Cultura

El cantaor flamenco Calixto Sánchez actuó anoche en la Peña Flamenca junto al guitarrista Manolo Franco, donde fueron desarrollando los palos del flamenco dentro del ciclo Conocer El Flamenco. Cantando a capella, el artista de Mairena del Alcor, ofreció un concierto didáctico, en comunicación permanente con el público y dando muestra de su categoría y conocimiento del cante y todo el significado más hondo de amor, desamor, tragedia y alegría que encierran sus más variadas formas. Cante por derecho y feelling sensacional con la guitarra en el concierto del cantaor de Mairena del Alcor.


 Y verdaderamente esas son las noches que le gusta al verdadero aficionado en la intimidad de un recinto que no da para más de 50 personas completamente lleno desde la puerta de entrada al escenario. Porque es ahí donde el público comparte con el artista y el artista con el público, más si hablamos de un auténtico estudioso y conocedor del cante y sus raíces como Calixto Sánchez, que como él mism lo explicó comenzó por unas soleares o soleás, en las que expresó el círculo del amor al desamor, pasando por la esperanza, la ilusión, el desdén, la melancolía, incluso la tristeza, pero nunca la tragedia tal y como se confunde a veces la concepción de este palo.

Siguió con su cante por derecho abordó la animadversión del destino del ser humano cuando se enfrenta con la muerte y no encuentra respuesta. Perfectamente conocedor del cante y con las limitaciones que en invierno supone a cantar a capela, supo jugar bien con los remates de las seguiriyas que ofreció, explicando en todo momento que salen de la realidad del pueblo en estos temas esenciales de la vida, de las lamentaciones cuando se velaba a la gente en las casas de los pueblos.

Continuó con unas alegrías que quitaron el sentido, de las que se aprende tanto de la historia de Andalucía, de la guasa, la picaresca, pero también el sentimiento propiamente alegre y vitalista del pueblo gaditano, con la reivindicación de que la copla sea siempre del pueblo, de que salga de los cajones, de que como ha sido siempre quien la escriba la ofrezca a todos para la posteridad, de la grandeza de que así se haya configurado el cante por alegrías desde las historias y anécdotas de los barcos de la mar hasta las alegrías propiamente dichas de ser de Caí.

 

Así, didáctico, sacando su potencia de voz a pesar del frío y compaginándose de una forma soberbia con Manolo Franco, Calixto Sánchez dio muestras de ser un artista serio, polifacético y comprometido con el público, con el flamenco y con el pueblo andaluz en el más hondo de sus sentimientos, para que el flamenco evolucione siempre admirando su raíz como gran pauta para que este arte siga creciendo en el futuro.