Editorial

 

Quienes piensen que el PSOE ha perdido por deméritos del Partido Andalucista, pueden tener parte de razón, pero tal vez no toda. El grupo encabezado por Juan Antonio Zambrano ha visto como en estos cuatro años se ha buscado por activa y por pasiva machacarlo políticamente después de la derrota de 2007, actitud que ha servido al PSOE de acicate para trabajar con todas las circunstancias en contra y en base a la constancia lograr ganar unas elecciones. Ahora le queda revalidar esa confianza en el día a día, y al PA pensar por qué miró tanto al pasado, quizá principal motivo de su caída electoral. Extraordinario y positivo para la democracia marchenera es que IU salga reforzada de las elecciones.


En un somero repaso de sensaciones que han ofrecido estos cuatro años, muy pocos pensaban en aquel momento, ni siquiera hace tres años, que el PSOE recuperaría el poder en los siguientes comicios en Marchena. Sacó 6 concejales y su derrota fue "honrosa" a pesar del palo histórico que supuso.

Muchos de los concejales socialistas, entendieron por entonces que le había llegado su hora después de muchos años, la mayoría de buen trabajo y los últimos con un exceso de confianza que les llevó a perder, y se marcharon, no sabemos si con la cabeza alta o baja, pero sí que jodidos por perder, por muchas elecciones que antes hubieran ganado.

Entendió el partido que esa experiencia había que ponerla al servicio de concejales que llevaban pocos años y a los que se les otorgó más responsabilidades, al mismo tiempo que asumían esa dificilísima papeleta de tener que partir por primera vez en décadas desde la oposición, algo que se encargaron de repetirles una y otra vez PA e incluso el PP, éste último aún con apenas el 60 por ciento de los votos logrados por el PSOE, que confió en Juan Antonio Zambrano, quizás porque representaba a la persona que más consciente era de los fallos que se habían cometido en su grupo, además de un idóneo vehículo entre los veteranos y los más jóvenes.

Y cierto fue que en los primeros plenos se veía a un PSOE hundido, cariacontecido y superado por un PA y un PP crecidos que no paraban de hablar de la herencia socialista, en algunos casos, todo sea dicho de paso, con total razón. Y llegó 2008, y 2009, y 2010...y 2011...y siguieron hablando sin cesar de la herencia socialista al punto que parece que han querido crear una sensación de avergonzar al socialista como si ser socialista fuera ser el diablo y como si el ciudadano de a pie que comulgue con los ideales socialistas tuviera que meter la cabeza debajo de la tierra y ponerse colorado por serlo.

El pueblo de Marchena esperaba más, especialmente de la fuerza ganadora que había despertado ilusión en amplias capas de centroizquierda y también se vio favorecido en su momento por la inercia de que algún día tendría que haber un cambio, tanto que ya en 2003 fue verdaderamente cuando se disparó a los 3.600 votos el PA, subiendo espectacularmente a 6 concejales y a 7 con una subida de unos 300 votos en 2007. Lo que se consiguió en el PA desde 1999 a 2003 ha quedado ensombrecido a fecha de 22 de mayo de 2011 de un plumazo entre el 'que me quiten lo bailao' entonado por el alcalde tras la derrota electoral del domingo, muchísimo más dura de lo que podía haber sido para un partido como el PA de no mediar la publicación de unas encuestas que todo lo que hicieron fue despertar al electorado que aún dudaba a quien votar.

La sensación en la calle era a todo lo más, de que podría ganar cualquiera y que IU mantendría el suyo sin subir ni bajar, pero nunca de que nadie fuera a lograr 9. Insiste Rodríguez Aguilera en que clavó antaño los resultados con este método, aunque tampoco le vendría mal reconocer que aún siendo así, fue utilizado como un claro elemento de crear una inercia favorable a una victoria rotunda del PA que en su fondo, ni los andalucistas más optimistas esperaban. La estrategia, políticamente válida en muchas ocasiones, salió mal. Y el ratificarla con discursos asegurando que "arrasarían", como si los rivales fueran cojos , han sido piedras contra su propio tejado como muchas otras que se ha ido tirando el PA estos cuatros años. Los tres partidos restantes han demostrado ser mucho más prudentes en este sentido, y como ven, han salido ganando.

Hasta hace poco no se ha dejado de hablar de la piscina cubierta y del Pósito y cuando se ha dejado de hacer, los temas más recurrentes han sido Zapatero y Zambrano. Ha resultado realmente sorprendente que quien mejor asimile su derrota en 2007 haya sido el PSOE, derrota que después del primer momento de caos podría haber  sido catastrófica para muchos años en Marchena. Repetitivos y cansinos estos temas, con la actualidad y problemas que genera un pueblo día a día.

