Cultura

Las fuertes lluvias que han irrumpido de nuevo en este mes de febrero han provocado que el estado ruinoso en el que se encuentran las naves central y laterales de la Iglesia de San Agustín, se agrave aún más, con filtraciones de agua que están produciendo estragos en vigas podridas y que están empezando a ceder, grietas notables y un tejado cada vez más deforme de este templo del siglo XVII que no es Bien de Interés Cultural. Recientemente, la Junta de Andalucía no ha aceptado una propuesta del Grupo Popular para restaurar la cubierta.

 


 

La situación del templo de San Agustín pudiera parecer normal. Una fachada luminosa y agradable en una mañana como la de hoy, imponente y de bella factura y un templo relativamente en buenas condiciones, aunque se aprecia en la parte superior las consecuencias de la humedad que se viene produciendo. Ya desde el interior del templo, echando una ojeada para arriba se ve como la cúpula está impregnada de humedad en una parte sensible de ella, habiéndose caído varias cenefas y medio angelote.

Una vez que se sube por los entresijos del templo barroco, único también para los historiadores por el arte de influencia colonial, hasta las partes superiores, nos encontramos ante una ascensión a los infiernos, en lugar de a los cielos como podría esperarse en este lugar.

El estado en el que se encuentra San Agustín por su parte alta es bastante lamentable, cuanto menos, y en cierta medida, con las humedades y las filtraciones de agua, existe peligro de que las estructuras superiores se hundan, comenta el experto en Patrimonio y que ha desarrollado trabajos para la UNESCO, Luis Hurtado.

El padre José María Díaz, y Hurtado coinciden en señalar que el empeoramiento de la Iglesia ha sido progresivo y que las últimas lluvias han acabado por abrir grietas que hace pocos meses no estaban presentes, como la del arco central entre las naves laterales.

Ya desde el interior del templo, echando una ojeada para arriba se ve como la cúpula está impregnada de humedad en una parte sensible de ella, habiéndose caído varias cenefas y medio angelote.

Haciendo un recorrido por la parte superior, ya los pasillos que se encuentran dando al patio presentan desconchones, posteriormente se observa el exterior de las naves laterales del templo con agujeros en las tejas y deformidad de muchas de ellas que se agolpan unas encimas de otras y subiendo a las naves aparece una vieja aula en estado ruinoso por la humedad.

En la nave derecha se observan las vigas de madera cediendo y un suelo con numerosos desprendimientos de cal, tierra, tejas, piedrecillas, con cubos para paliar, algo similar a la nave izquierda donde también se observan grietas en las paredes y arcos y agujeros en las vigas que sostienen los tejados por donde se filtra el agua e incluso cae a grandes cantidades los días que llueve hacia el interior.

Los cubos e incluso una piscina pequeña para recoger el agua que se filtra forman parte de este paisaje desolador de lo que se supone que debería ser un Patrimonio Cultural e incluso turístico, pero que se encuentra en estos momentos alejado de la más mínima decencia.

En la parte posterior de la nave central también se observan vigas en mal estado, incluso una de ellas ha cedido, mientras que en la escalera de entrada a la nave central se observa como cede una viga maestro, viéndose como los excrementos de las innumerables palomas que se cuelan por el lugar forman parte de este paisaje, de estas estructuras y de esta parte superior de una Iglesia en el más absoluto abandono, y en la que las últimas reformas se han realizado en fachada y patio, pero no en estas partes deterioradas que según Hurtado necesita una reforma urgente para impedir que se produzcan males mayores que afecten a este patrimonio y que en el peor de los casos puedan producir destrozos y desprendimientos en masa hacia el interior del templo.

Donde mejor incluso, si cabe, se puede observar el mal estado de las naves superiores son las tejas de la nave central o las del torreón, o para mayor inri, el entarimado de la cúpula que da al retablo mayor, marcado por la humedad que incluso está afectando a la yesería o la parte de la torre soporte que se encuentra encima del Sagrado Corazón.

Por todos los rincones que llevan al cielo, San Agustín se hunde por las filtraciones de humedad, grietas y desperfectos de sus estructuras y paredes agravados por las últimas lluvias.

Así se encuentra la Iglesia de San Agustín, para aclarar dudas, monumento no declarado Bien de Interés Cultural. Según listado oficial de la Base de Datos del Catálogo de la Consejería de Cultura, los bienes así denominados son: Castillo de la Mota-Palacio Ducal o también denominada Antigua Alcazaba, el Conjunto Histórico Plaza Arriba, la Iglesia de San Juan Bautista, el asentamiento protohistórico de Montemolín, y la Muralla Urbana que incluye Arco de la Rosa, Puerta de Carmona, Puerta de Cuatro Cantillos y Puerta de Morón de la Frontera.

No obstante, esta Iglesia de San Agustín sí se encuentra dentro del Conjunto Histórico bajo la nueva delimitación de 2008, con lo que se limita al sector de la construcción en gran parte de sus alrededores, a pesar de lo que la Iglesia se encuentra en las condiciones expuestas a día de hoy.

La Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía se encuentra estudiando la rehabilitación de la cubierta desde hace un tiempo, aunque actualmente no se han iniciado acciones formales para su rehabilitación. Es más, el Parlamento Andaluz no ha aceptado la propuesta de restauración de la cubierta presentada el pasado 4 de diciembre de 2009 por el Grupo Popular de Andalucía, a instancias de sus compañeros de partido de Marchena.

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Marchena, Antonio Calle, ha anunciado que él mismo, el alcalde, Juan Rodríguez Aguilera y técnicos municipales visitarán el miércoles o el jueves de la semana que viene la zona superior del templo cada vez más deteriorada para estudiar las posibles vías de financiación de una futura rehabilitación y crear una movilización ciudadana para unir fuerzas en pro de la recuperación de este patrimonio histórico.

Actualmente existe un proyecto inicial de restauración de las naves por parte de un arquitecto marchenero que está en manos del padre José María, y además, mientras tanto, el investigador Luis Hurtado presentará un informe detallado al Arzobispado para que también tome cartas en el asunto y tenga exacto conocimiento de la situación actual.

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Paz y Nuestra Señora de la Palma se ha puesto a disposición de la congregación para apoyarlo en todas las tareas que emprendan para restaurar la cubierta, no se olvide, del templo sede de la hermandad de Domingo de Ramos que no olvida que los desperfectos en la techumbre de Santa María obligaron a la hermandad del Santo Entierro y la Soledad a salir desde la Iglesia de Santo Domingo en 2009, aunque de momento nos consta que no hay noticias de que se vaya a producir ningún cambio en cuanto al lugar de salida de la Borriquita.

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