Cultura

El director de la banda Castillo de la Mota, José Miguel Troncoso, se dirigió ayer al final del variado concierto de Navidad ante unas 700 personas para desear unas Felices Fiestas "a todos los marcheneros, a quienes se forman a través de la música y especialmente a los músicos de la banda municipal, que no tienen culpa de nada", después de manifestar que "prometo que no cejaremos en nuestro empeño para que cese este atropello", en referencia a la "discriminación lamentable" hacia los componentes de la Banda, especialmente del Grupo Joven, que actuó en una clara continuidad del estilo musical de los mayores. Las colaboraciones de Aurelia Cubillo y Pepi Olmo pusieron la guinda con un variadísimo repertorio que incluyó arreglos a la ópera Carmen o que culminó con un extraordinario Piratas del Caribe.


Con la presencia del concejal de Educación, Mariano González, y el de Participación Ciudadana, José Zapico, el concierto, organizado por la Asociación Amigos de la Música, comenzó "A ritmo de Diana" interpretado por una Banda Joven con la que se nota el trabajo y la renovación continua que se viene dando desde que hace 5 años sus alumnos se están incorporando a la banda adulta progresivamente, y también con la formación propia como tal debido al aumento de alumnos.

Tras el primer tema, un par de jóvenes músicos leyeron un comunicado en el que transmitieron sentirse orgullosos de formar parte de esta familia, que es "decididamente numerosa", a la vez que agradecieron la "dedicación y paciencia" de los maestros y los consejos de "los de la banda de los mayores, que se creen muy chulitos por ser de la banda grande, dicen que la música nos servirá como escudo protector contra las armas de la calle, ¿qué habrán querido decir?", para concluir "no somos cantera, somos parte de los 120 músicos de la Banda, todos marcheneros, y partimos de cero en esto de la música, sintiendo verdadera admiración por los mayores, ¡cómo tocáis, se cierran los ojos y parece que aparecieran violonchellos, estamos también aprendiendo mucho de vuestra actitud madura, seria y sensata ante los problemas y asuntos relacionados con la banda!", manifestaron los músicos.

A continuación se escuchó "Amanece", que no es poco, como diría el título de la película de personajes de José Luis Cuerda (1988), y que cinco años después, en 1993, estrenó la banda municipal de Marchena. Ya han pasado 16 y esta composición anónima quiere seguir sirviendo de punto de partida en estos momentos en los que el despertar y no dormirse forman parte de la labor de esta banda tanto o más que la musical propiamente dicha.

¡Qué serena sonó Sevilla! Impresionante tratándose de niños darle ese tono a Presentando en Sevilla, que se titula concretamente la marcha de A.J. López, y que como no puede tratarse de otra manera resultando ser la capital andaluza, se escuchó con una elegancia maestra y unos solos de requinto para quitarse el sombrero, porque al pequeño casi no le llegaba la mirada ni a los pentagramas. Lo cierto es que en este tema se vio conjuntada desde el fondo hasta su primera fila a la banda, muy seria.

Y tras la fiesta de "Tractor Amarillo" a golpe de platillo, llegó la "Noche de Reyes Magos", que sonó con la limpieza musical con la que suena la banda adulta, a la que, salvo catástrofe, estos pequeños van a superar en no muchos años, sin que nadie se ofenda, simplemente tienen la ventaja del tiempo por delante e incluso el profesor José Miguel Troncoso mostró una seguridad pasmosa en que, aparte de que van a disfrutar de la música en Castillo de la Mota, a "algunos de ellos que tienen mucho talento les servirá para orientarlos profesionalmente a la música".

Las palabras de Troncoso se hicieron realidad en el último tema, realmente entrañable y que dejó boquiabierto al público. Una emocionante Blanca Navidad que hizo de suave fondo a unas palabras de una componente de la banda en pro de un 2010 que se construya desde "la libertad y la honradez, la libertad para una Marchena mejor a través de la música, donde los músicos no estén perseguidos por nadie", para acabar transmitiendo un mensaje sincero de "felicidad, paz y esperanza" que dio paso a los festivos Arre Burro y La Mari Morena, entre otros.

