Entrevistas


María José Álvarez Castro, que será el jueves una de las ponentes de las Jornadas de la Unión Europea que comienzan hoy, pone de relieve esta realidad y la proliferación de mecanismos de control de la pareja. Asimismo, analiza desde otras amplias y variadas perspectivas el tema de la igualdad, reconociendo que “se han producido algunos avances significativos en cuanto al papel de la mujer en la sociedad, así como en la igualdad formal en la normativa, pero no en igualdad real”. De cómo afectan negativamente los recortes a las mujeres, del miedo a denunciar en los casos de maltrato, la importancia de la escuela para propiciar cambios de modelos sociales y la forma distinta de emprender en el mundo de la empresa por parte de la mujer, entre otros asuntos, hablamos con la marchenera experta en este ámbito.

 



María José Álvarez Castro es licenciada en Pedagogía y Experta Universitaria en Género e Igualdad de Oportunidades y en Políticas Públicas desde la Perspectiva de Género (Especialidad, Violencia contra las Mujeres), además de haber finalizado una Maestría en Género e Igualdad de Oportunidades y estar en proceso ya de concluir un Máster Oficial en Estudios de Género y Desarrollo Profesional e iniciando el Doctorado en la materia.

 


Otros cursos, proyectos y jornadas completan el curriculum de María José Álvarez, que actualmente forma parte del personal de Investigación de la Unidad para la Igualdad de la Universidad de Sevilla, desde donde se está elaborando el II Plan de igualdad de la US en un trabajo detallado de diagnóstico por facultades y recabando datos que hacen ver que sigue habiendo “carreras más masculinizadas y otras más feminizadas”.


María José Álvarez fue también concejala del Ayuntamiento de Marchena, desde donde trabajó por aplicar “transversalidad en todas las áreas, adquiriendo compromisos todas ellas en cuanto a género, trabajando en el fomento del deporte femenino, la inclusión de la perspectiva de género en Cultura, en Asuntos Sociales, en cursos de Promoción al empleo y en escuelas talleres”.


En el ámbito laboral ha participado en investigaciones sobre emprendimiento, observando un aumento de las mujeres que se hacen autónomas, ya que en empresas por cuenta ajena, ven como “después de una formación con la que cuentan, sigue recayendo sobre ellas la conciliación familiar, hay una falta de corresponsabilidad y sigue llevando los niños, la casa y el cuidado de los mayores, por lo que, dentro de lo que cabe, haciéndose autónomas, cuentan con mayor poder de organización propia y flexibilidad”, concluyendo que en este aspecto, el laboral, “hay mucho por trabajar” en nuestro país.


A través de su investigación sobre Emprendimiento Femenino, María José Álvarez observa “factores bloqueadores” del mismo, como “la conciliación, la burocracia, la falta de financiación” y otros “facilitadores”, como son “el apoyo institucional, que se da por ejemplo a través de las Asociaciones de Empresarias y que sirve para compartir conocimientos”, así como “otro tipo de organización empresarial que hace ver que las mujeres apuestan por un crecimiento continuado, poco a poco, en contra que los hombres, que por lo general llevan a cabo inversiones más arriesgadas”.


En este sentido, también expone que el liderazgo de las mujeres en la empresa es distinto, ya que “hacen lo que verdaderamente les gusta y aunque busquen igualmente el resultado económico, le dan importancia a plantearse el crecimiento como un reto personal y llevar a cabo ideas propias”.
En cuanto a políticas públicas, “los recortes afectan principalmente a las mujeres”, indica María José Álvarez, que expone que en políticas sociales, el desarrollo de la Ley de Dependencia “había favorecido a las mujeres, profesionalizándolas en el cuidado de las personas dependientes”, por lo cual la reducción presupuestaria ha originado que se haya perdido buena parte del empleo creado en este sector.


Además, considera “un paso atrás” que el Ministerio de Igualdad y Asuntos Sociales se haya agrupado cuando antes hubo uno exclusivamente para Igualdad.


Cuando se habla de Igualdad, es inevitable comentar la situación actual sobre Violencia de Género, poniendo de relieve María José Álvarez que de las 33 víctimas mortales en lo que llevamos de año, “sólo seis habían presentado denuncia” antes de ser asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas,  y que incluso muchas que presentan denuncia la retiran por “miedo, baja autoestima o situación emocional débil”.


Respecto a ello, destaca como el delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía para Violencia de Género, Miguel Lorente, quien ha trabajado en este ámbito ampliamente con numerosas publicaciones y políticas llevadas a cabo, expuso que de las 3.000 pulseras GPS disponibles para el seguimiento de casos de riesgo, sólo hay activas 369 y que más de 500 mujeres están en “riesgo alto o extremo” de sufrir violencia de género.