Otro factor de indudable desgaste del PA ha sido el clamoroso error de estrategia de querer escorar al PSOE e IU lo máximo posible. Con propuestas calificadas como conjuntas de equipo de Gobierno para favorecer en el penúltimo turno de intervención a un partido que aunque de Gobierno, era la tercera fuerza política, fue un gesto con el que empezó a perder las elecciones de 2011. Gesto consolidado con dos cuestiones más; la propia personalidad y carisma de Jorge Vega le ha hecho llevar las riendas de muchos asuntos, lo cual para el PP es positivo porque ha tenido un número 1 con capacidad de liderazgo dentro de un Gobierno, y cuando no los ha llevado los ha defendido como si fueran suyos. La imagen es que la cuota de poder acaparada por el PP ha sido en proporción muy superior a la de los 3 concejales, por lo que de esta forma han aprovechado bien sus 4 años de Gobierno, ante un PA indeciso y principal responsable de que se haya dado esta imagen. En el haber, la sensación de que ha sido un Gobierno de acuerdos compactos y numerosos entre ellos, si bien algún concejal con pérdida de portavocía que ejerció aceptablemente y de protagonismo llamativa, como el caso de Manuel Ponce, quien en sus pocas intervenciones últimamente, ha puesto cordura para que se hable de temas de Marchena siguiendo en su línea de siempre y cuya gestión ha sido buena en líneas generales en las parcelas que le han correspondido. 

El alcalde, que ha dado el máximo por Marchena, como decía en entrevista postelectoral y al que se le pueden poner en su haber virtudes como la de la gestión urbanística en las construcciones en el campo o el recorte en algunos gastos para fiestas que eran excesivos, entre otros, ha sorprendido en los Plenos, creemos que incluso a muchos de sus votantes, por cambiar radicalmente de actitud a cuando estaba en la oposición. Especialmente, cuando ha estado a la defensiva respondiendo a la oposición con temas del pasado que no tenían en muchas ocasiones nada que ver con lo que se hablaba, cuando impulsado por las masas (se puede entender en un momento de euforia) llamó "gentuza" a goberantes democráticamente elegidos, bien cuando rompió el folleto ante las cámaras de toda Marchena de una manifestación de los constructores o cuando no permitió a Francisco Rey en un gesto totalmente inesperado emitir un vídeo de la banda Castillo de la Mota, e incluso a última hora en el mitin de presentación de candidatura preparaba la celebración de su victoria electoral manifestando que quienes los hubieran criticado en estos cuatro años se tendrían que "tragar sus palabras", expresión propia del fragor de la campaña, aunque de una intensidad desconocida en años anteriores en Rodríguez Aguilera.

Le dijeron pronto que quien mandaba era Jorge Vega, y quiso reaccionar con gestos de 'hombre imponente', pero el pueblo necesitaba de alguien que mandara con diálogo, talante, desde un punto de vista constructivo, escuchando, proponiendo por supuesto muchos más temas de los que se han propuesto...en definitiva, a ese Juan Rodríguez Aguilera constante y brillante de entre 1999 y 2007 que se ha echado tanto de menos estos últimos cuatro años de una crispación sin igual en los Plenos, en los que se ha notado que el PA tenía tantas ganas de ganar, que en no pocas ocasiones le ha podido un cierto espíritu de revancha política que se le ha visto desde lejos, y eso le ha perjudicado, y que tenga ojo el PSOE con no serlo de aquí en adelante porque será el momento en el que comience a perder las elecciones de 2015.

Todo esto ha creado un clima desagradable del que el propio alcalde ha sido consciente en los últimos meses, con manifestaciones a favor de que en el futuro no sea así. No obstante, en la televisión local se emitían 8 minutos de vídeo de campaña de Primos de Zumosol, imputado...cuando todos habían acordado suspenderla. Queremos pensar que ha sido por error o que el señor presentador ha actuado a su antojo, porque las circunstancias eran gravísimas y el respeto de IU, PSOE y el propio PP por la suspensión ha sido mayor que el del PA, infinitamente.

