parece que hablara, con la mirada, como con mirar a la Agrupación habla ella con su música.

Con esta tarjeta de presentación y rompiendo el protocolo marcado, Ramón Carmona y Jesús Pérez, en nombre de la Tertulia Cofrade El Llamador fueron claros y rotundos: "Nunca llegaréis a vender un millón de disco, pero en nuestros corazones siempre seréis disco de oro", manifestó entregando un disco de oro a la Agrupación con el valor sentimental que ello conlleva y destacando siempre la generosidad y prestancia de la banda con las actividades organizadas por la señera tertulia cofrade.

Con los clásicos toques de palillos y golpes secos de tambor se inició una marcha que rompería a melódica en su curso, "A ti padre", dedicada al padre de los hermanos Díaz Flores, compositores de las marchas, por su sencillez y la pasión por la música infundida a sus hijos, para posteriormente procederse a la narración de una anécdota por parte del ex Hermano Mayor Enrique Ponce, que contó como el estreno de la banda le cogió de guardia de la farmacia, donde escuchó "unos tambores lejanos" que llegarían a sus oídos "por el aire" imaginaba, hasta que abrió la puerta y se hizo realidad la música de la Agrupación ante su lugar de trabajo el día del debut en Domingo de Ramos: "No sé qué me entró por el cuerpo, hasta Manuel Martín Vázquez se puso allí a repartir tiritas y aspirinas".

Así, evocando esa 'Dulce pasión' que evoca la cruz al hombro del Niño, sonaron entusiastas los sonidos con esta nueva marcha tocada con energía además de con dulzura, para posteriormente dar paso a Cautivo de Tu Merced, dedicada a la nueva Virgen del complejo Parroquial y cuyos sones dieron fe de la grandeza de esta Agrupación, en una composición de profundos sentimientos, de música íntimista y de romper fibras sensibles, todo ello acompañado como durante toda la noche por unos montajes de vídeo obra de Manuel Ramírez Moraza, a juego con los títulos de las marchas.

Miguel Olmedo, Hermano Mayor entre 1996 y 2000, pero secretario en las fechas iniciales de la banda, recordó que fue el 2 de  noviembre de 1979 cuando la Junta de Gobierno acordó reclutar muchachos de entre 8 y 16 años para formar una nueva banda en número de entre 45 y 50, posteriormente, el primer concierto de la Plaza de San Sebastián que fue "inolvidable, un valle de lágrimas" por la emoción que se vivió y ya el 3 de abril del 80 el primer Jueves Santo de la Agrupacion Musical, que coincidió con el nacimiento de su segunda hija, María Ángeles.

Tras recordar como vestido de nazareno se puso al frente del Guión para escuchar los sones de la banda en una de las procesiones del Dulce Nombre, presentó la siguiente marcha en memoria de Sergio Rodríguez porque "los seres queridos no dejan de estar si no dejamos de recordarlos siempre". Y así se pudo escuchar con enorme emoción y miradas de pudo haberme tocado a mí, esa música de compañero con sabor a nostalgia y a compartir el sentir de ser músico, "En tu cielo de Palma".

Tras el descanso, se reabrió el telón con "Al Rey del Cielo" alcanzando aquí los sones tintes de misterio y posteriormente el penúltimo Hermano Mayor, José Antonio Martín, comparó el tocar de la banda con el canto de los ruiseñores, música "pura y dura verdad" tocada "sin importar frío ni calor" en el sacrificio de los músicos en los ensayos continuos. Fue entonces cuando se escuchó "Plegaria en tu caminar", música para bailar el paso con dulzura, música para romper con garra debajo del paso, música con rompió en júbilo final en esta composición tan completa.

Posteriormente en honor  a la Piedad se tocó la siguiente marcha, Madre Bendita Piedad, porque hay que recordar que la Agrupación disfrutó de "la grandeza de tocar tras ella" alternativamente en los primeros años con tocar al Dulce Nombre de Jesús, según recordó el presentador, Antonio Olmedo.

Y al final, presentación breve pero sentida del actual hermano mayor, Manuel Ramón Martín Lora: "Dulce niño, latido de copla, aroma de luna sin sangre, duele el Niño Nazareno". Y así con todos los deseos de futuros proyectos e ilusiones sonó el tema final "A mi Niño Nazareno", síntesis y culmen del estilo del disco.

Hubo tiempo para la entrega de placas a todos los que han colaborado de una forma o de otra con el disco como Pedro Sanguino con la fotografía, los hermanos Francisco José y José Antonio Díaz Flores con sus composiciones, el montaje de vídeo de Manuel Ramírez, y a los protagonistas de una serie de alicientes que tiene este nuevo trabajo y que serán ineludibles para el buen amante de la discografía cofrade, además de un acto entrañable en el que se les entregó un simbólico carné de donante de órganos a los componentes de la banda a través de tres personas transplantadas que desde la hermandad están impulsando la concienciación con la donación a través de conferencias, actos como el de ayer, y el que hay previsto el día 25 a las 20:00 horas en la Parroquia de San Sebastián con la entrega de un cirio a la Virgen de la Piedad que representará el carácter donante de la hermandad, caso pionero en Marchena y del que hablaremos en próximos días.

Así se dieron los actos que rodearon al concierto de presentación del nuevo disco, que guarda sorpresas con la voz de Daniel Hidalgo, la guitarra de Dani Serralbo, una cuarta cantada por Ana Olmedo, hija del director musical de la Agrupación, José Manuel Olmedo, y un cúmulo de guindas al pastel para las que habrá que apostar por escuchar el disco. Apuesta segura, firme y dulce, como el Nombre de Jesús como la trayectoria de una Agrupación Musical dedicada en cuerpo y alma ¡30 Años, A mi Niño Nazareno!