Entrevistas

 

La subdelegación de árbitros de Marchena, dirigida por Pedro Fernández, continúa un año más al pie del cañón con numerosos ascensos a final de temporada, el más relevante sin duda alguna el de Antonio Burgos Lebrija a 1ª Andaluza, categoría donde nunca antes había arbitrado un marchenero desde su creación en 2004. Han subido además, seis árbitros de auxiliar a oficial, entre ellos la primera mujer árbitro que asciende en el colegio de nuestra localidad, Timea Rita, natal de Rumanía y apasionada del arbitraje, con 20 años de edad que le permiten albergar esperanzas de ascensos futuros. Germán Pliego se mantiene una temporada más en 2ª B como árbitro asistente, habiendo comenzado ya su pretemporada en el trío arbitral del Sporting de Braga-Real Betis Balompié. Sobre arbitraje y la importancia de la condición física o novedades respecto a actas que incluirán nuevas tecnologías en el fútbol provincial, nos hablan todos ellos.


Son los nombres propios, entre otros, de una temporada que ha acabado y que de pronto con el paso del verano no deja más tiempo de respiro de cara a la siguiente, por lo que siguen ejercitando y potenciando su condición física en el verano.

Antes de entrar en detalles personalizados, hay que decir que la subdelegación de árbitros de Marchena cuenta en estos momentos con 42 colegiados, con una media de edad muy joven, 23,95 años, y que de ellos hay un árbitro asistente en 2ª División B (Germán Pliego), 1 en Primera Andaluza (Antonio Burgos), 3 en Regional Preferente (Ramón Jiménez, Antonio Rodríguez y David Urbina), 3 en Primera Provincial (David del Río, Francisco Aguilera y Antonio Escobar),  18 oficiales, 3 auxiliares, 1 cursillista, 10 en fútbol base y 2 de nuevo ingreso

Por procedencias, aparte de los 20 de Marchena, hay 8 de Arahal, 3 de Écija, 3 de Fuentes de Andalucía, 2 de Badolatosa y 1 de Morón, Paradas, La Campana, Coripe, Montellano y Estepa.

De ellos, 7 han conseguido el ascenso. Antonio Burgos de Preferente a 1ª Andaluza, y de auxiliar a oficial Juan Francisco del Río, Jesús del Río, Francisco Javier García Pérez, Jesús María Hernández, José Manuel Escobar y Timea Rita, todos ellos en edades entre 19 y 27 años, con proyección por delante.

La próxima gran cita para el arbitraje marchenero, que ha estado representado en la cena homenaje al árbitro andaluz Paradas Romero, es la celebración de unas jornadas técnicas para la presentación del programa Fénix, a través del cual se realizarán las actas a través de formato digital, estando disponibles el resultado en la web de Federación Andaluza en el descanso de los partidos o pasándose una copia por e mail a los delegados de los equipos, y que requerirá un rápido trabajo de adaptación por parte de los colegiados, que deberán aceptar únicamente las fichas que se encuentren archivadas en Federación sin poder permitirse casos de picaresca o de que un jugador juegue un partido sin su ficha completamente tramitada, entre otras muchas novedades que se explicarán de 18:00 a 22:00 horas de este viernes en el Salón de actos del Ayuntamiento de Marchena por parte de miembros del Comité Técnico Andaluz de Árbitros, donde se incidirá en la coordinación entre Federación de fútbol y árbitros para desarrollarlo.

En este aspecto, Germán Pliego apuesta porque los colegiados lo desarrollarán "muy bien, es un programa que al final se les hará fácil e intuitivo y un programa que originará grandes beneficios porque habrá una base de datos que impedirá que se den casos de gatos en el fútbol base y que quien no esté federado pueda jugar, ya no existirá el típico caso del delegado que te diga que la ficha está en trámite", explicó entre otras cuestiones Germán Pliego, que explicó que en el caso de fallos del sistema, el árbitro habría de pasar el acta a papel y posteriormente ya en su casa pasarla al programa digital. También las designaciones arbitrales o las liquidaciones y recibos se trabajarán por el sistema.

Pedro Fernández, presidente de la subdelegación de árbitros de Marchena, manifiesta que "en líneas generales el comportamiento de los árbitros de la subdelegación ha sido correcto, responsable, se han portado bien durante la temporada", aparte de destacar que se mantiene un alto número de árbitros: "Antes he tenido que ir hasta a las discotecas buscando árbitros, que si el primo de éste o del otro, pero ahora hay mucha demanda, una gran cantidad de árbitros".

