Cultura

Éxito rotundo de la segunda de las actuaciones de la Semana Clásica de Marchena, con más de 700 espectadores en la sala municipal de Cultura, donde el ballet ucraniano de la ópera de Lviv ofreció un interesantísimo repertorio de plasticidad, agilidad, elasticidad visual en la coreografía de la obra "El Cascanueces", uno de los cuentos europeos clásicos con los que el público quedó fascinado, ovacionando con palmas flamencas a los actores. Imaginación al poder en un ballet de altos vuelos y un enorme colorido, con una interpretación técnica fabulosa en esta semana clásica que continúa hoy a partir de las 21:00 horas con la actuación de la Camerata Lírica Española.


Impresionante espectáculo el vivido anoche en la sala municipal de Cultura, con la representación de "El Cascanueces", obra musical compuesta por Tcahikovsky que conjuga la obra del citado título, de Hoffmann, con el Rey de los Ratones, y en el que se recrean los sueños de una niña a raíz de que le regala un cascanueces, con especial protagonismo para figuras que cobran vida con su graciosa parquedad en el baile, como un payaso de cuerda que en el primero de los dos actos toma vida de la mano del mago Drosselmeyer, encarnado por un actor que clavó a partes iguales la solemnidad, genialidad y locura del personaje al que representó.

Juegos infantiles en coros, bailes y teatros se suceden en la realidad primero, y posteriormente en el sueño de la protagonista, Masha, para aparecer figuras surrealistas en un mundo onírico de bosques oscuros y de batallas de duendecillos que se suceden al ritmo de la música de Tchaikovsky en la representación de la obra.

Se pudo destacar la cuidada ambientación de la época del siglo XIX con los trajes de gala de los protagonistas y la genial iluminación que creó misterio y fascinación cuando se representaron los sueños de la niña, todo ello correspondientemente coreografiado, todo contado a través del baile, de formas que se hacen y que se deshacen, de evocaciones ensoñadoras.

Durante el segundo acto, la reconversión del cascanueces en un príncipe inspira unos bailes de doncellas y príncipes vestidos de blanco con el que se recrea un mundo de alegría y belleza, de elegancia y romanticismo que toma su mayor fuerza con el júbilo de la música del Vals de las Flores, donde las piruetas, la agilidad y la destreza en la coreografía y la inspiración de movimientos variadísimos por tierra y aire, deleitaron al público.

Lleno de plasticidad y expresividad en el rostro de los bailarines, se desarrolló este segundo acto, en el que todo rodó por sí solo hasta el final, las coreografías colectivas y también por parejas, destacando la actuación de los protagonistas (Anastacia Isupova y Evgen Svietlitsa), conjugaron una mezcla explosiva de dinamismo y estatismo, de ritmo trepidante con recreación en bailes de movimiento congelado, todo resuelto con la facilidad y soltura propia de un ballet altamente profesional y reconocido en el panorama internacional y que supo marcar el tempo de la obra de forma magistral.

Al final, la protagonista despertó de su sueño, esta vez, dentro de la gira del ballet por toda España, entre palmas flamenca del numerosísimo público que se dio cita en la sala municipal de Cultura, una grata sorpresa para todos el ambientazo que se vivió. Los actores, muchos de ellos jóvenes y adolescentes, correspondieron con elegantes saludos típicos de ballet.