Cartas de lectores

 iu reunion huelga 4

Nadia García Camacho, miembro del Comité de Empresa de Halia Servex, niega que los piquetes informativos hayan tenido un carácter violento, como de parte de algunos trabajadores que no secundaron la huelga se les ha acusado, y hace un llamamiento a la unidad de todos los trabajadores tanto de Procavi como de las subcontratas, en el siguiente escrito:

 


 

En primer lugar negamos que los piquetes informativos hayan tenido un carácter violento. En todo caso, la violencia que existió se generó en los días previos a la huelga por parte de la empresa, cuando muchos compañeros fueron avisados por el entramado empresarial de “lo que significaría ir a la huelga”. Esto sí que es violencia y violación de la legalidad.

Lo que nos encontramos en la puerta de la fábrica durante los días de huelga fue una dotación de la guardia civil y de seguridad privada desplegada con el único fin de obstaculizar la labor informativa del piquete de huelga. Supuestamente estaban defendiendo el derecho al trabajo. ¿Por qué sólo se defiende estos días el “derecho al trabajo”?. ¿Acaso nosotros somos los que representamos una amenaza para el “derecho al trabajo”?. Dicho sin rodeos: este derecho, para quien manda a la guardia civil, se reduce a que la fábrica pueda hacer que la huelga fracase.

Los días de la huelga son la última oportunidad para convencer a los compañeros de la importancia de hacer valer la voluntad colectiva frente a la coacción individual que ejerce el empresario. La jurisprudencia respalda la actividad de los piquetes como un mecanismo legítimo de extender la huelga y de compensar “algo” el desequilibrio evidente que se da en toda relación empresario-trabajador: “…el derecho de huelga, reconocido en el artículo 28 CE, implica el derecho a requerir de otros la adhesión a la huelga y a participar, dentro del marco legal, en acciones conjuntas dirigidas a tal fin" (STC-254/1988).

¿Que se vivieron momentos de tensión?. Que nos lo digan a nosotros. Estábamos allí para informar y lo que tuvimos enfrente fue un destacamento de la guardia civil y de seguridad privada, que violentamente nos trataban a empujones y amenazando con cargar cada dos por tres, además de tomar nota de algunos DNI. Para colmo, algunos conductores de forma irresponsable no tenían ningún problema en amagar con acelerones de los coches. Un compañero nuestro incluso fue atropellado por un encargado. Así que tensión, ¿no?. La realidad de la que no se habla es que se habilitaron caminos alternativos y se formaron caravanas extraordinarias para impedir nuestra función informativa y sabotear la huelga, lo cual es totalmente ilegal, por no hablar de las “charlas” previas a la huelga de las empresas a los trabajadores.

¿FALTA DE INFORMACIÓN?
La huelga se conocía desde hacía al menos una semana antes cuando saltó a los medios de comunicación. Hacía un mes que se sabía que era muy probable la convocatoria y los porqués. Por parte de los miembros de los dos comités que existen en la fábrica hicimos reuniones y repartos de octavillas. Cualquiera que hubiera tenido algo en contra de la huelga podría haberlo manifestado y razonar la postura. Lo que nos encontramos es que el ambiente general era favorable al paro. No obstante, desde esta sección sindical tomamos nota y nos comprometemos a mejorar los canales de comunicación y a organizar mejor la asambleas, cuestión en la que estamos trabajando con los escasos medios que contamos.
Aprovecho para decir que necesitamos fortalecernos en este aspecto. Unos pocos delegados no son nada sin el APOYO ACTIVO del resto de la plantilla. Por eso animo a todos los trabajadores y trabajadoras a unirse a la sección sindical del SAT, desde el máximo respeto y reconocimiento a mis compañeros de UGT y CCOO.