Para el subdelegado marchenero, la competitividad dentro de los parámetros deportivos y de la dimensión comarcal de la subdelegación de nuestra localidad, es siempre complicada: "Hay que luchar contra Sevilla, Sevilla y Sevilla, pero los árbitros del colegio están consiguiendo hacerlo bien" y en la subdelegación de Marchena se tiene las puertas abiertas para todo aquel que presente cuatro fotografías, DNI, autorización del padre o madre en caso de ser menor y certificado médico apto para el deporte, recibiendo como cada año vestimentas y clases de formación, si bien a partir de la próxima temporada se establece un pago de entrada de 50 euros para cubrir gastos.

Más allá del arbitraje, Pedro Fernández también resalta la importancia de que  "no ha habido ni un accidente de coche" en los desplazamientos arbitrales y que el desarrollo de los partidos donde han estado presentes árbitros de la subdelegación de Marchena ha carecido de incidentes de importancia, observándose "un comportamiento de los clubes cada vez mejor, aunque siempre el que pierde protesta", apuntalando en este sentido Germán Pliego que la iniciativa de Escuela de Padres que lleva a cabo la Federación Andaluza es "muy acertada, ya que es un proyecto que aúna a entrenadores, árbitros y dirigentes" en pro del respeto a la labor arbitral, para añadir en este sentido y respecto a los clubes de Marchena que "nosotros queremos apoyar y colaboraremos siempre lo que podamos", a raíz también de la charla que tuvo lugar hace unos meses entre Ramírez Domínguez, ex árbitro de 1ª División, y los componentes de la plantilla del Marchena Balompié.

Germán Pliego se ha mantenido esta temporada en 2ª División B por cuarto año consecutivo siendo asistente esta temporada del onubense Arroyo Cortés, con el que hace unos días formó trío arbitral del Betis-Sporting de Braga disputado en Isla Cristina, cuajando una buena actuación. Ya en su día formó parte en 3ª del equipo de Santos Pargaña, árbitro que aún joven ha ascendido a 2ª División al igual que Munuera Montero, jiennense con el que fue asistente en 2ª B también: "La verdad es que voy subiendo a todos los árbitros", bromea Germán, que indica que "la ilusión por subir a 2ª División siempre está en mí". 

Durante la temporada 2012/2013 ha sido designado en la mayoría de ocasiones para el grupo I, visitando ilustres estadios de nuestro fútbol como el Heliodoro Rodríguez López de Tenerife (que vuelve a 2ª) y el Helmántico, donde estuvo de asistente en el derbi Salamanca-Guijuelo, sobre el que recuerda una anécdota que refleja sus ganas de arbitrar: "Salí de Sevilla y conforme iba por la carretera empecé a sentirme mal, cada vez peor, cuando llegué a Salamanca fui directo al hospital, tenía una gastroenteritis y me pusieron tubos de todos los colores, pero le dije al médico mañana hago el partido, y lo hice".

Timea Rita, de la capoeira y el street dance al mundo del arbitraje

Timea Rita es una joven árbitro de 20 años que ha completado una magnífica primera temporada en la subdelegación de Árbitros de Marchena y que es procedente de Satu Mare, al noroeste de Rumanía, si bien está plenamente integrada en Marchena, donde reside con su familia desde hace cinco años.

Respecto a su entrada en la subdelegación marchenera, destaca que "siempre me ha gustado mucho del deporte, el baile, estar probando cosas, no me gusta estar sentada en el sofá, he hecho capoeira, street dance, aerobic..." hasta que su novio, Javier Lebrija, la enganchó al mundo del arbitraje: "El fútbol me ha gustado siempre, de pequeña veía los partidos con mi abuelo y con mi padre y he jugado al fútbol también".

Ya como árbitro ha estado en encuentros de prebenjamín a juvenil, en fútbol base, y como asistente en 2ª Provincial, de hecho su primer partido fue un Martín de la Jara-Marinaleda: "Estaba muy nerviosa, pero conforme he arbitrado más me he visto mejor, al principio es un poco complicado, pero poco a poco vas cogiendo más confianza" y así hasta centrar sus aspiraciones en "lo máximo a lo que pueda llegar".

Respecto a los partidos de la temporada y su forma de ser en el terreno de juego, recuerda que su padre le dice que "soy demasiado dialogante porque trato de hablar siempre con los futbolistas", y en cuanto a la formación recibida en la subdelegación se muestra muy satisfecha, ya que "no sólo resuelven dudas y problemas, sino que conoces personas nuevas y la verdad es que me han tratado como una más desde el principio".

En este sentido, el subdelegado, Pedro Fernández, manifiesta que "ella sabe como la trato, por ser mujer entre tanto personal, pero que lo importante como con todos los demás, es asistir a clases".