“La violencia de género no sólo es la muerte de la mujer”, precisa María José Álvarez, que agrega que “se dan muchos pasos, violencia física, violencia psíquica, sexual, económica, ambiental, micromachismos, sexismo ambivalente que combina la hostilidad con la benevolencia”.


María José Álvarez expone que la Violencia de Género en todas esas manifestaciones y de por sí es “estructural, produciendo desigualdades sociales para privilegiar a los hombres frente a las mujeres, basada en el patriarcado, que establece diferencias y desigualdades con el fin de perpetuarse y dirigida hacia las mujeres por sólo el hecho de ser mujeres, y además es compleja y difícil de ver, suele estar normalizada, invisibilizada e incluso otras veces quienes la ejercen utilizan víctimas instrumentales, hacer daño a los hijos o a otras personas para hacerle daño a ella”.


En otro orden de cosas pero también en el ámbito de Violencia de Género, sobre la red de voluntariado en Violencia de Género que se ha constituido en la Universidad de Sevilla para información, seguimiento y acompañamiento en los casos de violencia de género que se puedan producir, y de la que forma parte María José Álvarez, la marchenera afirma que se está percibiendo “un aumento del maltrato psicológico, del control de la pareja el uno sobre el otro”, por lo que se están llevando a cabo actividades de sensibilización en los Campus: “Para las chicas sigue siendo más difícil optar a una beca Erasmus o ir a un viaje fin de curso” dada las posibles reacciones negativas en la pareja, amén de la imagen social  de la mujer como “mujer objeto”, los problemas con el control de la pareja a través de las nuevas tecnologías y redes sociales.


En este sentido, se han realizado cuestionarios en institutos de Secundaria y Bachillerato en los que una mayoría de jóvenes reconoce que su pareja le mira el móvil o “no la deja quedar con una amiga si él no lo sabe”.


“Lo fundamental es conocer que entre los jóvenes existen cada vez más casos de violencia de género, así como indagar sobre los obstáculos, barreras o razones existentes por las que las jóvenes no cuentan a nadie sobre la violencia que sufren”, y que la experta en Violencia de Género explica que se puede basar en “el miedo a que las personas adultas subestimen lo que les ocurre, creer erróneamente que controlan la situación y que saben como llevar a su pareja, el miedo a tener que llevar una acción judicial, a la reacción de su pareja o a que se produzca un arresto y sus consecuencias, a la falta de confidencialidad, o incluso la vergüenza frente a familia y amistades que ya le habían alertado del comportamiento violento de su pareja, o bien temer la presión de la familia y amistades para que se aleje de su pareja”.


Tras exponer estos motivos, María José Álvarez concluye que “la escuela cuenta con un gran papel socializador”, por lo que “si desvelamos el sexismo e intervenimos hacia conseguir la igualdad en la educación, hacia la coeducación, estaremos interviniendo también en el sentido de eliminar la violencia de género, ya que este tipo de violencia parte de los desequilibrios y de la desigualdad y la supremacía de un sexo, el masculino, sobre otro, el femenino, y si transformamos la escuela hacia una escuela más igualitaria y coeducativa estaremos en el buen camino de conseguir la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres, como marca la legislación vigente en Igualdad, que hay que recordar que es de obligado cumplimiento, porque aunque se han producido avances significativos en cuanto al papel de la mujer en la sociedad así como en la igualdad formal, no se ha producido la igualdad real”, para lo que destaca que “es importante conocer y diagnosticar la situación de partida para poder intervenir en un contexto específico, erradicar el sexismo y la discriminación hacia las mujeres”.


Por todo ello, insiste en que “si desde la educación se trabaja en pro de una enseñanza coeducativa, estaríamos contribuyendo a construir nuevos modelos de género, con lo cual se iría calando y generando conciencia hacia la igualdad entre hombres y mujeres y contra la violencia de género, creando nuevos modelos sociales que no se asienten en el machismo ni sigan reproduciendo el patriarcado que perpetua este tipo de violencia”.


Finalmente, María José Álvarez subraya que “se está produciendo un retroceso” en tema de igualdad de género y que “hay que seguir luchando para que no se pierda lo conseguido”, pues “conseguir logros no significa que persistan para siempre, hay que luchar diariamente porque se mantengan y conseguir la igualdad en base a construir nuevos modelos de género desde la libertad de poder hacer las mismas cosas de manera distinta, sin que ningún sexo se vea en desventaja sobre el otro”.


María José Álvarez participará en la Mesa Redonda que cerrará las jornadas de la Unión Europea en sala Carrera, este jueves a partir de las 19:00 horas.