Hermandades

La virgen del Rosario saldrá este domingo a partir de las 19:30 horas desde Santo Domingo para recorrer las calles del barrio de San Juan. La patrona de Marchena recupera un viejo tocado que le aporta un aire parecido a las vírgenes de los años 30. Banderitas de España y celeste y blanco mariano cuelgan en las calles desde días antes de la salida de la imagen.


El día del domingo se abrirá con un amanecer en el que se celebrará el Rosario de la Aurora con los rezos tradicionales a la Virgen y el canto de los misterios religiosos por idéntico recorrido que en la tarde, después del triduo celebrado anoche en el templo de Santo Domingo.

Cada año, la patrona de Marchena recorre una feligresía y en 2010 le toca recibirla a la de San Juan, en un recorrido que se completará de la siguiente manera en la procesión de las 19:30 horas, según nos informa el diputado mayor de Gobierno Juan Vicente Castro Sevillano: Salida desde el templo de Santo Domingo, Rojas Marcos, Las Torres, Carrera, San Francisco, Padre Marchena, Cristóbal de Morales, plaza Cardenal Espínola, Doctor Diego Sánchez, San  Juan, Coullaut Valera, Doctor Salvador Gallardo (Juzgados), San Francisco, Rojas Marcos y entrada al templo de Santo Domingo.

Para esta ocasión, como es propio entre las reliquias que se encuentran en una Iglesia, los vestidores Manolo Baeza Guerrero y Antoñi Osuna, han encontrado una nueva pieza para darle un toque distinto a una Virgen que muestra un conjunto sencillo en líneas generales.

Se trata de un encaje de hilo antiguo, recuperado de entre los cajones de la Iglesia y que le aporta un componente de solera e historia a la patrona de Marchena: "Es una especie de vuelta a los años 30", nos indica Manolo, que explica que "existe una cierta moda de volver a esta época como han existido otras muchas, también se puede ver el cabello, que ha habido muchos años en los que no se veía en muchas vírgenes o tiene los pendientes grandes".

Por lo demás, Antoñi Osuna destaca la sencillez en cuanto a las joyas en el pecharín y el manto cruzado por la cintura "típico del siglo XIX" y que recuperó hace cuatro años se recuperó.

El niño de la Virgen y los cuatro arcángeles, además de la peana bañada de plata del paso de la Virgen de las Angustias trasladada al de Nuestra Señora del Rosario, forman el resto de un paso a falta de los últimos adornos y sobre el que se volcarán todos los pétalos, cánticos de los coros por las calles y el cariño de una extraordinaria cantidad de marcheneros que con esta procesión se suelen volcar de forma bastante numerosa y 'jaleosa' expresando con alegría en el buen sentido de la palabra el fervor religioso que le profesan a la Virgen.

Antoñi nos indica que "es una virgen de Gloria, la queremos muchos, para nosotros es un titular más de la hermandad" del Cristo de San Pedro.

Una cuadrilla de costaleros fiel y esforzada que se caracteriza por los escasos relevos y la permanencia durante los años de sus componentes, llevará sobre sus hombros a la Virgen del Rosario sacándola del silencio de Santo Domingo para que la fe se haga en las masas y multitudes del pueblo de Marchena.