Entrevistas

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Carmen Martín Arcas encarnará al Rey Melchor en la Cabalgata del domingo 5 de enero de 2014 y consciente del panorama que se presenta, ha expresado sus máximos y sinceros deseos de mayor prosperidad para el nuevo año. La 'Reina Maga', a la que rodea esa incertidumbre especial fruto de la enorme ilusión que le ha producido su nombramiento, ha tenido el detalle de incluir a todo su equipo de trabajadoras en la carroza y se emociona al recordar momentos difíciles que ha ido superando gracias a su fe, así como cuando habla con orgullo de sus dos hijos "con los que Dios me ha bendecido".


"Los ánimos están muy bien, hay muchas ganas" de que llegue el día de la Cabalgata, nos comenta en la tienda de calle San Pedro Carmen Arcas: "Es una mezcla de emociones, a veces desagilo, a veces alegría, incertidumbre, de todo un poco, pero creo que al final va a merecer la pena", afirma, comentando que cuando en ediciones anteriores ha conocido el nombramiento de los Reyes Magos siempre le ha embargado la sensación de que "eso tiene que ser muy emocionante", por lo que es una de las ilusiones a largo plazo que se han cumplido para ella.

Melchor comenta que junto a Gaspar y Baltasar "nos estamos poniendo de acuerdo en muchas cosas para que nadie se quede sin nada, aunque procuraré tirar los máximos posibles en bolsitas, para que se queden recogidos, que luego da lástima verlos pisados en el suelo con las necesidades que hay".

Desde el día de su nombramiento para encarnar a Melchor "veo que la mayoría de la gente se ha alegrado mucho, pero una minoría a lo mejor no y yo lo entiendo", manifiesta, añadiendo que "hay gente que le hubiera gustado subirse pero no es que yo no quiera, es que no caben, y eso me afecta un poco".

Carmen Arcas explica que "los trabajadores de la tienda vienen todos" en la carroza: "Aquí no hay jefa ni trabajadores, somos un equipo que hablamos, que decidimos y hacemos, y sin ellos y su ayuda mi trayectoria laboral no hubiera ido para adelante".

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En cuanto al recorrido del día 5 de enero, le será muy especial por cuanto se inició en su profesión vendiendo por las casas y conoce clientas de toda Marchena desde hace casi 38 años, si bien en algunos puntos como calle Sevilla o el barrio Madre de Dios "a lo mejor hasta lloro", señala.

Carmen Arcas califica su infancia como de "buenísima" en la plaza Sargento Torres del barrio de La Guita, y que a pesar de los "pocos recursos", se queda con unos vecinos "encantadores" y amigas que "aún conservo" desde finales de los años 50. De hecho recuerda que su hermano Juan nació allí un 12 de agosto de 1958 teniendo el barrio la Guita 12 días de vida: "Yo era muy traviesa de pequeña, tenía mis peleas y mis reconciliaciones, pero los vecinos del barrio de La Guita siento que me quieren mucho y todos se alegran muchísimo".

Por aquel entonces, a Carmen le llegaba para Reyes "una pelotita y unos avíos para el colegio" o "una caja de lápices Alpino de los cortos, aunque yo pedía los grandes".

De la calle Sevilla, donde ha vivido y sigue viviendo gran parte de su vida, destaca que "de nuevo he tenido la suerte de rodearme de buena gente, de una vecindad inmejorable".

Y como es de esperar la familia se ha alegrado muchísimo, especialmente los nietos, a los que trata de "inculcar que hay que portarse sin hacer daño gratuitamente a nadie, ese es mi lema y así también se lo trasladé a mis hijos, lo más importante es intentar portarte bien y poder dormir tranquila".

A nadie se le escapa los numerosos actos sociales, asociativos y benéficos en los que ha participado Carmen Arcas, activa componente del Complejo Parroquial Madre de Dios y que expresa que "con lo que me ha bendecido Dios, a mí que soy creyente, son con mis dos hijos, y con eso me doy por satisfecho, son dos bellas personas, dos primores y estoy orgullosísima de ellos, que siempre han estado ahí y me han ayudado a superar momentos difíciles en los que he mirado para arriba y he dicho si tú estás conmigo, conmigo no hay quien pueda, y he vuelto a tenerlos, y he vuelto a mirar hacia arriba y otra vez que se sale para adelante".

Por todo ello, la próxima Rey Melchor pide para el nuevo año "una inyección de oxígeno, una inyección de trabajo, una inyección de esperanza, sobre todo para la juventud, con la cantidad de jóvenes valiosos que hay preparados, pero sin trabajo...una inyección de lo mejor que haya", comenta muy sentidamente Carmen Arcas: "También pido salud, aunque depende más del de arriba y todos somos humanos, pero para lo demás y para el trabajo, entre todos podemos, está en nuestras manos y tenemos que unirnos entre todos, a ver si lo conseguimos", concluye.