Hermandades

El patrón de Marchena, San Sebastián recorrió anoche las calles del centro de Marchena con su semblante valiente hasta las últimas consecuencias, como representa su imagen y su propia historia, y así sonaron los compases de la Agrupación Musical Dulce Nombre como hijos musicales de la parroquia de San Sebastián y caminando a paso de guerrero y con mirada de pesar, entre la música serena que tan hondo cala en los corazones cuando retumba en callejones estrechos de nuestra Marchena, llegó a su Iglesia a las nueve menos cuarto en un nuevo 20 de enero.


Aunque no sea una imagen propia de la Semana Santa, San Sebastián tiene talla y una mirada profunda en su escultura que le haría merecedor de salir a las calles de Marchena en el día cofrade más atronador que se pudiera preciar, pero lógicamente no hablamos de Cristo, aunque tampoco le hace falta para lucir su dignidad, su rebeldía que en tiempos de los romanos empleó para defender su fe contra el emperador Maximiliano: San Sebastián refleja hondura, tristeza alternada con firmeza, con sus flechas clavás.

Camina por lo que transmite, por lo que refleja, porque no está atado al que aprisionan, sino el que se esconde, y San Sebastián camina con serenidad ante todo, tal vez con resignación, pero sin una agonía exagerada, acompañado por la presidencia y representación de todas las hermandades de Marchena.

Y de esta forma, al son de Costalero interpretado por la Agrupación Musical Dulce Nombre de Jesús, ha avanzado Las Torres abajo hacia abajo y se ha adentrado en el callejón que va hacia la calle Gudiel, con una revirá preciosa donde se concentraban los marcheneros que han seguido al Patrón por la belleza de ese instante, de los contrastes, por hacerse el silencio para dar protagonismo al sereno caminar de San Sebastián, lento, sin prisa, tampoco sin excesiva pausa, para ver "Al rey del Cielo" marchenero de hoy y detener hoy 20 de enero el tiempo la música en Gudiel con "Caridad del Guadalquivir", particularmente emocionante.

Ha seguido hasta su parroquia de San Sebastián el Patrón, entre esa oscuridad de los callejones y de la noche marchenera con luces tibias preciosas de la Iglesia como telón de fondo a su entrada en el callejón, dirigido por los capateces Valverde, Adrián Ponce y Eloy Caballo, y vuelta a la Plaza el Dulce Nombre, con "Clámide púrpura", el melódico "Alma de Dios" y el Himno Nacional de España que le ha despedido dejando a todos con ganas de que estos instantes que deja el Patrón no hubieran acabado tan pronto.