La guinda se puso con mensajes a móviles de toda Marchena (incluso a personas nada vinculadas con el PA, entre ellas,  la mujer del candidato socialista) con una desafortunada redacción ambigua (queremos pensar que no intencionada) en la que parecía que el único partido que había suspendido la campaña era el PA y pidiendo el voto posteriormente mediante vía SMS. Cierto es que se suspendieron debate y mítines, pero este vídeo y diversos actos del PA se siguieron emitiendo mientras la oposición veía como se habían pasado el acuerdo por el forro quienes han dirigido...y de qué forma RTV Marchena, sin ni siquiera pedir disculpas por vulnerar el derecho a huelga ni por no respetar los principios de igualdad, mérito y capacidad que tanto habían proclamado, haciendo que el meritorio y capaz haya de coger a cuestas una cámara infinidad de ocasiones mientras el otro la cogía para perseguir en la puerta de los Juzgados al candidato socialista por una denuncia que ha estado tres años durmiendo en los cajones, hasta que faltó un mes para las elecciones y que trataron de confundir con otros asuntos urbanísticos con los que tanto ruido se formó también en los Plenos y que al final se ha demostrado que se actuó conforme a las normas subsidiarias del momento y que luego de construidos fueron las calificaciones de los suelos cambiadas, en otra prueba más de que al PA no le bastaba con su acertada innovación en el tema de las normas AFO, que volvemos a aplaudir, sino que quería crear una sombra de escándalo por construcciones en suelos dotacionales y no zonas verdes como una y otra vez se ha intentado trasladar a la opinión pública. Eso sí, en la labor de Urbanismo no debe caer el PSOE en los mismos errores en cuanto a determinadas construcciones al límite, y también cumplir con su palabra de agilizar la Oficina Técnica del Ayuntamiento, aspecto éste en el que ha llegado incluso a coincidir con el PP. De ello dependerán muchos empleos a la larga y casi a la par que las reuniones políticas de turno postelectorales, se debería empezar a trabajar ya en este aspecto.

Otro ejemplo de la forma en la que se ha querido quemar al PSOE desde el equipo de Gobierno, labor que aparte de una pérdida de tiempo espectacular, ha supuesto otra piedra contra el propio tejado andalucista, ha sido la de querer transmitir el mensaje de que su portavoz, Juan Antonio Zambrano, es una especie de conspirador hacia Marchena que no ha querido que el pueblo se desarrolle de forma eficaz estos años.

Es cierto que la ampliación del conjunto histórico fue un atropello a Marchena, y tanto fue así que el propio Juan Antonio Zambrano se personó en el Parlamento andaluz junto a los demás líderes políticos de Marchena para plantar cara de una vez por todas a la Junta de Andalucía en este tema. Una cuestión de choque de temperamentos entre unos y otros también pareció estar en el fondo de la cuestión, y aunque fuera injustificable por parte del Gobierno andaluz, éste ha seguido tratando con sus aciertos y errores a Marchena enviando financiación para el Proteja, variante, centro de salud, edificio de la Milagrosa. También hay que tener en cuenta que si públicamente todos los días se escucha que si primo de Zumosol, que si dueños del cortijo, frase que caló también en algún concejal andalucista que abandonó el barco a mitad de legislatura, la fluidez entre Administraciones no se favorece. Pero no nos salimos del hecho, y planteamos una cuestión de futuro. Cuando Javier Arenas gobierne Andalucía, queremos ver al PP, y por supuesto también al PA que en sintonía está y nada hace pensar que no lo siga estando con el PP en los próximos años, a las puertas del Parlamento de Andalucía contra su líder y el líder de su amigo respectivamente, al igual que hizo Juan Antonio Zambrano jugándose su propio puesto de candidato en Marchena y sabedor de que sin él como número 1 hubiera sido un poco más difícil ganar las elecciones en Marchena. A pesar de ello y de que Paulino Plata supo reconducir la lamentable actitud de Bueno, caña, caña y más caña a Zambrano y ante cualquier cuestión retos a romper el carné del partido, como recibió Beatriz Sánchez, acusaciones "hipotéticas", dialéctica barata del yo soy honesto y tú no, y explotar el tema como el que exprime un zumo de naranja, mientras otros problemas del día a día también iban más allá del tema urbanístico en cuestión. Eso sí, que tenga ojo el PSOE de Marchena con ciertos "desaguisados" de la Junta de Andalucía que todo lo que ha hecho estos años es restar la posibilidad incluso de que el PSOE hubiera tenido un concejal más en estas últimas elecciones.

