Semana Santa 2016

alt

Es la más antigua de las hermandades marcheneras, datando su existencia desde la primera mitad del siglo XVI. Camino de los 500 años de historia, es la única cuyo recorrido al completo se circunscribe al barrio de San Juan, explosión de belleza cada Jueves Santo al paso del Señor de la Vera Cruz, inmenso. Le ha seguido Nuestra Señora de la Esperanza. La banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de la Salud, de Huelva, y la banda Castillo de la Mota, de Marchena, han tocado por primera vez a las sagradas imágenes de esta hermandad.

 


“El Jueves Santo de cada año, se celebrará solemne y devotísima Estación de Penitencia ante el Santísimo Sacramento en la Iglesia Matriz de San Juan Bautista. Y siendo éste el principal acto de culto externo de la Hermandad, se cuidarán los hermanos de  que en él se guarde el mayor recogimiento, compostura y piedad…”, dice el capítulo V de la Regla 17, según recoge la web oficial de la Antigua y Fervorosa Hermandad Sacramental de Ánimas, Archicofradía de la Santa Vera Cruz, Nuestra Señora de la Esperanza Coronada y San Juan Evangelista.

 

De esta forma, a las diez de la noche ha partido la procesión del convento de San Francisco. Desde que los franciscanos se establecieron en Marchena en los años 30 del siglo XVI se sabe de la existencia de la hermandad, que se rige bajo el lema de ‘Toma tu cruz y Sígueme’ inscrito en su cruz de guía.

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

El estandarte del escudo, lleva el emblema el árbol de la Santa Cruz, montículo y un ancla en la base, rodeado todo ello de dos hojas de laurel, conformando el escudo de la Hermandad, que ha echado a andar conforme a las referidas premisas recogidas en sus Reglas y los nazarenos estrechados.

La particularidad de la diferenciación entre nazarenos (los del Señor túnica de cola y cinturón de esparto y los de la Virgen saya y capa), es otro de los detalles llamativos de este cortejo, amén del cristo de manguilla, que junto al libro de Reglas y el Evangelio forma destacada parte del tramo del paso de Misterio, así como la ofrenda floral al Santísimo Sacramento, portada en mano.

El Señor de la Vera Cruz ha salido de San Francisco en ambiente de plena oscuridad. Le han seguido los músicos de Nuestra Señora de la Salud de Huelva, que con pleno acierto y felizmente recuperado un componente que sufrió un desmayo al inicio,  le han tocado Réquiem, con ese característico solo desgarrador a mitad de marcha, y Sentimiento Gitano, el mismo que trasluce este Cristo moreno y negruzco, allá por todas las heridas de su rostro y su cuerpo a las que ha hecho referencia la primera saeta de la noche.

Calles Coullaut Valera y San Juan han sido testigos de la seriedad del paso riguroso y firme de la cuadrilla dirigida por el capataz José Antonio Romero. Representación de la Guardia Civil y el párroco José Tomás Montes, han acompañado al paso en todo momento.

Es eterno el Señor de la Vera Cruz cuando bajo las trabajaderas se toman con elegancia las revirás, sin floritura alguna y con una limpieza excepcional.

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

Es eterno su monte de lirios morados y sus cuatro faroles,  y aunque el blanco de las fachadas no vaya camino de serlo desgraciadamente, aún las que quedan casan con pureza al paso del Señor de la Vera Cruz, al que San Juan espera.

Está acompañado el Señor de la Vera Cruz por un número bastante importante de penitentes descalzos, en símbolo de desnudez y plasmación auténtica de la fe y del sentimiento de promesa.

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

De esta forma, y tras entrar en San Juan el cortejo para pasar ante el Santísimo Sacramento, de lo cual en breve daremos cuenta, el Señor de la Vera Cruz ha proseguido por el majestuoso marco de la Plaza Cardenal Espínola y los porches del templo dotando de solemnidad y grandeza a una noche bastante fría de nueva.

No encontramos palabras para definir lo que representa el Jueves Santo del Señor de la Veracruz, un deleite para los sentidos que si alguna vez en la vida no se presencia no se podrá decir en plenitud que se haya vivido la Semana Santa de Marchena, espectáculo de recogimiento y contrastes seguido con enorme expectación, que deja imágenes por doquier.

Un hecho que sucede ya en la frontera del Jueves al Viernes Santo, un suceso absolutamente fascinante, sencillamente maravilloso.

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

Es tanto así que los pequeños monaguillos del tramo de palio dibujan sus primeros gestos de asombro cofrade sin parar de mirarlo en su ascensión flotante desde San Juan a la calle Doctor Diego Sánchez, donde todo permanecerá apagado como es costumbre y en cuya revirá con Arco del Tiro esperará la representación de la hermandad de la Soledad, de la misma feligresía de San Juan para entregar un par de ofrendas florales, una a cada imagen.

Tras esos monaguillos, los estandartes, el guión de la Coronación, esos nazarenos con una estética distinta de verde de otra tonalidad y sin cinturón, o el lignum crucis, entre otros, anteceden al cuerpo de pertigueros y acólitos que escoltan a Nuestra Señora de la Esperanza.

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

La virgen luce un tocado con dos telas (rostrillo que le envuelve la cara y brocado blanco y dorado en el cuello) y un encaje bordado, el pecherín cruzado, la saya de seda natural bordado en oro y el manto verde oscuro de terciopelo bordado en oro, son algunos de los elementos, así como el fajín rojo característico que le cediera el general Merry Gordon en 1980. Asimismo, se han visto los numerosos cirios con motivos muy diversos de temática religiosa, entre ellos el abrazo de San Francisco o alusiones al Año de la Misericordia, pintados por Antonio Manuel Pliego.

El frío y un ligero pero sensible viento ha hecho que se apaguen más de lo deseable los cirios, pero se han ido encendiendo a continuación, y tras dar la vuelta al templo por calles aledañas, la Virgen ha entrado en la calle Padre Marchena, también escoltada por guardias civiles y bajo los sones de la marcha Madre Hiniesta, con la que Castillo de la Mota ha mecido a esta virgen de cinco lágrimas y bello rostro en su caminar.

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

alt

José Antonio Carmona se ha fundido en un alegre abrazo con Manuel María Moraza, director de la banda Castillo de la Mota, al que ha invitado a realizar la llamada dedicada precisamente a la banda Castillo de la Mota, que en su joven pero dilatada trayectoria, aún no había tocado a la Esperanza, siendo ésta pues, su primera vez. Evidentemente, no ha defraudado siguiendo la estela de la Virgen marinera como la llaman los pregoneros y también los cruceros.

Son intensas las esperanzas y las ilusiones que rodean a quienes sienten la Semana Santa, impoluta como la ilusión de los niños que continúan agrandando sus bolas de cera y manteniendo viva la llama de esta ilusión de Marchena, su Semana Santa, camino de ser eterna, tal y como lo es la grandeza del Señor de la Vera Cruz.
 

alt

alt

alt

Síguenos en Facebook  Síguenos en Twitter  Síguenos en Youtube  Síguenos Feed

elfogon

marciense12

pliego perez lateral

superpin5

centro optico marchena 2