Cultura

El cantautor marchenero Francisco Narváez y la cantautora Lucía Socam ofrecieron sendos conciertos en las jornadas de Recuperación de la Memoria. Si elixir es medicamento o remedio maravilloso, cuando vuelan los sones de sus canciones donde dejan el alma, la memoria es el elixir a la enfermedad crónica del olvido. Y así sonó el que a buen seguro se va a convertir en nuevo himno para esta causa que debe ser de todos, Las 17 rosas de Guillena, por la cantautora del famoso Todos los Nombres, Lucía Socam, y también la estremecedora carta de Julia Conesa en mezcla encantadora de voces entre ambos cantautores. Los grafitis y conciertos de jóvenes grupos marcheneros y de Farmacopea pusieron el colofón a la noche.


Garra y dulzura en pro de la dignidad, porque se canta con garra lo que se siente, la profunda historia a la que se llega cuando se está ya más cerca del olvido, o eso parecía, porque hay movimientos, asociaciones, gente de a pie que está poniendo las cosas en su sitio a través del esfuerzo en la investigación, porque a través del sufrimiento han llegado al conocimiento, y no es ese otro el objetivo, saber lo que pasó y los por qué si hace falta.

No se trata de poner las cosas en su sitio en el sentido de pegar un tiro y sacar a las calles las armas o alentarlo, no se trata de dar ningún golpe, los tiros de la memoria se hacen del sudor de los historiadores de cada pueblo, como Javier Gavira, del esfuerzo de cada familiar de fallecido y quienes en su lucha le apoyan, de canciones como las de Lucía Socam y Francisco Narváez para sensibilizar, porque raro es quien ya a estas alturas no se conciencie con la historia de sangre que dejó aquel genocidio, que no guerra.

Lucía Socam sacó el segundo disparo de la Memoria en forma de 17 Rosas, después de haberle dedicado una canción antes a los abandonados, los solitarios, los hambrientos, los huérfanos de aquella guerra, los niños que buscaban alimento por las calles.

Del fusil de esta joven de Guillena de 23 años de edad, salió posteriormente una voz con la dulzura de los pétalos y la garra de las mujeres a las que le canta, 17, la mayoría jornaleras de entre 20 y 70 años que fueron paseadas por los fascistas el 12 de octubre de 2010 para celebrar la Fiesta Nacional en el Día del Pilar y  la llevaron peladas a la Iglesia del pueblo en Guillena para posteriormente regalarles un cruel desenlace en su asesinato.

Cuentan que las voces se oyeron en todo el pueblo. Más tarde se la llevaron a la fosa común de Gerena. Fue un tema que cantó con toda la delicadeza que se merecen esas mujeres desarrapadas y con toda la garra de repudio contra lo salvaje que llegó a ser aquella represión, en este caso, sin pasar por ningún procedimiento, el delito consistió en ser esposas de simpatizantes y pertenecientes a la CNT y callar sobre el paradero de sus maridos cuando fueron preguntadas:

"1936 fueron a encarcelarlas, por supuesto sin causa alguna...en la Iglesia del pueblo, en la misa matinal, era un 12 de octubre, cuando su destino se clavaron en su sangre, las llevaron a excomulgar, que no son sólo mujeres, que no son sólo mujeres, que no se olvide en la vida la memoria de mi gente...que ofrecieron sus vidas y sus almas por nuestra libertad", expresó el primer tema que cantó en sala Akasha: "las raparon y las exhibieron....y las llevaron a Gerena como si fueran animales a apiñar, las fosas estaban hechas mucho antes de llegar a ese maldito final, esperándolas sin más, que no son sólo mujeres...todos sabemos los que fueron, todos sabemos la verdad, abusaron de ellas y las mataron sin piedad y cuantos niños quedaron huérfanos y sin cobijos, que todavía no han encontrado ni los por qué ni sus caminos, que no son sólo mujeres...".

http://www.memorialibertaria.org/spip.php?article1169

Es un tema que cantó en Marchena y que incluye en su nuevo trabajo dedicado íntegramente a la Memoria Histórica, Las 18 Verdades Escondidas. Un caso que arrancó el aplauso emocionado del público que sabe como nadie que en Marchena, no todas a la vez, pero sí muchas fueron también rapadas y llevadas a esa fosa común del cementerio tras ser exhibidas en el famoso paseíllo San Sebastián arriba, como las 13 Rosas Rojas del 39 fusiladas en Madrid, entre ellas Julia Conesa, con 19 años y con edad de aún incluso haber estado en vida en la actualidad o haber fallecido hace poco tiempo.