Ayer en RTV Marchena, en una entrevista de gran calidad por parte de un PERIODISTA , Zambrano concretó varios asuntos como que reducirá la tasa de establecimiento a los comercios para su actividad económica, que se volverán a las asignaciones a concejales de 2007, que se implantarán mecanismos para una colaboración activa entre portavoces y concejales o que tratará de captar proyectos empresariales de envergadura. Ojalá que esta última se cumpla, tampoco dejando de ser por ello importantes las anteriores, pues se ha culpado de la crisis económica absolutamente a todo y contrataciones externas y subida de asignaciones y conceptos de reuniones se han seguido subiendo en aras a que el Ayuntamiento se gestionaría desde 2007 con mayor profesionalidad. Tan de bulto fue el error que luego el propio equipo de Gobierno lo trató de arreglar con un 10 por ciento de bajada en señal inequívoca de reconocer el fallo.

Y ahora crisis económica por delante que no cabe duda de que desgasta al que está en el poder, no sólo al PA de Marchena sino al PSOE en muchas ciudades de España. Pero el PSOE de Marchena se ha centrado en nuestra localidad a pesar de que lo han querido meter en el saco para culpabilizarlo de todo lo que pasa en España, como si Zambrano, ese "monstruo de las galletas" o "cadáver político" hubiera sido presidente del Gobierno.

Buenas intenciones del PA en los últimos días de colaborar con todos. Nunca es tarde. Esperamos sinceramente que haga buenas propuestas y buena oposición, y que vea que proponer asuntos no es obstruir políticamente como ha llegado a obsesionarse en estos cuatro años estando en el poder, de que así fuera, en una actitud a la defensiva demasiado extrema, pensando en que una propuesta de la oposición era un ataque, fuera una propuesta absurda, que las ha habido, o fuera una propuesta serena, que también, y no pocas.

Por supuesto que el PSOE ha podido ahorrarse alguna propuesta insustancial, no todas han sido de una brillantez absoluta y alguna puntualmente ha podido ser farragosa, pero las ha llevado con cierto sentido y tocando muchos temas y eso lo ha visto el pueblo de Marchena. Acierto de pleno en las reuniones sectoriales, que debían ser a partir de ahora cosa del día a día como norma en la forma de gobernar, más allá del acierto político que ha supuesto en campaña.

Conclusión: a un buen Gobierno le toca escuchar a la oposición, y a la oposición ser constructiva. En esto creemos que los 4 grupos, que ya han estado en el poder y fuera de él, han aprendido, y somos relativamente optimistas a que en la grave situación en la que estamos, los esfuerzos a partir de ahora van a ser más reales y con menos fuegos de artificio plenarios que en estos años.

Hablemos de Izquierda Unida. ESPECTACULAR. Si noble es que cualquiera se presente a formar parte de un partido político en un pueblo de nuestras características, hacerlo por una fuerza con un concejal es de matrícula de honor. Y mantener el tipo arrinconado en ese rincón del Pleno aguantando risas y bromas pesadas, por decirlo así, con el argumento de que no te votan, es duro. Pues el hombre de pequeña estatura y gran talla política, como lo definió Lolo Silva, se ha ganado el respeto de toda Marchena superando 1.000 votos y quedándose con la miel en los labios del segundo concejal. Pero tiene a su partido loco, volcado, entusiasmado y renovado, y en ese estado de ánimo todo es posible porque el pueblo de Marchena no se casa con nadie y sabrá reconocer en el futuro aún más a esta formación totalmente útil para Marchena y que no nos cansamos de repetir que al menos en nuestro pueblo está dando lecciones de coherencia, de saber estar, muy buenos argumentos, independencia en el sentido de su voto siempre, firmeza cuando tiene que ser, y pasar la hoja rápida también cuando se avecinan temas cansinos y eternos en los Plenos, y por supuesto, llevando muy dignamente los valores de izquierda y siendo consecuentes con ellos.

Ante el futuro, decir que el cuerpo de concejales en general parece de una talla bastante notable, lo cual hace aguardar ciertas esperanzas de que el entendimiento entre todos va a ser mejor de lo que ha sido estos cuatro años, aunque más que entendimiento, el pueblo lo que quiere es que se mueva y se comuniquen entre ellos, los de un signo con los de otros, para algo más que para insultarse o humillarse. De hecho, no nos debemos olvidar de que han existido cerca de 300 votos entre blancos y nulos y más de un 30 por ciento de abstención, 0,5 décimas mayor que en 2007. Es decir, la abstención ha sumado más votos que el PA, que el PP y que IU y no se ha quedado muy lejos del PSOE. De la calidad de las propuestas de todos, de Gobierno y de oposición, dependerá que haya un mayor repunte de un valor muy importante en un pueblo, mucho más que en cualquier ciudad, el entusiasmo sano por lo que se vaya proponiendo y haciendo para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.