Entrevistas

ENTREVISTA. La cantaora onubense Beatriz Romero, natural de Palos de la Frontera, nos ha concedido una entrevista en la que ha expresado su preocupación porque el arte del flamenco no sea valorado todo lo deseable, si bien se ha mostrado esperanzada por la regeneración de artistas que está volviendo a despertar cada vez mayor interés del público. A punto de cumplir 16 años, estará en la Fiesta de la Guitarra de Marchena el sábado 28 de julio y se expresa con la misma madurez y elegancia que lo hace sobre el escenario. Ha ganado cerca de 40 premios de cante flamenco a pesar de su juventud, entre ellos el de la Lampara Minera por la Mejor Granaína y el del concurso de cante de la Confederación de Peñas Flamencas de Sevilla, se ha formado con Amparo Correa y ahora con Arcángel, y se muestra ilusionada por venir a nuestra localidad, pues Pepe Marchena es uno de sus artistas favoritos. Fotografía: www.laverdad.es


 

Beatriz Romero es una de las grandes promesas del cante flamenco y a su corta edad acumula una cantidad de premios en concursos nacionales de cante flamenco como los de la Peña Flamenca La Orden de Alosno, el Paco Toronjo, o en puntos distintos de nuestra geografía como el Maestro Juan Valderrama de Torre del Campo, Lucena, Écija, Extremadura (festival de Saeta), aparte de los de máxima repercusión como los dos anteriormente indicados.

La cantaora de Palos de la Frontera nos ha atendido amablemente esta mañana, desprendiéndose en todo momento de sus palabras las ganas e ilusión que va transmitiendo allá por donde canta, y que han quedado reflejadas en numerosas crónicas.

Beatriz, una joven que ha terminado este curso 4º de ESO con una media de un 7 y que es la "animadora" de las fiestas de todos sus amigos que la valoran y la quieren y animan en este mundo del cante, es preguntada por como surgió su afición al flamenco, respondiendo que "mi abuelo era aficionado y siempre tenía ilusión en que me dedicara al flamenco, a mis padres también les ha gustado, y me apuntaron a una Academia a los 6 años".

Allí se formó de la mano de una gran cantaora y guitarrista onubense fallecida muy joven, Amparo Correa, definida por el crítico Manuel Martín como "la novia del fandango" y que "me enseñó a cantar los fandangos de Huelva", hoy en día uno de los palos donde más destaca Beatriz Romero, para posteriormente desde hace unos años continuar su aprendizaje de la mano de Francisco José Arcángel, un cantaor en pleno apogeo del que nos comenta que le ha enseñado a "cantar por caña, soleá, seguiriya, prácticamente todo".

http://www.youtube.com/watch?v=4leTe7yR1cc

Beatriz Romero declara no tener referentes en el mundo del flamenco: "No soy de decir que ninguno sea mi ídolo, todo lo bien cantado y bien hecho me gusta, de los antiguos Marchena, Niña de los Peines o Caracol, y si hablamos de los nuevos Arcángel, Poveda y Marina Heredia".

Precisamente de su maestro, Arcángel, le llega esa voz que percibimos al escucharla y que las crónicas reflejan como "bellísima voz, elegante y afinadísimas maneras" o "flamenca, pausada, tranquila, impropia de una cantaora tan joven", destacando también la fuerza y quejío con que completa su registro de voz.

La cantaora onubense señala que para ir logrando esta voz "Arcángel me ha ayudado mucho". Con el cantaor trabaja desde los 12 años, edad a la que "cantaba muy fuerte, como casi todo el mundo, gritaba mucho, pero Arcángel me cogió, me dijo, relájate y canta con tu voz, y hemos trabajado eso y haciéndome poco a poco mi estilo" en el que han cuajado fandangos cantandos con una personalidad propia destacable y también granaínas "que van mucho con min estilo de cante, más pausado" y con las que "me siento muy a gusto", declara.

Beatriz Romero, como hemos comentado, es 'niña pródiga' en premios y no hay más que escucharla cantar para intuir que a pesar de la competencia, tiene futuro por delante, aunque "nos lo ponen un poquito difícil, la gente lo quiere todo perfecto pero deben saber que estamos empezando, aprendido, que no se puede nacer siendo grande aunque me encantaría llegar a serlo".

El mundo de la crítica flamenca empieza a conocerlo la cantaora de Palos de la Frontera, que señala que "siempre se nos achaca que seamos menos conocidos" los artistas jóvenes, y por ello "recibimos muchas críticas negativas antes de cantar, pero luego se quedan sorprendidos y vienen y te dicen que has cantado muy bien".

Lo cierto es que hasta la fecha casi 40 premios de importancia contemplan a Beatriz Romero, que destaca entre los más importante "el de las Minas de la Unión por granaínas (2011) y el de la Confederación" de Peñas y Entidades Flamencas de Sevilla "gracias al cual he podido estar en muchos pueblos con el apoyo de Diputación".

Aparte de su fama por lo bien que canta por fandangos y granaínas, Beatriz Romero ofrecerá al público marchenero el sábado 28 de julio "malagueñas, seguiriyas, soleás o caracoles", este último un palo en el que también ha despuntado y que viene de la familia de cantiñas y alegrías.

"A ver si la gente de Marchena viene y disfruta del cante", señala ilusionada Beatriz, que aparte de la Fiesta de la Guitarra de nuestro pueblo actuará en Peñaflor, Aznalcóllar y Cartagena, entre otros escenarios, durante este verano. Aunque ha actuado en gran parte del sur de España y en grandes cunas del flamenco, aún debido a su corta edad y trámites administrativos que realizar, no ha dado paso a salir al extranjero, tema que en el futuro lógicamente le ilusiona.

No obstante, aunque el flamenco sigue teniendo tirón e incluso coincide en señalar que con la proliferación de nuevos artistas de calidad se está recuperando cierto público en los festivales, "el problema es que en las peñas flamencas hay gente ya muy mayor y pocos jóvenes involucrados", llegando al punto de preguntarse "no sé qué va a ser del flamenco cuando estas personas se vayan" y ahondando en cuestiones como la educación flamenca de un público joven que en su mayoría "puede entender una bulería o una rumbita, pero no cantes más tradicionales y que son muy bonitos como una toná o un martinete, por ejemplo".

Beatriz Romero percibe, siente y vive el flamenco como "ante todo, un arte, algo que la gente no conoce bien y debe darlo a conocer porque es nuestro, es de nuestra tierra, y no valoramos lo que tenemos".

Un arte que inconfundiblemente mezcla cante y guitarra como en la propia Fiesta de la Guitarra marchenera y respecto a ello, la cantaora es partidaria de guitarristas que "que tengan mucho compás, que estén pendientes en todo momento de lo que el cantaor quiere, de las modulaciones, que si el cantaor baja el tono, no suba la guitarra, que mire por el cantaor y no vaya a lucirse él".

Recuerden, que la cita con Beatriz Romero y con la Fiesta de la Guitarra, también con Adismar para la cual irán destinados los beneficios de la taquilla (entradas a 6 euros), es el sábado 28 de julio en el incomparable marco de la plaza de San Juan, con el telón de fondo de la bella iglesia del color albero ligado a la historia del cante en Marchena y a un cartel "con un gran elenco de artistas" y por el que la joven cantaora onubense declara que "animo al público a que asista, que va a disfrutar".