Firmas

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CORTITA Y AL PIE. Llegan tiempos de ilusión para los niños, llega la Navidad. Bueno, seamos sinceros, llegan los Reyes Magos cargados de regalos, y también el dichoso Papa Noel, y con él, mas gastos para los padres. Debe de ser una sensación mágica, la cual no recuerdo, esperar a que seres cargados de bondad recompensen la inocencia de los niños con sus juguetes preferidos. Aunque llega un momento, cuando el crío crece, en la que la magia se rompe y se da cuenta que son sus padres quienes les traen los regalos, aunque en algunas ocasiones, el mismo niño sigue fingiendo creer en estos seres con tal de no robar la ilusión a sus padres y con ello no decepcionarlos. En este punto, los Reyes pasan a funcionar como una ilusión colectiva con el fin de mantener la magia que subyace en esta festividad.

 


 

arimatea noviembre

 

Pienso que nuestra peculiar democracia funciona igual. Hay un inmenso porcentaje de la población que piensa que vivimos en una genuina democracia y otros que han madurado lo bastante para saber que no es así, pero que observando el panorama mundial, mantienen esta ilusión colectiva, pues mientras haya prosperidad, al pueblo le da igual que se le llame democracia, dictadura, república, monarquía o chirigota parlamentaria...

 

Lo que ocurre es que parece que los tiempos de prosperidad están llegando a su fin. Y, ¿en qué me baso para afirmar que no vivimos en una democracia?

 

pericles


Primero debemos definir que es una democracia. El término hace referencia a un sistema de gobierno creado hace 2.500 años en la antigua ciudad-estado de Atenas, y que se define como aquel sistema político en el cual el poder reside en el pueblo teniendo este el derecho y la obligación de elegir y controlar tanto como las leyes como a sus gobernantes. Bibliografía abundante existe sobre el tema para el que quiera indagar; solo hay que tener ganas de abrir un libro. Así que lanzo una simple pregunta ¿Tenemos mecanismos para controlar a nuestros gobernantes y a las leyes que promulgan? Creo que la respuesta es evidente.

 

 

revolucion francesa burguesa

 

eeuu constitucion

 

¿Y por qué ocurre esto? Simple y llanamente porque hemos denominado democracia a simples sistemas de gobierno de representación heredados de dos hechos históricos acaecidos hace mas de 200 años, los cuales establecieron las bases del Estado moderno; la Revolución Francesa y la Constitución de los Estados Unidos de América.

 

La primera simplemente fue una revolución burguesa en la cual cambiaron estructuras de poder por derecho de nacimiento traspasándose a una parte de la población pudiente, la llamada burguesía, la cual ya tenía mecanismos representativos en las guillotinadas monarquías.

 

En el segundo, el caso es más sangrante, ya que en dicha Constitución nunca se hace referencia a una genuina democracia e incluso sus padres fundadores la consideraban la antítesis de los sistemas de representación y expresaban su recelo de que el poder recayera directamente en el pueblo.

 

Progresivamente, de sufragios reducidos fuimos aparentemente conquistando poder ampliando el derecho de voto a todos los sectores de la población y digo que aparentemente porque con la aparición de los partidos de masas, el poder ha seguido concentrándose en los mismos grupos poblacionales, grupos de pensamiento único que elevan a mediocres personajes hasta la cúspide, tan solo hay que escuchar a líderes como Pedro Sánchez, Feijoo, Ayuso o Abascal. Grupos además maniatados y chantajeados por grandes poderes económicos tal que acaban actuando como capataces de estos, quedando doblegado el estado a intereses económicos supranacionales. Partidos con gobernantes que cuando llegan al poder solo se acuerdan de la Constitución para recordar artículos como el 155, articulo que atenta gravemente contra lo que ellos llaman Estado de derecho, constitucionalista o democrático y execran artículos como el 47 que garantiza una vivienda digna para todos sus ciudadanos, paradigma de a lo que verdaderamente deben dedicarse los políticos en un estado democrático.


Con estos pequeños y epidérmicos apuntes, se puede vislumbrar que de democracia esto tiene mas bien poco, ya que ni decidimos las leyes, ni controlamos a nuestros gobernantes, pues el sistema no brinda de mecanismos para ello al pueblo.

 

ex presidentes juntos

 

(Imagen: El País)

 

puertas giratorias

 

(Imagen: 20 minutos)

 

Los gobernantes y candidatos se limitan a presentarse con un programa electoral que no están obligados a cumplir y a hacer favores a quienes maniatan económicamente al Estado, con el sueño húmedo de pasar a formar parte del Consejo de Administración de alguna gran corporación, para que al pasar de nuevo cuatro años, entre la nueva caterva de mediocres a hacer lo mismo que sus predecesores.

 

Así que en esta ilusión colectiva y, volviendo al símil navideño, tal como los padres son los Reyes Magos, esta pseudodemocracia responde a las mismas elites económicas que nos han gobernado siempre y, teniendo en cuenta la situación actual, parece que estas elites, al igual que el padre que asusta al niño cuando se porta mal, nos van a traer mucho carbón.

 

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