Hermandades

La pregonera de las Cruces de Mayo y festividad de los Altaritos, María Crespo Carmona, concluyó su pregón con unas firmes y a la vez elegantes palabras en las que tras agradecer a la hermandad de la Vera Cruz que sea "la primera en contar con una mujer como pregonera, la primera en organizar un concurso de Altaritos", proclamó ´"sólo me queda decir una vez más, la primera, la más antigua, y la animo a que también sea la primera en dar paso a las jóvenes costaleras". La presentación, emotiva, corrió a cargo de su amiga Marta Guerrero. Esta tarde pueden ver el concurso de altares a partir de las 18:00 horas en la calle San Francisco.

 


 

Así concluyó un pregón con una impecable redacción y claridad en su lectura María Crespo, que demostró que la pasión no tiene por qué ser acelerada, dirigiéndose al público que llenó la capilla de San Francisco con tranquilidad y sabiendo hacer cada pausa en el momento justo, avanzando en su discurso como el señor de la Vera Cruz por las calles de San Juan, con una serenidad digna de elogio para su edad,16 años, y una simpatía natural que fueron los ingredientes de un breve pero muy buen pregón.

Un acto al que asistieron algunos hermanos mayores como el de la Humildad y Paciencia, Antonio Molina, además de representación de los grupos jóvenes y niños de las hermandades de Marchena, el diputado de Juventud de la hermandad de la Vera Cruz, Antonio Jesús Olmedo y el Hermano Mayor de la hermandad de Jueves Santo, Juan Ramón Baeza.

La presentación corrió a cargo de la amiga de la pregonera Marta Guerrero García, que manifestó que a pesar de los caminos diferentes que cada una de ellas ha elegido en su opción formativa en 1º de Bachillerato, siguen "compartiendo una gran amistad", fruto de haber pasado juntas por las Mercedarias y como compañeras en el colegio Santa Isabel. Marta definió a María como "inteligente, una amiga que da todo y ayuda a las demás" y con la que ha compartido grandes momentos como un viaje entre las dos familias después de la Primera Comunión, manifestando el "aprecio" que siente hacia sus padres, Antonio Crespo y Concha Carmona.

Marta agradeció a su amiga el haber pensado en ella para ser presentadora y recordó la tradición familiar de crucera que le viene a María, pues su padre fue costalero de la Virgen de la Esperanza, que hoy lleva como capataz su tío Joaquín Carmona.

"No sé por dónde empezar, Marta, has sabido sacar de ti la fuerza suficiente para afrontar este momento con templanza", comenzó su pregón María Crespo Carmona, "dentro de este mar de sentimientos que fluyen en mí, recuerdos de anécdotas de aquellos días de mayo, soñando ser costalera con una caja de cartón que nos parecía enorme y en la que sólo cabían dos niñas, una rosa del jardín y una foto del señor de la Vera Cruz".

Prosigue María evocando como "con dos cucharones de madera, nuestros hermanos tocaban unas marchas y dábamos una levantá al cielo, conservo esos días en mi corazón, eres una persona increíble", dirigiéndose a Marta, y ambas muy emocionadas en este comienzo del pregón con alguna lágrima que no pudieron evitar derramar.

Así recordó como cuando Antonio Jesús Olmedo, diputado de Juventud, le comunicó la noticia "no podía créermelo, creí que me llamaba para una reunión más y cuando me lo dijo, sólo sabía sonreír, escuché varias enhorabuenas y desde entonces me han llegado varios conceptos; responsabilidad, confianza, seguridad, capacidad, pasión y sobre todo, valor para poder transmitir al pueblo de Marchena mi sentir cofrade".

"Es para mí un gran honor ser la primera mujer pregonera de las cruces de Mayo", expresó María, para pasar a continuación a relatar la experiencia soñada para las mujeres de ser un día costalero, y que antes de llegar a su rotundo reto de final de pregón, fue dibujando rememorándola tal cual le ha contado alguna vez un amigo costalero: "entre suores te llevo por las calles de esta Villa, rezando seguiriyas veo tu cara gitano, lleno de dolor y hombría, empujando porcuatro cantillos la cruz hermanos costaleros; ¡menos paso, mirada al cielo y lágrimas en os ojos, descalzo, en silencio...empujando con las entrañas porque fuerza ya no llevo, silencio, aquí no se habla, derecha alante izquierda atrás, llevan el paso Manuel, José Antonio, Rafael  y 24 más...".

Y entre recuerdos de costales de su padre en tardes y noches de Jueves Santo, María Crespo narra la ilusión de ese día de "engalanadas cruces que los niños preparan, imágenes, vírgenes, con sentimientos puros como la azucena y dejando el aroma de su niñez, es su día más grande y nuestra madre le transmitirá esperanza a estos niños entusiasmados que nos ofrecen su demostración de fe" y que le recuerdan "esa caja de cartón en la que nos metíamos de pequeña, mis padres hacían igual en sus barrios, y también mis abuelos, que me han enseñado el camino a seguir".

Después de agradecer la presencia de los niños de las hermandades de Marchena en su pregón, pidió que para este día grande del concurso de altaritos "acompañemos a los dulces niños con sus palmas, con humildad y paciencia y no dejemos que la angustia pase por sus rostros ni que las lágrimas y la soledad ahoguen su futuro".

A raíz de ahí y después de agradecer a sus amigos "sacarme una sonrisa en los malos momentos y los buenos disfrutarlo al máximo", manifestó su deseo de que "exista unidad para organizar estos actos, que ni seré la primera persona pregonera juvenil ni la última, que siga el entusiasmo en esta interminable cadena".

Finalizó expresando la reivindicación citada al principio: "Si no os he cansado con estas palabras, podéis escuchar que he dicho dos veces gracias a esta hermandad por ser la primera en considerar a una mujer como pregonera, en organizar el concurso de altaritos, sólo me queda decir una vez más la primera, la más antigua, y la animo a ser la primera otra vez; en dar el paso a esas pequeñas jóvenes costaleras".

Tras estas palabras, el diputado de Juventud de la hermandad de la Vera Cruz, Antonio Jesús Olmedo, destacó las sensaciones de unidad y "ayuda mutua" qe observa en la actividad de los más jóvenes en la hermandad y en la organización de estos actos de Cruces de Mayo haciendo referencia bíblica a una frase de San Mateo en paralelo a este sentir: "El que entre ustedes quiera ser grande habrá de servir a los demás, el que quiera ser el primero, ser esclavo".

Con los sones de la marcha Esperanza Coronada y las ofrendas florales de los más pequeños a la cruz de Mayo de la Hermandad, la pregonera no paró de recibir felicitaciones de toda la feligresía, familia y personas relevantes de la hermandad y de la Semana Santa, como el propio pregonero de este año, Manuel Labella, entre otros.

Familiares de presentadora y pregonera hicieron ver la concordia existente entre ambas familias desde antaño con una fotografía que quedará para el recuerdo de todos en este 7 de mayo de 2010, día importante en las cortas vidas de ambas jóvenes, muy contentas junto a sus familiares, incluidos algunos de sus abuelos que no quisieron perderse esta ocasión tan especial.

Ya sólo queda disfrutar del concurso de Altares desde las 18:00 horas de hoy en la calle San Francisco y donde los más pequeños serán los grandes protagonistas después de meses de esfuerzo en la preparación de sus pasos.