Antonio Burgos, de récord en récord

Una trayectoria que sigue llamando poderosamente la atención es la del árbitro marchenero, ya habitual en este reportaje balance de la temporada, por méritos propios. 28 años y 4 ascensos en las 5 temporadas que lleva en el arbitraje. Quién sabe lo que hubiera sido de él de empezar varios años antes, aunque aún tiene tiempo por delante para alcanzar cotas altas.

Si bien árbitros marcheneros ha habido hasta 3ª División y asistentes incluso en 1ª, es curioso que en 1ª Andaluza, categoría creada en 2004/2005, por cierto con la presencia entonces del Marchena Balompié clasificado desde Preferente, no ha habido representación de árbitros del colegio en estos años. Él ostentará el honor será el primer colegiado marchenero en arbitrar en 1ª Andaluza, una categoría en la que se establece un claro salto de calidad respecto a las tres provinciales anteriores.

Antonio Burgos Lebrija dio el salto del fútbol base a árbitro oficial en su primer año 2008/2009 y en la temporada posterior subió consecutivamente a 1ª Provincial. Ahí le costó dos temporadas subir a Preferente en las que fue formándose con constancia, hasta que en la primera en Preferente, la recién concluida, ha subido a 1ª Andaluza.

"Siempre he creído en mis posibilidades, he tenido confianza y me lo he tomado en serio", responde firmemente cuando es preguntado por si está sorprendido por sus meteóricos ascensos, destacando que "los constantes exámenes, que hay tres a lo largo del año, te hacen estar en continua preparación física", de hecho se le ha visto corriendo en numerosas ocasiones a buen ritmo por las carreteras de nuestra localidad.

Todas las pruebas físicas las ha pasado en los exámenes de octubre, enero y marzo quedando en los primeros puestos de la provincia, lo que sumado a los informes técnicos (3 durante el año le han realizado, uno de ellos en el Torreblanca-Barrios Unidos y otro en un Ciudad Jardín-Puebla CF, clásicos de la provincia...) y a la superación de las pruebas teóricas le ha valido el ascenso, rematado con pasar el corte del Curso de Ascenso celebrado en abril, donde sólo pasaron la criba 5 de los 10 árbitros que llegaron a él. Por cierto que los referidos informes técnicos son un compendio de sapiencia en la aplicación del Reglamento, expresión corporal, preparación física que se demuestre en el terreno de juego, aplicación de la ventaja y aplicación de las amonestaciones, fundamentalmente.

Respecto al arbitraje en Regional Preferente, Antonio Burgos declara que "se hace más fácil, ya que hay equipos que llevan muchos años jugando en la categoría y el juego es más fluido, hay mejores instalaciones, el trato de los clubes y su funcionamiento es mejor y los futbolistas se dedican mucho más a jugar, hay menos protestas, no siempre, pero sí en general".

Otra de las experiencias que le ha servido esta temporada para dar un salto de calidad es la de acudir como asistente a un partido de 3ª División, entre el Conil y el Pozoblanco: "Se nota el salto en lo que es el ritmo de partido, la velocidad de los contragolpes, la asistencia de público que es bastante mayor".

Todas estas alegrías que le está deparando el arbitraje a Antonio Burgos "no serían posibles sin el gran trabajo de mis asistentes, el mérito no es sólo mío".

Ya por último, Antonio Burgos es consciente de los cambios en el arbitraje, que se suceden a ritmo vertiginoso entrando numerosas facetas en juego: "La preparación física es cada vez más importante y más en las categorías inferiores, donde hay árbitros que no ascienden por condición física", de ahí que al ser también profesor de los árbitros del colegio, avance que durante la próxima temporada se dedicarán varios viernes del mes a preparar los test de los que posteriormente se examinan los árbitros en Sevilla. En este sentido, declara respecto a las clases que la presencia de personas con experiencia como Pepe Vázquez o Ramírez Domínguez "sirve para motivar a los árbitros más jóvenes y a nosotros mismos que llevamos tiempo en el arbitraje y que aprendemos mucho también".

En este sentido, en cuanto a ese giro en la formación, Germán Pliego lo ve completamente necesario, ya que "hay que corregir errores del pasado", e incluso también en cuanto a una especie de 'captación' interna, se están promoviendo a los jóvenes talentos, de modo que esta temporada se ha enviado a Javier Rodríguez, joven marchenero de 17 años a un Campus de Verano organizado por el Comité Técnico Andaluz en el que le han enseñado " de todo, clases de Reglamento, como comportarse, forma de estar", de hecho "le dimos a final de temporada más partidos para sufragar los gastos" de la estancia en el Campus, donde estuvieron árbitros de reconocido prestigio en Andalucía como Pérez Montero, Fernández Borbalán, Paradas Romero o Ramírez Domínguez.

Pedro Fernández lanza un último mensaje para mantener las aspiraciones deportivas de futuro: "Está claro que el que no entrena, no sube".