Entrevistas

El próximo 28F,  Jesús Solano será uno de los premiados del Día de Andalucía en el transcurso de la Sesión Plenaria que se celebrará a partir de las 12 del mediodía en el Ayuntamiento de Marchena. Sorprendido y agradecido por este nombramiento, porque según él “mientras más destacas, más te atacan, puesto que si permaneces en el anonimato serías ignorado”.


Jesús García Solano nace en la primavera de 1942 en Aguilar de la Frontera (Córdoba) y a la edad de 6 años se traslada a Marchena al ser destinado aquí como practicante su padre, D. Jesús. El segundo de seis hermanos, aún mantiene contacto con su pueblo natal al que viaja con frecuencia para visitar a familiares y amigos.

Su primera escuela fue la de Vicente Cordero, situada frente a la antigua Casa Cartón, de donde pasó a la de D. Rafael Garrido, en la calle Harinas y posteriormente al Colegio de San Agustín donde terminaría sus estudios de Bachillerato. Con 16 años se marcha a Madrid e ingresa en el Escuela del Ejército para hacer Fotografía, Cartografía Aérea y Meteorología. Pero se da cuenta que ni las borrascas, ni los anticiclones ni la vida militar le apasionan y vuelve a Marchena para incorporarse a la Marciense donde ha trabajado la mayor parte de su vida.
Lo que realmente le atraía a Jesús Solano era la música y la poesía “siempre he dicho que soy un músico frustado, pero entonces no había posibilidades porque ni había Aula Musical ni tampoco posibilidades económicas para ingresar en el Conservatorio” y añade: “yo nunca le pedía a los Reyes Magos una pelota, ni un carrito, siempre le pedía una armónica”.
Su afición a la música le lleva a  estudiar profundamente la obra y la vida del compositor sevillano Joaquín Turina, llegando a  ser un gran conocedor y da multitud de conferencias sobre la vida y la obra del compositor sevillano. Precisamente en 1993 es  nombrado Académico de la Real Academia de Ciencias, Bellas Artes y Buenas Letras “Vélez de Guevara” de Écija,  cuyo discurso de investidura versó sobre la vida y la obra del citado compositor .
 
 
Con anterioridad, en el año 1986 empieza sus colaboraciones literarias en distintos medios de comunicación. Colabora en multitud de ocasiones con la prensa local, I.M., TV Marchena, en Colegios e Institutos, y ese mismo año aparece su primer libro de poemas, editado en Salamanca, A orillas del bronce. 
Su creación literaria es muy prolífica en esta época y a su primer libro le suceden otros como Poemúsica, Jirones de sentimientos, Sueños de Erato, Quejíos de amor o Al compás de mis duendes, publicado en 1992 en el que recopila coplas originales e inéditas que abarcan todos los palos del flamenco.
Su producción literaria va acompañada además de diversas colaboraciones con Manuel Carrillo Picazo en la creación de Himnos y Marchas procesionales, como los de la Esperanza Veracruz o el de la Hermandad del Cristo de San Pedro.
Actualmente tiene publicados 15 libros, la mayoría de ellos de poseía. Títulos como Jacaranda, Poemas de cuadernos, Cuando la luz vuelve, Despúes que ha pasado el tiempo , De la música en el verso y Con la voz del verano (2011) forman parte también de su prolífica obra.
La creatividad que anida en sus entrañas y su inusitada pasión por la música le lleva a crear diez modelos de guitarras distintas y una de característica ergonómica, ideada después de estudiar la patología que produce la practica continua en los guitarristas. Cabe destacar que Jesús Solano participa en los conciertos de Pilar Marchena, junto al Niño Elías, como presentador de las ilustraciones poéticas.
 
 
Jesús Solano está casado con Mª del Carmen Pérez, maestra del Colegio de Santa Isabel, es padre de dos hijos, José Manuel y Pilar, y nieto del pequeño Pablo. Hombre inquieto y polifacético, ha sido presidente del Casino, pregonero de nuestra feria, concejal por el Partido Andalucista y ha dirigido multitud de eventos, muchos de ellos desde el anonimato y “siempre en beneficio de Marchena, porque me siento marchenero por encima de cualquier ideología política”.
Nuestra más sincera enhorabuena por el galardón para Jesús Solano, al que de dejamos en su domicilio igual que cuando llegamos, acariciando su inseparable piano, confidente y compañero.