Hermandades

Un informe del Área Asistencial de la hermandad del Señor de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora de los Dolores, ha alertado de que la crisis se está manifestando en los comedores sociales "que se ven desbordados por la demanda, ya no asisten a ellos sólo personas marginadas, sino otras muchas que han perdido su empleo y que literalmente, no tienen para comer". Este área de la hermandad muestra su satisfacción porque se hayan destinado 2.085 euros a fines benéficos, fruto del crecimiento de actividades organizadas, dirigidas a cumplir este objetivo.


En los boletines, la Junta de Gobierno de la Humildad ha destacado al Área Asistencial como "uno de los pilares fundamentales y estandarte de la hermandad, lo que se plasma no sólo en la aportación económica, sino en el trabajo, tiempo y cariño que sus componentes destinan a ella".

La aportación de 2.085 euros se ha distribuido de la siguiente manera: 450 euros para el comedor social de Nuestra Señora del Rosario, otros tantos para el de San Vicente de Paúl, ambos en Sevilla, 500 para la casa de Recogida de las hermanas Mercedarias de San Andrés (La India), 600 para Cáritas Interparroquial y 85 para familias necesitadas de Marchena.

Otra de las actividades realizadas fue la IX Cesta Solidaria de Navidad en la que se recogieron alimentos destinados al Banco de Alimentos de Sevilla, que a su vez, lo reparte por los comedores sociales, acción en la que la junta directiva agradece "la gran colaboración de los hermanos", si bien los invita a aportar más alimentos al receptáculo que sigue abierto todos los viernes por la tarde para que se depositen alimentos.

La hermandad destaca la importancia para la salud de la donación de sangre organizada en el mes de abril, con "una gran afluencia de donantes, nada tiene más valor que la vida y la sangre es la vida", señala el informe, que concluye abordando la situación de crisis reiterando que ésta "no es un invento de la televisión", sino que se manifiesta en la realidad anteriormente señalada de parados que recientemente han perdido su empleo y se ven en grandes dificultades, necesitando de mecanismos de asistencia urgente para bienes básicos como la alimentación, como es el caso de los comedores sociales.