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El partido que ha disputado el Marchena Balompié en San Juan de Aznalfarache ha mostrado una vez más la cara más amarga e injusta del fútbol. A pesar del acuerdo entre el equipo local, UD Loreto y Marchena Balompié, para suspender el partido a principios de la segunda parte por el fallecimiento del padre del futbolista Sergio Luque, fruto de un infarto cuando salía a pasear con la bicicleta esta mañana en los alrededores de nuestra localidad. La directiva del Marchena Balompié se puso de acuerdo con la del Loreto para suspender el encuentro por esta causa (hecho confirmado por el propio presidente del Loreto, Javier Guerra), a lo que el colegiado, Ismael Romero Japón, sobrino del ex árbitro Japón Sevilla, no accedió, pues el presidente del Marchena, Juan Talaverón, asegura de que al final del encuentro que el Marchena ha perdido 3-2 se dirigió al colegiado y le dijo "¿sabía usted que el padre de un  futbolista se ha muerto? y él me dijo que sí, y le pregunté ¿y ha visto diez futbolistas llorando en el campo? Y me dijo que sí, ¿y ve lógico que se siguiera jugando?", ante lo que el árbitro le comunicó que el partido, tal y como ha ocurrido, se debió disputar.


Durante la primera mitad, el presidente del Marchena Balompié se encargó de confirmar lo sucedido y definitivamente ante la situación de gravedad, ya en el descanso uno de los directivos del equipo blanco trasladó al hospital Macarena de Sevilla a Sergio Luque, hoy de suplente en el Marchena, pero su padre no ha podido salvar la vida. Al descanso el resultado era 1-1, con gol de Mori para los marcheneros.

El presidente del Loreto, Javier Guerra, coincidió en el acuerdo entre directivas para suspender el encuentro, es más "en todo momento nos ofrecimos al Marchena", lo que ocurre es que "en el descanso no se sabía hasta qué punto era grave o no la situación del padre de Sergio y aguantamos unos minutos más", señaló el presidente del Marchena Balompié, añadiendo que los jugadores del Marchena ya eran conscientes del traslado de Sergio y estaban "llorando casi todos y visiblemente nerviosos porque a Sergio le habían dicho que su padre estaba muy mal, incluso la directiva del Loreto se ofreció y estaba de acuerdo en suspenderlo".

De todas formas, "los jugadores del Marchena hicieron una piña en el centro del campo para comenzar la segunda parte", que entre toda la confusión se retrasó un poco más del cuarto de hora de descanso, señaló el presidente del Loreto, que fue contundente por la actitud arbitral a raíz del comienzo de la segunda parte, pues suspendió el partido por unos supuestos incidentes de público que tanto la directiva del Marchena, como la del propio Loreto niegan: "Por protestarle un penalti clarísimo que no nos pitó, como es normal en el fútbol, cogió de pronto el balón y se fue para el vestuario, nos dijo que hasta que no viniera la Guardia Civil no se reanudaba, ha tenido una actitud impresentable y si el Marchena envía un escrito de protesta al Colegio de Árbitros o a la Federación nos vamos a sumar, encima ha tardado en darnos el acta porque se quedó esperando que el directivo que llevó al jugador del Marchena al hospital volviera con el dinero correspondiente de su arbitraje", nos ha comentado el presidente del equipo local, Javier Guerra.

El presidente del Marchena Balompié, Juan Talaverón, manifestó que "en ese momento, justo dos minutos antes nos habíamos enterado ya con seguridad de que la muerte del padre de Sergio Luque era segura, y entonces coincidió con la suspensión por las protestas del público y le pedimos al árbitro que suspendiera el partido porque muchos jugadores son amigos de Sergio Luque y estaban destrozados, pero cuando llegó la guardia siguió el partido y encima nos ha echado a dos futbolistas injustamente y a ello a otros dos".

Ya al final del partido con el 3-2, fruto de unos momentos de inspiración de jugadores veteranos de calidad del Loreto con dos goles seguidos a los que respondió Dani con un golazo recortando distancia, fue cuando el presidente del Marchena se dirigió al árbitro para ratificarle que el partido debería haberse suspendido y le pronunció las palabras con las que hemos abierto la crónica, ante la frialdad del colegiado, apenas meses mayor que el jugador Sergio Luque, de 18 años, que ha tenido que pasar y estar pasando este día tan fatídico. Sí lo sabía, sí los vio llorando y no suspendió el partido.

Se da la circunstancia de que aquí nadie ha mirado el resultado del partido ni por un equipo ni por otro, que por una vez en este mundo egoísta del fútbol había dos directivas de acuerdo de pies a cabeza, y de que árbitros marcheneros de categoría nacional nos han asegurado que una causa de fuerza mayor con acuerdo mutuo entre clubes debe ser normalmente motivo de suspensión de un partido, aunque es cierto que en el reglamento existe cierta ambigüedad o falta de detalle concreto de las casuísticas de fuerza mayor que conlleven suspensión obligatoriamente del encuentro.

Con los antecedentes de este colegiado, que ya expulsó a dos jugadores del Marchena la pasada temporada ante el Calavera y en otro partido en Marchena cuajó otra actuación lamentable, no nos podríamos esperar nunca un gran arbitraje hoy, pero ante una circunstancia como la de hoy, y a pesar de todas las expulsiones, son otras cosas las que definitivamente deben fallarle a este joven árbitro para no suspender un encuentro en el que toda la atención de directivos de ambos equipos y jugadores especialmente del Marchena estaba en otro lado.

Desde La Voz de Marchena, les envíamos nuestro sentido pésame al jugador Sergio Luque y a su familia.

 

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