Entrevistas

La imagen del triatleta marchenero Rafael López Ordóñez subiendo el Solarberg en la Iron Man de Roth (Alemania), aparte de dar la vuelta en los medios de comunicación especializados en atletismo, refleja un momento de la carrera deportiva de López Ordóñez "alucinante, me sentí como los escaladores en el Tour de Francia, los ánimos fueron increíbles" en esta prueba referencia europea y mundial de la larga distancia. Ahora, el marchenero ya prepara el campeonato de España de Media Distancia que tendrá lugar en Posadas (Córdoba) el próximo domingo 25 de agosto.


Rafael López Ordóñez, triatleta marchenero con varias Iron Man a sus espaldas desde Hawai a Barcelona, pasando por Río de Janeiro, donde concluyó su primera Iron Man y por ello deportivamente hablando la más especial, o ahora Roth el pasado mes de julio, declara que "fue alucinante, la más espectacular que he visto con 5.000 participantes, un ambientazo".

Además, tras una lesión que le tuvo cerca de un mes retirado de la competición, apenas con una prueba celebrada en Punta Umbría de Media Iron Man, no se vio tan afectado como pensaba y fue el único triatleta en silla de ruedas entre los tres participantes, que pasaron el corte de ciclismo.

Si bien en natación marcó un tiempo espléndido con 1 hora y 27 minutos en 4 kilómetros, la prueba de ciclismo quedará de por siempre en la mente del campeón marchenero: "Las pendientes fueron continuas" señala sobre este sector de 180 kilómetros, con "un desnivel del seis o el siete por ciento en muchos tramos", recuerda, sintiendo como si fuera el instante de la prueba esos ánimos de los aficionados "que me decían algo así como Superclase, que significa como fantástico, se volvían locos al pasar por allí, yo sólo veía gente, no se veía ni el suelo, fue impresionante, me sentí como los ciclistas en las etapas de montaña del Tour de Francia, una experiencia inolvidable".

Hasta ese tramo llevaba un tiempo genial, pero en la prueba de atletismo pinchó, y completó la maratón con un gran esfuerzo dejando las llantas "destrozadas de tener que ir rectificando" y también los guantes "prácticamente rotos" de hacer el sobresfuerzo de continuar en esas condiciones hasta el final: "Los aficionados supieron apreciar ese esfuerzo y más con la rueda pinchada, la verdad es que aunque nosotros tengamos un mérito, todos los que terminan una Iron Man aunque sean atletas sin discapacidad, tienen un mérito enorme, todos son unos héroes", afirma Rafael, que señala los 34 grados de temperatura que hizo en Alemania durante la prueba: "Y yo que me creía que allí iba a hacer fresquito", expresa, mostrándose "agradecido y muy orgulloso" de que la organización de la prueba lo haya invitado para la próxima edición por su buen hacer.

López Ordóñez tiene "una espinita clavada" con Posadas, donde el pasado año no pudo terminar una Media Iron Man que prácticamente será el recorrido muy similar de la que este 25 de agosto se celebra en la localidad cordobesa, con la gran diferencia de que esta vez será Campeonato de España de Medio Iron Man, el cual prepara con ímpetu por ese motivo y también "porque mis patrocinadores como John Deer o Invacare, una gran marca que sólo me patrocina a mí como deportista individual, se están volcando". 

Ya más adelante en su calendario están pruebas como la Media Iron Man de Fuerteventura y de Mallorca en abril del próximo año, sin olvidar el campeonato de España de Iron Man, prueba reina en Barcelona donde siempre se ha sentido muy querido y tratará de culminar una vez más el recorrido: "Lo de Barcelona es impresionante, una fantástica organización, es el único sitio donde he visto mi nombre escrito en el suelo, Rafa World´s Champion ponían, los voluntarios son maravillosos, es el escenario donde mejor compito".

Rafael López Ordóñez tiene numerosos amigos en el mundo del triatlón, siendo incluso referencia para atletas con discapacidad: "Ahora mismo estaba hablando con uno de Puerto Rico que me pide consejos para como entrenarse y que va a venir a España a entrenar conmigo, también  cuando estuve en Alemania y vi a un sueco que iba a competir y que había coincidido otras veces con él, me dio mucha alegría porque es de los pocos de Europa que sigue compitiendo a gran nivel".

La edad "sigue perdonándome hasta ahora", señala Rafael López Ordóñez a sus 48 años de edad: "No soy tan viejo, aún tengo reserva", afirma, concluyendo que "lo más importante es tener ilusión, seguir queriéndome, sentirme vivo, igual de activo y con ganas de seguir haciendo cosas".