Después de coincidir anteriormente, en esta ocasión ambos artistas de nuevo repitieron dueto para cantar un tema de Francisco Narváez del que Lucía se enamoró, Carta de Julia Conesa, una excepcional canción con esa voz aguda prolongada llena de sensibilidad de nuestro cantautor marchenero nieto de jornaleros. Fue francamente un privilegio escuchar a los dos cantautores rendir homenaje al caso quizá más conocido en toda España y que reproduce a gran escala lo que pasó en todo el país donde los fascistas no quisieron dejar en paz ni a las mujeres.

La canción de Narváez hace honor a Julia Conesa y por extensión a las 13 Rosas de Madrid, militantes casi todas ellas de las Juventudes Socialistas Unificadas, muchas de ellas impulsadas por la muerte de familiares inocentes que habían visto morir, además de por sus ideales y su valentía luchando para organizar guerrillas de resistencia y reorganizar políticamente a la izquierda en los últimos intentos de que las tropas fascistas no tomaran Madrid. Fue el caso de Julia Conesa, que natural de Oviedo, vivía junto a su madre y dos hermanas en Madrid e incluso dejó las JSU por la necesidad de emplearse como cobradora de tranvías. Denunciada por un amigo de su novio, fue junto a las demás llevada presa a la cárcel de Ventas (más de 4.000 mujeres en espacio para 400) y murió ejecutada junto a las otras doce jóvenes y a 43 hombres miembros de las JSU. Hoy en día tendría 89-90 años y así se despidió de su familia, con el entusiasmo y dignidad de una joven socialista, y ante todo pacífica y humana:

"Madre, hermano con todo el cariño y entusiasmo, Madrid 5 de agosto del 39, salgo sin llorar os pido hagáis lo mismo, salgo sin llorar, cuidad a mi madre, madre, hermano con todo el cariño y entusiasmo....inocente me matan hoy estos desalmados, inocente muero y pido a mi gente, queeeeeeee mi nombre, no se borre en la historia, que mi nombre no se borre en la historia".

Toda la calidez de Julia Socam y Francisco Narváez en esta canción a aquellos gélidos sucesos: "Me encontraré con mi padre y con mi hermana, pero sabes que muero por ser honrada, me voy al otro mundo adiós madre querida, ya no te volveré a besar más. Tu hija. Que mi nombre no se borre en la historia, que mi nombre...". "A vosotras no os olvido creerme, no lloréis ni tú ni mis compañeras, 19 años me llamo Julia Conesa, Madrid 5 de agosto del 39, queeee mi nombre no se borre en la historia, que mi nombre...13 disparos, 13 rosas ensagrentadas brotaron en nuestros corazones (sonidos de disparos)".

http://www.myspace.com/quecantedime

http://www.youtube.com/watch?v=l_LtZpV4etQ

Fue un placer ver a dos artistas de la memoria y también de la música, porque el compromiso lo lleva en la canción sea memoria o sea presente, Lucía Socam, que en su disco Contraste incluye ese himno de la Memoria que ya no necesita presentación "Todos los nombres", reivindicando los nombres y apellidos que tienen los fusilados, aunque se intente borrar su nombre "como si no hubieran existido". Alegato sin paliativos para los que "en huesos se han convertido" y que tuvieron "una historia de sueños, que no quede en el olvido". Es su letra más sencilla, más directa, más sentida y que ha calado en los corazones bien hondo con ese deje de voz andaluza que le sale en el sentimiento a la artista en esta impecable canción.