¿CÓMO SE PUEDE DECIR QUE NO NOS AFECTABA LA HUELGA?
Decir esto es un disparate. En primer lugar, es aceptar el argumento empresarial de que no somos parte del sector. Desde las organizaciones sindicales denunciamos que esto es una falsedad y que estas empresas de “servicio”, en realidad, operan en la delgada línea entre la legalidad y la ilegalidad de la cesión ilegal de trabajadores, amparadas por la vista gorda de las administraciones. Mientras que esta situación exista y no seamos contratados directamente por la verdadera empresa empleadora, exigiremos que a nivel de derechos estemos todos los trabajadores a la misma altura; por eso decimos A IGUAL TRABAJO, IGUAL SALARIO. Por otro lado, se da por hecho que no podemos combatir el margen favorable para la empresa que le ofrece ley. Desde aquí decimos que la empresa puede pretender hacer con nosotros lo que quiera y la ley, hecha a su medida por el gobierno del PP, se lo permitirá, pero somos nosotros y nosotras los que con UNIDAD podemos hacer frente a las medidas de “descuelgue”, o lo que sea, que quieran imponer.

No debemos olvidar que ellos tienen el capital pero nosotros tenemos las manos y somos quienes garantizamos la producción. Esa es nuestra verdadera fuente de fuerza. La suya, como siempre es el miedo al despido y las amenazas más o menos abiertas, como hemos visto, a lo que sólo podemos hacer frente con la unidad.

SOBRE EL ACUERDO FIRMADO
Es cierto que hace poco se se firmó un acuerdo por la mayoría del Comité de Halia Servex, al cual me opuse  públicamente por no compartir el contenido, ahora en evidente contradicción con las reivindicaciones de la huelga. La razones ya son conocidas y las podéis volver a ver en http://acuerdo.explotacionlaboral.es.

Mi postura es que, ante el seguimiento masivo de la huelga en nuestra empresa, se deben convocar, lo antes posible, asambleas para APROBAR LA ANULACIÓN DEL ACUERDO. No debemos olvidar que la principal razón que nos llevó a tener un Comité fue luchar por tener las mismas condiciones que los compañeros contratados directamente por Procavi. La situación de discriminación en cuanto a derechos nos afecta a nosotros pero también a los propios compañeros de la empresa matriz. Es de interés de todos y todas que haya el máximo de unidad y las mejores condiciones en la fábrica.

Dicho esto, no es verdad, como se dice en vuestro escrito, que todo esté cerrado y ya no se pueda hacer nada en 4 años. El acuerdo está sujeto a posteriores negociaciones entre las partes (punto 1). Es innegable que ahora se impone una revisión del mismo. Desde luego lo que no ayuda a corregir la situación es precisamente la actitud adoptada por los compañeros que no os unisteis a la convocatoria de huelga por intereses individuales, dicho con todo el respeto.

UNIDAD Y FUERZA
¿Que la huelga cuesta dinero?. Por supuesto. Pero tenemos que pensar en cuánto tiempo lo recuperaríamos si se gana la batalla planteada a la patronal. ¿Las empresas puede tomar represalias?. Sí, pero aquí están los Comités y las Secciones Sindicales (que debemos fortalecer urgentemente), que defenderemos hasta el final “el derecho al trabajo”, pero durante todo el año.

El Comité de Huelga Estatal (del que es miembro el compañero Carlos Talaverón) sabrá hacer valer en la Comisión Negociaciones el aplastante seguimiento de la convocatoria. No obstante, será necesario que la fuerza laboral estemos muy pendientes de cómo se va a aplicar lo que se consiga a nivel general. Si las empresas de “servicios”, amparándose en los trucos legales de la subcontratación, pretenden dividirnos y que asumamos sus argumentos, debemos hacerles ver que se van a encontrar con nuevos problemas y más resistencia. En este punto la solidaridad y no pensar sólo en uno o una misma, es la clave. Si nos dividen, nos vencerán.

Si permanecemos unidos, no podrán con nosotros y tendrán que ceder. Por eso os llamo a replantearos vuestras posiciones y de forma compañera os tendemos la mano para las próximas luchas, pues el camino sólo ha empezado.

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