Y llegó la hora de la banda adulta de Castillo de la Mota tras un brevísimo descanso, que comenzó con la musicalidad propia de Abel Moreno en su composición dedicada al pueblo onubense de Zalamea La Real. El recorrido por Andalucía continuó por "Cádiz", in crescendo en fuerzas y con gran energía, muy animoso llegando en su parte final a ser apoteósico y con un compás que hizo galope la música en este tema.

El tango de la Menegilda hizo que se presenciara uno de los momentos más simpáticos de la noche con la puesta en escena de Aurelia Cubillo en la piel de la criada de los Madriles, cantando con el entusiasmo que le caracteriza y con la fuerza de por quien no pasan los años nada más que para ser más auténtica, más Aurelia, y más espontánea y artista, colaborando en este caso con una banda marchenera como lo hace con infinidad de agrupaciones y asociaciones más, porque sencillamente le sale de dentro, y aporta mucho.


La voz de Pepi Olmo protagonizó la interpretación de la copla "Romance de la Reina Mercedes" en el que la orquesta, como en el caso anterior, se encargó de hacer de la música décadas atrás en el tiempo y ambientar la situación correctamente.


Posteriormente, la banda Castillo de la Mota interpretó una versión muy lograda de Carmen, selección de los mejores temas de la ópera, con gradaciones crecientes de trompeta que daban paso al clarinete y al saxo para el colofón final tras la pausada y elegante interpretación de este conocidísimo tema en el que se arrancó mencionando el fracaso histórico que supuso su estreno para la ópera cómica en 1875 en París.

Adeste Fideles mostró una vez más las ganas de crear de la banda, de no reducirse a la música instrumental, de verse acompañada por el espectáculo. Y si antes fueron Pepi Olmo y Aurelia Cubillo, ahora fue Noelia, componente de la banda, Noelia, la que cantó este villancico litúrgico clásico de la Navidad con un acompañamiento precioso que contrastó los sonidos graves de la orquesta con su voz.

Una selección de temas de la Gran Vía, de esa música ágil de continuas transiciones de ritmo y con olor a fábula de personajes, culminó con el programa de actuación de la banda, pero no con el concierto, y quiso acabar José Miguel Troncoso, con la banda sonora de Piratas del Caribe "por aclamación popular", no sin antes pronunciar un breve discurso:


"Nos encontramos en un momento en el que la sociedad pide un pacto Nacional por la educación para el que padres y madres, profesores, políticos no se ponen de acuerdo mientras aparece continuamente una crítica a los jóvenes por su falta de compromiso y sacrificio. En este contexto, en la banda Castillo de la Mota hay más de 120 jóvenes desarrollando una noble labor por la música, se están formando a músicos, y también a personas, hemos compartido proyectos, momentos de tensión de los nervios de tocar en público y de la satisfacción del deber cumplido por y para el pueblo, momentos que estarán siempre grabados. Es lamentable que este grupo de jóvenes esté siendo discriminado. Nadie destruirá nuestros momentos, nuestras ilusiones. El árbol de la vida da a cada uno lo que se merece, no cejaremos en nuestro empeño para que cese este atropello. Para finalizar, quiero felicitar la Navidad y el 2010 a todos, y a todos los que se forman a través de la música para una Marchena mejor, especialmente a los componentes de la banda municipal, que no tienen culpa de nada".

Y tras estas palabras los 'piratas de la Mota' navegaron enérgicos en su música, avanzando hacia la ovación final del público como mejor saben, haciendo música entusiasta y muy trabajada, haciendo sentir a los 700 espectadores que acudieron a 5 euros la entrada, que forman parte de su barco, de un barco que navega con la cabeza bien alta en su tarea de supervivencia diaria, reprobaciones y dificultades. Al final, las felicitaciones llegaron desde todos los rincones de ese barco, incluso desde el barco de los desahucios y contenciosos. Las cosas que tiene la mar...