http://www.myspace.com/luciasocam1

Lucía, como hemos dicho, sacará un nuevo disco dedicado íntegramente a la Memoria Histórica en el que irá incluido el tema 17 Rosas de Guillena. El de Todos los Nombres forma parte de un fenomenal trabajo ya a la venta en el que la artista demuestra su compromiso en los más diversos estilos musicales, de hecho que se llame "Contraste",por todas las sensaciones que engloba, pues no se olvida de mujeres más contemporáneas, como Lucrecia Pérez, una dominicana sumida en la pobreza, de 15 hermanos de los que 7 murieron de pobres y que dejó familia e hijo en su país.

En 1992, un Guardia Civil de calle rapado con estética nazi la mató en los suburbios donde habitaba, alentado por la inexplicable conflictividad social que en aquellos tiempos generaba la reciente inmigración y casi en algunos casos aplaudía la contundencia policial con los más débiles. El autor del asesinato fue condenado a 54 años de prisión. Sus tres cómplices, menores de edad, ya llevan más de 8 años en libertad mientras Lucrecia, por aquel entonces con 33 años, los mismos que ahora deben tener esos cómplices, está a punto de cumplir la mayoría de edad en su tumba: "Que mi voz se alce para Lucrecia, contra el racismo, contra la maldad, para poder gritar que la intolerancia no nos ciegue más".

http://es.wikipedia.org/wiki/Lucrecia_P%C3%A9rez

Es un gusto descubrir hoy en día un disco con el que se aprenda de historias ocultas y olvidadas de la gente sencilla que sufre en la marginación, pero también de sentimientos de cantautora y de persona que expresa en este variopinto disco Lucía. Desde un rap fenomenal alegato a la ilusión, un canto sentimental a un Violinista Callejero, hasta temas pop-rock que suenan con gran fuerza como Acordándome de ti o No Volveré, un marchoso La Vida al Revés o una radiografía de Ella en un tema con sabor a blues; variedad que hace constatar su formación musical en Conservatorio, conjugada con su sensibilidad y su fuerza, presente en temas como Madre. Muy recomendable este disco Contraste rico en instrumentación y en calidad musical y cúmulo de sentimientos desde la melancolía hasta la ilusión pero siempre conun mensaje de fondo de superación, de lucha y de entusiasmo por vivir que mueve la música de Lucía Socam en toda su extensión y que nos ha dejado gratamente sorprendidos.

Como gratamente sorprendidos nos dejó el grupo sevillano Farmacopea, invitado a estas jornadas de la Memoria y que nos ofreció un sensacional concierto con guitarra y contrabajo de gran calidad y un tono psicodélico y gravedad musical muy bien trabajadas.

La juventud marchenera no faltó a la cita

Salvo el grupo de La Voz del Mimo, que siguió con sus actuaciones en el prestigioso festival de grupos andaluces de Marinaleda, donde se están currando un hueco en el panorama de jóvenes grupos rockeros, estuvieron presentes Expresión Lírica o Micro Abierto, entre otros, que prologaron estas actuaciones y portaron camisetas de Jóvenes con la Memoria ofreciendo su mejor rap, con esas letras llamando a los jóvenes "a luchar por los sueños cuando la vida golpea" y a superar las dificultades, también poniendo el acento en la explotación laboral silenciosa que hoy en día sufren muchos jóvenes y criticando la clasificación por clases sociales en pro de un mundo más abierto y tolerante.

Anteriormente, se llevó a cabo el concurso de grafitis donde se pudieron ver perspicaces obras en contra fundamentalmente de todas las guerras, reivindicando que tan justo es estudiar la historia de las víctimas de la Guerra Civil como de los fósiles de Atapuerca, que la gente llora pidiendo explicación (a las guerras) o las lágrimas de una niña que pierde a su padre y hermano en la guerra, entre otros. Aproximadamente una decena de grafitis para fomentar un arte expresivo y solidario que llenó de colorido las inmediaciones de la sala Akasha y que dejó sus mensajes a través de paisajes y dibujos sensacionales.